Por Alfredo Grande


“Somos compañeros no porque tengamos el mismo origen sino porque nos une el mismo destino”
(aforismo implicado)

(APe).- La pregunta es: ¿Cómo ponerle remedio a la triste verdad? En el marco de la cultura represora, hay una modalidad que hace furor. La veneración del Gran Fetiche. Acepto que su nombre es demasiado simple. Al menos en su sencillez, es alfanúmerico, como patente de automóvil. 7D. Hoy hay que alinearse y de paso alienarse en relación al Gran Fetiche. Un fetiche es una parte que ocupa el lugar del todo. O sea: una mesita de luz, coquetona, es la medida de todo el dormitorio. De toda la casa. Nadie ose mirar el cielorraso, ni la mesa destartalada, ni la cocina que pierde más gas que en una mala digestión de porotos. La orden, dada de todas las maneras posibles, es mirar solamente a la coquetona mesita de luz. Bella por cierto. Pero que no debería enceguecer para que la podredumbre deje de olerse. Alguien dirá que tiene que ver la vista con el olfato. Nunca se sabe. El poder de la imagen lo es todo, y somete a nuestro sensorio de manera absoluta. Una imagen vale por mil palabras, o sea, por mil pensamientos, o sea, por mil análisis, o sea, por mil críticas. El kirchnerismo no es solamente un Gran Relato.

 

Es, y casi diría excluyentemente, una Gran Imagen. Claro: no cualquier imagen. Es la Única Imagen. El Vero Icono de estos tiempos. Una sola Diosa Verdadera, desde la necesaria perspectiva de género que enseñan los tiempos. El Ministro de Planeamiento, creo que así se denomina, que es, por decirlo de alguna manera, responsable de los negociados de Jaime, atrozmente impune, dice no sé si suelto de cuerpo o suelto de mente que “La presidenta es la única garantía de la continuidad del modelo”. O algo así, no voy a googlearlo porque la idea base está.

Lo curioso que luego de decirlo no se suicidó, porque en esa frase está pasando a retiro efectivo y con mucho efectivo acumulado, a por lo menos 10 presidenciables, por méritos propios y errores ajenos. Si la política renació de la mano del kirchnerismo, no es bueno que solo haya parido un vástago o vástaga de la especie “homo presidencialis” (como se notará, acá no le di bola a la perspectiva de género, pero dése por realizada) O sea: una hija única que fue parida por la gestión más exitosa en la historia de la Argentina. Abogada exitosa. Ante tanto éxito, ¿no habrá un sabor a fracaso cuando la única verdad es la repetición de la realidad? ¿No es poco que solo pueda haber más de lo mismo? Todo liderazgo es una forma de enseñanza, más allá de como entre la letra. Liderar es Predicar, en el sentido no religioso, con el ejemplo. Quiero decir, con los buenos ejemplos. Cuando la prédica no puede tener buenos ejemplos, Calafate más, hoteles menos, son pocos los discípulos y demasiados los secuaces.

Quizá esa sea la razón por la cual el Caballero de la Tristísima Figura, el nada ingenioso Predicador sin Ejemplos, y Jefe indiscutible e insoportable del Operativo Inundando y Demoliendo Buenos Aires, haya sido nuevamente candidato cuando aspiraba e inspiraba los vientos presidenciales. El 7D se convertirá por méritos de una obstinada limada de cerebros, que algunos llaman pauta publicitaria, en el Santo Grial de la política anti monopolio. Dando saltitos y haciendo mutis por el foro mientras nos dicen que “hagan mutis, forros!”, pasan Moneta, Cristóbal Lopez, los herederos de Hadad, los capataces de Telefónica de España, los responsables de fútbol para todos, el elenco de 678, y muchos más que mi ignorancia ignora.

Pero lo que realmente oculta, tapa, encubre el Gran Fetiche 7D son los monopolios de la agrominería. Fernando Pino Solanas dio una magnífica conferencia sobre la megaminería. Emilie Smith, Presidenta del Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina, nos habló de la teología de la tierra. Todo esto en el marco de las actividades realizadas para inaugurar el Centro Oscar Romero, en homenaje a Monseñor Oscar Romero, Obispo asesinado en El Salvador en el año 1979. Asistí invitado por mi amigo Gerardo Duré. Volví a darme cuenta que cuando se escucha sin necesidad de etiquetar o escrachar, las verdades fluyen. CLARIN MIENTE - MONSANTO MATA, fue el título de una emisión de “Sueños Posibles” el programa de radio que conduzco.

Asi es nomás. El 7D como Gran Fetiche tiene como tarea principal ocultar la devastación que realizan con prisa y sin pausa los otros monopolios. Por lo tanto la furia contra el Clarín no es solamente por sus horrores del pasado. Esos fueron indultados generosamente cuando se les permitió fusionar cablevisión y multicanal. Digámoslo en el lenguaje que se entiende más fácil: el kirchnerismo antes de la 125 indultó al Monopolio Mediático. Llegó tarde, como Barone descalzo, a descubrir que mentía. Hoy las mineras y las fábricas del veneno mortal, que algunos llaman agroquímicos, tienen sus olores tapados por miles de litros del lisoform mas activo: el pacto perverso con el poder de turno. A Carlos Blaquier estoy seguro que habría que castigarlo de la forma más dura, porque traicionó a varias patrias. Pero traicionar a la tierra, al agua, al aire, es traicionar la vida. Los responsables directos, los copartícipes necesarios y los cómplices, son infames traidores a la vida. No debe haber duda de cómo debe tronar el escarmiento. Por eso cuando el juez absuelve a María Ovando diciendo que su condición de pobreza no la hace culpable, me estremezco.

La persona abandonada es ella misma, con doce hijos y en un estado de miseria real y simbólica. Pero el Estado criminaliza su miseria. El fiscal, representando del ministerio público, actúa como el más refinado verdugo. Esa mujer cuyo coraje ha sido mancillado por la infamia de un código penal funcional a la represión social, es un analizador de que el 7D apenas podrá conmover una de las columnas del privilegio. Porque todo lo que a María le falta, a otros y otras les sobra. Y eso que a María le sobra, su coraje en la miseria, a otros y otras les falta. Alguna vez escribí sobre “La Maculada concepción de Romina”, para conjurar el horror de una sentencia que criminalizó el dolor de una joven violada. Con todo el dinero gastado en sentenciar a Romina (Tejerina) y juzgar a María (Ovando) las abandonadas de la historia oficial podrían haber mejorado su destino. La inmensa y costosa burocracia que se financia con la miseria ajena.

Hacer foco excluyente en el 7D es algo más que una estrategia para demoler un imperio mediático. Es una forma de cinismo de Estado, porque por más que lustren la mesita de luz, tenemos el derecho de mirar el estado real de toda la casa. ¿Dije el derecho? Me parece que además tenemos el deber. Uniendo nuestro derecho y nuestro deber podremos unirnos en un destino común.

 

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