Por Carlos Del Frade

(APe).- -Ved en el trono a la noble igualdad. Eso dice el himno nacional argentino. El gran sueño colectivo inconcluso. Ninguna reina, ningún rey. En el trono de lo cotidiano, la noble igualdad. El 25 de septiembre de 2018, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo publicó el informe sobre distribución de ingresos correspondiente al segundo trimestre del año. Allí se pueden leer los números y el misterio que incluye la cifra.

En la Argentina donde debió existir la noble igualdad, hay personas que ganan 2.500 pesos. Y hay otras que ganan 532 mil pesos. La distancia es atroz: 212,8 veces. La noble igualdad pierde por goleada. La innoble desigualdad es la que reina en la realidad concreta de la Argentina del siglo veintiuno.

Manuel Belgrano, uno de los grandes intelectuales de su época, devenido en revolucionario desesperado, escribió el primero de septiembre de 1813 que “se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas; la una dispone de los frutos de la tierra, la otra es llamada solamente a ayudar por su trabajo la reproducción anual de estos frutos y riquezas o a desplegar su industria para ofrecer a los propietarios comodidades y objetos de lujo en cambio de lo que les sobra. El imperio de la propiedad es el que reduce a la mayor parte de los hombres a lo más estrechamente necesario".

Por eso a fines de 2018, los números del Observatorio de la Deuda Social argentina, sostiene que hubo 2,2 millones las personas que ingresaron a la pobreza y 170.000 a la indigencia en un año.

Que la cantidad de pobres en Argentina pasó de 11,4 millones a 13,6 millones, y la de indigentes, de 2,3 millones a 2,47 millones.

Pero que el deterioro social afecta más fuerte a los niños, adolescentes y jóvenes de 18 a 29 años, y en menor medida a la población de 60 años y más.

En el caso de los niños hasta 17 años, la pobreza alcanza al 51,7 por ciento, cifra superior al 44,7 por ciento de un año atrás.

Así, hay 6,3 millones de niños pobres, frente a los 5,4 millones de un año atrás, es decir, casi un millón más en 12 meses.

Esto significa que el 46,3 por ciento de los pobres en Argentina son niños.

-La llegada de inversiones no es condición suficiente para resolver la pobreza estructural y el desequilibrio cada vez mayor… La pobreza estructural sólo se puede reducir con políticas de redistribución del ingreso, un modelo económico con eje en las pymes, más empleo y mejores salarios- dice Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

La desigualdad es directamente proporcional a la impunidad de la riqueza, de los propietarios de casi todas las cosas, como decía Belgrano.

-…Tres millones de habitantes que la América del Sud abriga en sus entrañas han sido manejados y subyugados sin más fuerza que la del rigor y capricho de unos pocos hombres… qué obstáculos deben impedir al gobierno, luego de consolidar el estado sobre bases fijas y estables, para no adoptar unas providencias que aun cuando parecen duras para una pequeña parte de individuos, por la extorsión que pueda causarse a cinco mil o seis mil mineros, aparecen después las ventajas públicas que resultan con la fomentación de las fábricas, artes, ingenios, y demás establecimientos en favor del estado y de los individuos que las ocupan en sus trabajos… si bien eso descontentará a cinco mil o seis mil individuos, las ventajas habrán de recaer sobre 80 mil o 100 mil…

“…Es máxima aprobada que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporción de lo grande de un estado, no sólo son perniciosas, sino que sirven de ruina a la sociedad civil, cuando solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un estado, sino cuando también en nada remedian las grandes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad, demostrándose como una reunión de aguas estancadas que no ofrecen otras producciones sino para el terreno que ocupan pero que si corriendo rápidamente su curso bañasen todas las partes de una a otras no habría un solo individuo que no las disfrutase, sacando la utilidad que le proporcionase la subsistencia política, sin menoscabo y perjuicio – escribió Mariano Moreno, uno de los amigos de Belgrano.

Aquella “reunión de aguas estancadas” continúa vigente e impune.

Por eso las cifras de la pobreza crecen y crecen.

Edición: 3775

 

 

 

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