Elogio de la corrupción
Publicado: Jueves, 30 Octubre 2014 14:30
Elogio de la corrupción

Por Alfredo Grande (APe).- La cultura represora tiene mil caras. El vero ícono, el verdadero rostro se ha perdido y ya nadie recuerda las facciones originarias. Las caras en realidad son las máscaras, los ropajes, las túnicas del Poder. Disfraces que pretenden ocultar, y casi siempre lo consiguen, a los ángeles exterminadores con camouflaje y maquillaje de querubines, vírgenes y herbívoros. Jugamos en el bosque, en los pocos bosques que quedan, mientras no está el lobo feroz. Pero llega rápido, con una ley de hidrocarburos bajo el brazo.

Mujer hablando al viento
Publicado: Martes, 28 Octubre 2014 13:15
Mujer hablando al viento

Triste piel del universo Eduardo Mallea Por Miguel A. Semán (APe).- Lomas de Zamora, viernes a la tarde. Dos plasmas mudos, como espejos enfrentados, anuncian el hallazgo del cuerpo de Luciano Arruga. Estaba en la morgue del Santoyani, dice el zócalo. El bar está casi vacío, me siento frente a una de las pantallas y pido una cerveza. Abro Chicas bailarinas, el libro de Margaret Atwood e intento leer. Los ojos vuelven solos a la pantalla. La foto del chico y el anuncio.

Simiente
Publicado: Lunes, 27 Octubre 2014 13:13
Simiente

Por Carlos del Frade (APe).- -Les vamos a matar hasta la simiente- fue la frase con ribetes cinematográficos y mafiosos que, según fuentes policiales, dijo uno de los llamados líderes del grupo narco mayorista conocido como “Los Monos”, surgido alrededor de la familia Cantero, en la zona sur de Rosario. Se refería a la familia Bassi, de Villa Gobernador Gálvez, la ex ciudad obrera, portuaria y ferroviaria que está al sur de la cuna de la bandera apenas separada por el arroyo Saladillo, tal como Avellaneda se ubica con respecto a la Capital Federal, cruzando el Riachuelo.

Mariano ahora es calle
Publicado: Miercoles, 22 Octubre 2014 14:50
Mariano ahora es calle

Silvana Melo Fotos: Claudia Rafael (APe).- Mariano Ferreyra se extiende cinco cuadras, bordeando el terraplén de las vías del Roca. Nace en el momento mismo en que se cruza con Pavón (ahora Yrigoyen) -avenida de la Estación Darío y Maxi-, hasta el puente Bosch. Mariano Ferreyra acaba de reemplazar al coronel Bosch. Con barba, bandera del PO y una flor colorada que le perfora el pecho, tiene una calle. Ya no es necesario ser un genocida del desierto, haber liberado un par de países, ser un independentista de la Corona, un intendente del siglo XIX, un precursor de la deuda externa o un prócer con bronce eterno para ser calle. Esta calle cortita, por donde marchaban las columnas de los tercerizados, fueron los últimos metros del recorrido vital de Mariano. Arriba, en la altura de las vías, la columna verde de Pedraza.

Las armas del capital
Publicado: Lunes, 20 Octubre 2014 14:07
Las armas del capital

Por Carlos del Frade (APe).- El 15 de agosto de 1967, dieciocho obispos emitieron un documento que se llamó “el manifiesto por el tercer mundo”. “Hacia el socialismo”, era el título del punto 14 de aquel escrito.

"Vamos a seguir peleando por todos los lucianos"
Publicado: Miercoles, 29 Octubre 2014 14:27
"Vamos a seguir peleando por todos los lucianos"

Por Silvana Melo y Claudia Rafael Fotos: Claudia Rafael (APe).- Vanesa Orieta tiene la mirada atravesada por la tristeza. Y se la ve profundamente cansada. Tuvieron que pasar cinco años y ocho meses de angustia, zozobra, incertidumbre y un dolor intenso que recorre desde el corazón a los huesos, como una cuchilla. Hasta que el 17 de octubre asomaron a la luz los huesitos de su hermano. Nada le cambió en lo fundamental, dice. Ella sabía de lo inexorable desde que Luciano Arruga dejó de aparecer, en el final de enero de 2009. Lo sintió desde el primer día en que dejó de volver. Y fue ella la que, tan chiquita y tan frágil, se puso al hombro la búsqueda, la lucha, la angustia de su madre, las amenazas, los peligros, la conciencia de que a Luciano se lo tragó un mostruo sistémico. Que lo privó de aprender a tocar la guitarra, de desarrollar los pectorales como le hubiera gustado, de sufrir el descenso de River, de emocionarse con el ascenso y de explotar por verlo campeón.Lo privó de conocer a su sobrino de tres años, ése que “nunca me va a criticar que yo fui una cobarde y que no me animé a salir a la calle para que su tío apareciera”. -Ya transcurrieron varios días desde que aparecieron los restos de Luciano. Y ya se empieza a percibir que va a resultar difícil rastrear las huellas en el cuerpo que lleven a la policía… -Nosotros no tenemos mucha información sobre estos pasos. Preferimos que todo sea informado de una sola vez. Si no, es todo mucho más doloroso. No es algo que desconociéramos que se nos iba a poner difícil por el paso del tiempo. Al mismo tiempo hay resultados contundentes, con dudas muy serias acerca de lo que la policía hizo esa madrugada. Es real que vamos a estar con la incertidumbre de saber toda la verdad, pero hay una verdad instalada, que la sociedad ha entendido. La duda quedará para un sector de la sociedad. Para la familia, está todo muy claro. Hay que seguir organizados, luchando, contando nuestra verdad y entendiendo que siempre nos va a ser difícil. -Cuando arrancó la búsqueda era muy difícil imaginar que alguna vez Luciano iba a ser tapa de todos los diarios. ¿Cómo sentís el proceso de haber logrado instalar la lucha de un pibe pobre en los grandes medios y en gran parte de la sociedad? -Ahí es donde se nota mucho este trabajo de hormiga. Hay mucha gente alrededor, mi cara es la visible, mi voz la que se escucha, pero hay un grupo humano de una calidad invalorable. Los medios alternativos, independientes, los organismos de derechos humanos concientizados, que los hay y son muy grosos en su tarea. Y a los grandes medios los obligamos a hablar de esto. No se podían seguir haciendo los desentendidos. Hay una parte de los medios a los que nos les vamos a cambiar la mirada porque responden a intereses económicos, políticos. Contra ellos peleamos para instalar la otra verdad. Este sistema es muy perverso y obliga a los familiares a seguir relatando lo que vivió Luciano, la violencia policial…Mi sensación es que hay que lidiar con el morbo de los medios: el muerto había aparecido y ahora sí la información valía. Es perverso no entender que la necesidad de la familia estaba desde los primeros días, cuando denunciábamos desesperadamente. Y que si había una respuesta rápida, nos iba a aliviar cinco años y ocho meses de sufrimiento irreparable. Pero éste es el juego. De todos modos, nos hacemos respetar, no vamos a hacer una nota desde la morgue judicial, no vamos a hablar de a poco de lo que nos vamos enterando porque eso es alimentar a un gran demonio. -También obliga a un replanteo desde los organismos desde aquellos días en que sólo estaba ahí la APDH Matanza al acompañamiento y la conferencia de prensa en el CELS… -Como a los medios alternativos, el valor que le damos a la APDH es infinito. Tiene que ver con la nobleza de un Pablo Pimentel que levantó su teléfono y se puso a disposición de una familia que buscaba un desaparecido. Notó en nuestra voz la desesperación, la necesidad de saber por dónde seguir. La APDH estuvo cuando no estuvo nadie, en los momentos más difíciles de nuestra vida, cuando la cana nos apretaba, cuando se llevaban detenidos a nuestros amigos, amenazaban a los testigos. El rol que cumplieron es fundamental y junto a ellos transitamos un camino que nos llevó a tener un acompañamiento de quienes necesitábamos en esta tarea. Que es el CELS, porque ellos tienen herramientas teóricas,intelectuales, un archivo, el conocimiento puesto a disposición y era el complemento necesario para una causa como ésta, tan compleja. Desde mi humilde lugar también intento que los organismos con renombre entiendan la necesidad de acompañar todas estas causas que no son muy acompañadas. -¿Cómo es hoy la realidad de los pibes como Luciano, en el mismo lugar, en el mismo barrio, con los mismos contextos? -Estamos siempre en guardia. Hace un mes se llevaron detenidos a dos de los testigos de la causa, después de un supuesto asalto. Les rompieron la cabeza a uno y cuando la damnificada fue a declarar dijo que no eran, que las edades no coincidían. La conclusión es que el manejo sigue siendo el mismo, el terror y el amedrentamiento. Que los pibes sientan que ellos tienen la capacidad de ser violentos y que la ejercen sobre ellos. Estamos organizados junto con los más jovencitos pero no es suficiente como para que vivan tranquilos y en paz. Por eso peleamos por el espacio para la memoria social y cultural con el nombre de Lu. Empezar a hacerlos partícipes de esta historia. No vale si nosotros hablamos y ellos no llegan a comprender el significado de lo que les queremos transmitir. -¿Cuántas historias parecidas te fueron nutriendo en estos años? -Las historias son muchas en todo el país…estuvimos en una marcha en Choele Choel por la aparición de Daniel Solano. Y su historia de trabajador golondrina que termina siendo desaparecido por exigir un sueldo digno y notar las complicidades policiales, políticas, de los empresarios. En Neuquén, con la historia de Sergio Avalos, que venía del campo a estudiar y un día fue a bailar y no volvió. El caso de Facundo Rivera Alegre, de Córdoba y haber tenido a su mamá en nuestra casa.Acá cerca, el caso de Kiki Lescano, que terminó enterrado como NN en la Chacarita y afortunadamente su madre lo encontró antes que nosotros a Lu. O Ana Braghieri, en Rosario… la trataran como a una vieja loca por su lucha, denunciando la violencia instituiconal que sufren los pibes. La marcha con lluvia, nieve y frío por los pibes asesinados en Bariloche… Fueron muchos más donde vimos llorar, escuchamos putear a los familiares… te genera una sensibilidad que a muchos les falta. Y te das cuenta de que esto pasa con los pobres, con los pibes que se niegan a robar para la yuta, es un gran problema que venimos sufriendo desde hace años y que se ha llevado la vida de muchos. -¿Cuál es el tránsito de un pibe como Luciano, hasta transformarse en ícono, cuando hay centenares de otros que aparecen ahorcados en una comisaría y se archivan como suicidios o tantos accidentes de tránsito que nadie investiga si fueron accidentes o no? -No es fácil contestar esto. Hablamos muy bien los que estamos en la causa de Luciano. Y cuando vos hablás bien, las orejas se abren y escuchan un poquito mejor. Llamás la atención de quienes tienen un grado de discriminación importante. Porque hablar bien en comparación con quienes hablan de otra forma… ahí es necesario encontrar comunicadores humanos que no busquen el morbo o direccionar la respuesta de la persona para el lado de la criminalización. Se tuvo la posibilidad intelectual de saber dónde hablar, con quién hablar, cuándo levantar el tono de voz, cuándo exigir respeto, mirar a los ojos en todo momento, y entender que estábamos en todo nuestro derecho de hacerlo y que nadie podía decirnos nada. -Hay causas, como la de Germán Esteban Navarro, en Olavarría… Se cumplieron esta semana diez años desde la desaparición y la mamá sigue sin abogado que la patrocine… -Es que hacen falta ese tipo de abogados también, que entiendan la necesidad de defender los derechos humanos de las personas humildes y de los jóvenes que hoy sufren la violencia institucional. Y entender que, a veces, las familias no tienen plata. Y quizás ése es el momento de ellos, los licenciados, para que pueden devolver parte de lo que un pueblo les ha ofrecido: estudiar gratuitamente, con el sostén de muchos grones que se rompen el lomo laburando. A veces tiene que existir una devolución, sin que nadie te tenga que obligar, que te salga del corazón. No todos tienen la posibilidad de estudiar, eso es una gran mentira. Yo que más o menos pude ahí entrar y cursar dos años, digo que no es fácil. Nos hacen falta muchísimos abogados que se comprometan con la realidad de un pueblo que está sufriendo. -¿Quién era Luciano? -Lu era un pibe que vivía en un barrio humilde, que le tocó lidiar con la violencia institucional desde el principio, que le faltó una vivienda digna, el plato de comida siempre en la mesa, una familia que acompañara su desarrollo. Le faltó respeto por su niñez y al momento de ingresar a la escuela. El acceso más rápido de Lu a las instituciones es cuando un policía lo golpeaba en la calle y lo llevaba detenido. Mi hermano sufrió muchas formas de violencia institucional pero a pesar de todo era un pibe que tenía mucha alegría. Que entendió que tenía que acompañar a mi vieja porque les había tocado criarse con ella solos porque el papá los abandonó. Que sabía que tenía un rol importante y que iba a tener que cuidar a sus hermanos. Tuvo que trabajar desde muy pequeño, pero todo esto no le quitó la posibilidad de ser feliz, de tener sueños y hacer cosas, de tener una guitarra, intentar tocar sin profesor. De preparar su cuerpo porque le gustaba verse bien aunque no podía pagar nada. Era un pibe que siempre le puso mucha garra a la vida, muy alegre. En las fotos en las que se ríe ves claramente el reflejo de él. Era muy gracioso, muy aparato, muy celoso conmigo, muy buena persona. Era de llevarse cosas de su casa porque a un amigo le faltaba morfi y aunque no hubiera, lo mismo se llevaba, no era un ortiba, un careta… -En un país en el que se luchó tanto por saber el destino de los desaparecidos… ¿Cambia tener los huesitos? -Nada. A mí no me cambia en lo más mínimo. La historia es muy triste y no hay forma de que a uno no le dé bronca. Entiendo lo aliviador de encontrar el cuerpo, pero no me puedo sacar de la cabeza lo corrupto, mezquino, morboso que es este sistema. Yo ya había hecho el duelo por mi hermano. -¿Tu madre todavía lo esperaba? -Mi vieja es otra cosa. Por eso una no puede expresarlo por ella. Al haber visto a tantas madres llorar, una no se puede poner en el lugar. Una madre siempre busca a ese hijo; aunque todo diga que lo va a encontrar muerto, siempre hay una luz en la que una madre se va a refugiar para decir que va a volver. Para mí eso también fue importante, liberar a toda mi familia de esa incertidumbre. Cuando mi hermano ya no venía los primeros días, nunca pensé otra cosa. Nunca pensé que iba a volver con vida. Yo ya había hecho mi proceso. Ya me despedí hace mucho. -¿Cuál es el objetivo ahora? -Es la nueva etapa: saber la verdad de qué es lo que paso con Lu en esas tres horas. El aparece en una vía rápida de la General Paz, en una zona inaccesible, a las 3,30 y ahora hay que determinar qué pasó en esas tres horas previas porque la desaparición la denunciamos desde la una de la mañana. Nosotros siempre estamos recordando lo que arrojó la investigación en el marco de la desaparición de Lu. Los peritajes con perros, que reaccionaron positivo, indican que Luciano estuvo esa madrugada en el destacamento de Lomas del Mirador; en un patrullero de ese destacamento y en un descampado muy cercano. Los policías se mantuvieron dos horas dando vueltas sin tener una explicación de lo que hacían en ese lugar, los patrulleros del destacamento se salieron de la jurisdicción sin dejar constancia de los movimientos. En la comisaría octava los testigos dijeron haber visto a Luciano, a pocas cuadras de donde se lo encuentra a las 3,30. Todo esto tiene que ver con saber la verdad. Con todo esto, una siempre va a pensar cosas que son muy tristes. Y yo ya me despedí de mi hermano. No quiero pensar. Cuando alguien tiene que decirme algo que me lo diga y será la posibilidad que tenga la justicia de condenar a policías, a jueces. Pero mientras tanto generar hipótesis con todos estos datos es intolerable. Cuando uno está muy vulnerable, los medios buitres buscan quebrarte. -Tenés un hijo de tres años… ¿Sentís que, gracias a ese tío, puede ser algo distinto el mundo que le va a tocar caminar? -Sí… distinto va a ser. Mi hijo me podrá hacer un montón de críticas pero nunca me va a criticar que yo fui una cobarde y que no me animé a salir a la calle para que su tío apareciera. Nosotros amamos la vida, si no no estaríamos peleando con la garra y el amor que lo hacemos por Luciano y por los lucianos.   Edición: 2803  

Hienas
Publicado: Jueves, 23 Octubre 2014 13:31
Hienas

Por Alfredo Grande (APe).- Hace varios años, mi hijo menor Federico se extasió con la película El Rey León. Superados los prejuicios de que al ser un producto del Imperio Disney necesariamente era reaccionario, me encontré con una metáfora potente de la contradicción insalvable que en la cultura represora hay entre legitimidad y legalidad. Escribí en esos tiempos “El Rey León y la Ética del Traidor” publicado en mi primer libro(1). No es un dato menor que el que asesina al verdadero rey es su hermano desplazado de la sucesión por el nacimiento del primogénito. Las razones por las cuales el león es considerado en rey de la selva son varias. A mi criterio, la más sustentable es que es el que menos trabaja y sus pasatiempos preferidos son: dormir, comer, reproducirse. Quizás con eso sea suficiente para ser rey, a la luz de los ejemplos que conocemos. Las hienas son por el contrario, algo así como el lumpenaje de los carnívoros.

Cárcel de niños pobres
Publicado: Martes, 21 Octubre 2014 13:44
Cárcel de niños pobres

Por Claudia Silva (APe).- Estaba esperando a que llegáramos. Miraba con los ojos bien abiertos hacia el doble portón color celeste que separa el encierro de aquella libertad no tan libre, que no le ofrece tantas opciones para elegir. En cuanto nos vio entrar, se puso de pie y extendiendo sus brazos como paloma que está aprendiendo a volar, corrió hacia nosotros. Otra vez esos sentimientos encontrados circularon por nuestros cuerpos: el de agradecerle a la vida que aún estuviese vivo y el de pensar cómo acompañar ese aprendizaje en ese contexto: en la cárcel de los niños pobres, donde los espacios de libertad no existen y donde la policía, aunque vista de civil, sigue oliendo a policía.

El cuerpo de Luciano
Publicado: Viernes, 17 Octubre 2014 22:23
El cuerpo de Luciano

Por Claudia Rafael    (APe).- Cinco años y ocho meses se necesitaron para encontrar un cuerpo. Cinco años y ocho meses en los que la Justicia, los policías y cada uno de los brazos del poder estatal jugaron al macabro juego de la impunidad. Cinco años y ocho meses en que todo se postergó una y otra vez hasta que finalmente el último habeas corpus obligó a armar una explicación. Y una historia. Y combinar las piezas de un rompecabezas para que medianamente cierren sus bordes. Para que mínimamente encastren. Entonces Vanesa Orieta descargó mirando cara a cara a los medios que “ustedes pueden informar que fue un pibe que cruzó la autopista y lo atropelló un auto y ya. Pero van a estar mintiendo. Porque la familia denunció que hubo acoso policial. Que está confirmado que el 22 de septiembre de 2008 fue víctima de una golpiza. Y que cuando mi hermano desaparece, hubo peritajes positivos que arrojaron que Luciano había estado en un patrullero, había estado en un descampado, que los patrulleros se salieron de la cuadrícula. Esto no cierra con un pibe que cruzó la autopista. Hay que saber la verdad”. La misma Vanesa Orieta -que durante cinco años y ocho meses se transformó en una figura potente y lúcida de las que ofrecen un túnel de luz en medio de tanta oscuridad- hoy decía “vencimos. Vencimos a la desidia, vencimos a la impunidad. Vencimos la mirada discriminadora y criminalizante que hay hacia los jóvenes con un ejemplo. Logramos vencer. Mi objetivo era encontrar a mi hermano y lo encontré. Seguimos denunciando la discriminación y la criminalización de los jóvenes, la violencia institucional y hoy más que nunca”. Luciano Arruga tiene los mismos 16 años eternos. Desde aquella noche de finales de enero de 2009 en que salió de su casa en la esquinita del barrio 12 de octubre. Donde la pobreza se choca con la pobreza en cada ángulo. Luciano Nahuel Arruga nació un 29 de febrero, era fanático de River, tenía sueños, amaba la vida. Luciano era valiente porque le dijo que no al poder más férreo y oscuro. Le dijo que no a la perversidad del Estado que busca pibes de los márgenes para hacer botín para su propia corona. “El chabón siempre tenía buen humor. Yo era más caracúlica y él se lo bancaba. Yo por ahí le decía ´andá a cagar´ y él nunca se enojaba”, decía siempre Vanesa. La misma Vanesa que describió hace años a esta agencia que “primero le contó a mi mamá que había un grupo de personas que hacían negocios turbios con los jóvenes del barrio 12 de octubre. Que la policía cooptaba pibes para mandarlos a robar. A partir de que se niega, empiezan a ponerse muy violentos en la calle con él. Lo paraban constantemente y el 22 de septiembre de 2008 lo detuvieron y tuvimos que ir a la comisaría. Escuchábamos cómo lo golpeaban a Luciano en la cocina de ese destacamento que se inauguró hace años por un pedido de más seguridad de los vecinos y no teníamos más herramienta que gritar. A partir de aquel día fue una detención tras otra...” Luciano Arruga fue devorado por la noche aquel 31 de enero y pisoteada su historia por los brazos del Estado. Por la fiscal Roxana Castelli que se apoyó en la misma policía para investigar. Por la Justicia que mantuvo por años la carátula “averiguación de paradero” para la causa. Por los abogados que inicialmente dejaron sola a la familia. Por los medios que a coro repetían la tesitura policial que recriminaliza y revictimiza. Vanesa Orieta decía esta tarde que “esto nos tiene que replantear un conjunto de cosas como sociedad. El poco valor que se da a la vida de los jóvenes. Cinco días después de la desaparición de mi hermano presentamos un habeas corpus que fue rechazado por el juez. Entonces esto se podría haber resuelto antes y estuvimos cinco años y ocho meses golpeando todas las puertas. Esto no termina acá. Recién empieza. Porque necesitamos saber la verdad”. Cinco años y ocho meses Luciano anduvo sus pasos junto a los de Jorge Julio López, a los de Iván Torres, a los de Daniel Solano, a los de Atahualpa Vinaya, a los de los más de dos centenares de desaparecidos de estos tiempos democráticos en que el Estado se agazapa bajo otras formas. Con ellos deambuló por las noches fantasmales entre gritos y ausencias. Con el alma estragada por torturas y abandonos que nublan el mañana. Que descarnan la vida y la transforman en muerte. Como transformaron a Luciano en crimen certero. A él que fue nobleza militante cuando dijo que no. A él no lo atropelló un camión o un auto en una autopista cualquiera. A Luciano lo atropelló la policía, la justicia y cada uno de los entramados más perversos del Estado. Edición: 2796

Postales de la memoria
Publicado: Jueves, 16 Octubre 2014 13:34
Postales de la memoria

Ya lo decía Carlos del Frade en APe el lunes pasado. Rosario es una ciudad archipiélago… Islas nebulosas donde lo institucional parece ser cómplice de los dueños de las armas y las drogas. Y también escribía que en esa geografía de varias ciudades en una, los números de las ausencias crecieron hasta los 264 homicidios durante 2013. La mayoría pibes y pibas menores de 35 años. Ya en 2014 las cifras se multiplican a pesar de los rimbombantes megaoperativos. En ese contexto, el intendente de Santa Fe suspendió la venta legal de armas y municiones. Las vidas de ayer y de hoy siguen hundidas en la perversidad. En estos días la Justicia –con esa lentitud que hace estragos en las vidas- condenó a un grupo de militares por los crímenes de ayer. Mientras los de hoy siguen devorando a nuestros jóvenes. Por más que esté prohibido comprar armas. Por María Adelaida Vergini (APe).- Con sus cámaras en mano se reacomodan. Buscan el mejor lugar. Casi todos se paran frente a las sillas que se dispusieron en el centro del Bv. Oroño, frente a los Tribunales Federales de Rosario, para que familiares, víctimas, testigos, querellantes y miembros de organismos de derechos humanos escuchen la sentencia del juicio a diez integrantes de la patota Feced, que actuó en el centro de detención Servicio de Informaciones de Rosario durante la última dictadura militar.Se arrodillan, se paran, se vuelven a arrodillar. Se mueven. Buscan dónde subirse para tomar desde lo más alto la panorámica de lo que se está viviendo. Lo que se está viviendo es justicia. Los objetivos de sus cámaras se despliegan hasta alcanzar el mejor detalle: la emoción en una mirada, brazos en alto de celebración, bocas abiertas por gritos de alegría, por fin, sonrisas de festejo, por suerte, pocos abucheos. Cada uno busca su postal que inmortalizará para la eternidad un hecho histórico, la sexta condena en la ciudad cuna de la bandera nacional a represores de la última dictadura cívico militar, la justicia que tanto se hizo esperar, por la que tanto lucharon esas miradas, esos brazos, esas sonrisas.

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Radionoticias APe

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Reportajes

 

Alberto Morlachetti habla de infancia en Radio del Plata

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Galería fotográfica

 

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Luciano

Se necesitaron 5 años y 8 meses para armar una historia. Faltan demasiadas respuestas que expliquen cómo murió Luciano Arruga. ¿Por qué había rastros suyos en un patrullero y en un descampado? El Estado deberá responder.


El Hombre Mediocre

El Ministro Eduardo Aparicio destruye el Programa Casa de los Niños no actualizando los montos de becas desde el año 2009 y atrasando los pagos hasta 5 o 6 meses.


Masacre

Diez años de la masacre de Quilmes. Allí donde en una comisaría murieron Diego Maldonado, Elías Jiménez,  Miguel Aranda y Manuel Figueroa. Todos tenían 16 y 17 años.


Mariano

El joven militante del PO Mariano Ferreyra fue asesinado el 20 de octubre de 2010 por una patota sindical de la Unión Ferroviaria. A cuatro años, hay connivencias y complicidades impunes.


Chicos sin gas

Al hogar Juan XXIII de Gerli le cortaron el gas. ¿Cómo se abriga y se alimenta a los niños?


Tucumán

Dos policías fueron apresados después de que se conocieron las imágenes de torturas en una comisaría. Esta vez ocurrió en Tucumán.


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APe en la voz de Daunes

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