Por Carlos Del Frade

(APe).- La Defensoría de la Niñez y el Observatorio de Niñez y Adolescencia de Santa Fe generaron un muy buen trabajo estadístico bienestar subjetivo en la infancia y adolescencia, con el apoyo de Unicef. Es un muy buen trabajo que, sin embargo, tiene poco que ver con la necesidad de las trabajadoras y los trabajadores de la Dirección Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia de Rosario que realizaron un paro de diez días por cuatro puntos básicos: nueva conducción, movilidad, reuniones semanales con los profesionales para coordinar tareas, destino de las chicas y chicos a lugares seguros y estatales y mínima presencia policial.

El trabajo, realizado junto al Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) y el Ministerio de Educación de Santa Fe, es excelente y está basado en encuestas a 3.200 chicas y chicos de tercero, quinto y séptimo grado de 64 escuelas en la provincia de Santa Fe.

Algunos de los resultados indicaron que el 85,3% vive con su familia y el 14,3% con una familia que lo cuida. El 0,4% expresó vivir en un centro residencial o en otro tipo de hogar.

Este porcentaje pequeño de chicas y chicos que viven en centros residenciales se encuentran con “medidas de protección excepcional”, que quiere decir que se los han apartado de su familia o centro de vida por un tiempo, porque su derecho a la integridad ha sido vulnerado. En la Provincia de Santa Fe casi mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en esta situación.

Que el 56,3% de las niñas y niños reconoció dormir siempre en la misma casa. El 35,3% expresó dormir en la misma casa pero que a veces duermen en otros lugares. Y el 8,4% dijo dormir frecuentemente en dos casas y con diferentes adultos.

El 40% contó que no le agrada mucho ir a la escuela. Pero sí dijeron que ahí se sienten protegidos, conformes con la relación con sus maestros, las notas que se sacan, la vida como estudiantes, sus compañeras y compañeros de grado. Lo que menos les gusta es que haya que ir todos los días. Y lo que más aprecian de la escolarización es lo que aprenden.

En cuanto a las actividades que realizan en su tiempo libre manifestaron: mirar televisión todos los días un 82%, un28% también dedica su tiempo a realizar actividades artísticas como música, danza, pintura, teatro.

El 30,5% de las chicas y chicos contaron que han sido al menos una vez maltratados por otras niñas o niños en su escuela. Casi un 40% (37,2%) han sido dejados de lado en su grado y casi la mitad (44,5%) ha sido víctima de burlas por parte de otras chicas y chicos. A su vez, ser dejadas de lado es algo que les pasa más a las chicas, y el ser burlados sucede más entre chicos.

Las niñas y niños observaron algunos problemas que vulneran su derecho a un ambiente sano, tanto en el ámbito rural como en el urbano. Casi el 50% de chicas y chicos de 7° grado reconocieron que la basura es un problema central al momento de habitar el espacio público.

Un muy buen trabajo que, sin embargo, tiene poco que ver con la necesidad de las trabajadoras y los trabajadores de la Dirección Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia de Rosario que realizaron un paro de diez días por cuatro puntos básicos: nueva conducción, movilidad, reuniones semanales con los profesionales para coordinar tareas, destino de las chicas y chicos a lugares seguros y estatales y mínima presencia policial.

Salvo el cambio de la dirección, no hubo mayores novedades. La precarización laboral de los que atienden todos los días a chicas y chicos con severos problemas sociales lleva, en la práctica, a una precarización de los derechos de la niñez, más allá de las buenas intenciones.

El lunes 21 de noviembre, “dos jóvenes quedaron sin el alojamiento que tenían hasta esa fecha, sumándose un tercero que se evaluó que debía ser alojado por encontrarse en riesgo. Las tres plazas requeridas no estuvieron disponibles ni lo están hasta el día de hoy, jueves 24 de noviembre. Uno de los jóvenes se dispuso a dormir en uno de los baños del personal, y fue retirado de allí a la fuerza por el personal policial”.

El martes 22, “el personal policial designado para estar en la institución se acercó a algunos profesionales para conversar sobre el modo de interactuar con los adolescentes, quedando en evidencia que queda a discreción del personal policial (su apertura, su predisposición al diálogo o a la violencia) el modo de su intervención en este sensible lugar del sistema de protección”.

“Tal como hemos expuesto en comunicados previos, es nuestra expectativa sostener lógicas serias de trabajo y estrategias sostenidas en el tiempo, con recursos adecuados, respecto de todos, las niñas, niños y adolescentes con los que nos toca trabajar. No queremos bajo ningún punto de vista decir que los jóvenes que dan vueltas por el edificio donde funciona la Dirección Provincial nos molesten, sino que lamentamos que no existan los dispositivos adecuados para contenerlos (centros de día y alojamiento por la noche, como mínimo), y que tampoco se haya podido avanzar mínimamente en acuerdos y/o lineamientos de trabajo, en relación las dificultades planteadas por los trabajadores, dificultades que dieron lugar al paro sostenido desde el 8/11 al 18/11/2016”, terminan diciendo los trabajadores.

Cara y ceca de la actitud del estado provincial con respecto a las chicas y los chicos. Una realidad que, seguramente, se repetirá en otros lugares de la geografía argentina.

Fuentes: Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la Provincia de Santa Fe; comunicado de prensa de los trabajadores de la Dirección Provincial de Niñas, Niños y Adolescentes de Santa Fe, delegación Rosario.

Edición: 3282

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