Votos cuidados
Publicado: Jueves, 17 Abril 2014 13:16
Votos cuidados

Por Alfredo Grande     (APe).- La denomina caída del socialismo real propició otras caídas. Por ejemplo, la del socialismo ideal. Que es lo opuesto al socialismo utópico. Es el socialismo de nuestros ideales emancipatorios. La catástrofe entonces es el colapso de los sueños posibles, para dar paso a las pesadillas cotidianas. Es una época en la cual la violencia no tiene captura revolucionaria.

El hombre desnudo
Publicado: Martes, 15 Abril 2014 13:12
El hombre desnudo

Por Miguel A. Semán (APe).- “Un día te quedarás ciego, como yo. Permanecerás sentado en alguna parte, una mota perdida en el vacío, en la oscuridad para siempre, como yo”. Lo dice Hamm, el último personaje de Alfredo Alcón en este mundo. Un rey desposeído y prisionero en una vida donde ya no existen las bicicletas, la naturaleza parece acabada y sólo quien duerme tiene la posibilidad de hacer el amor, ir al bosque o mirar el cielo. Es sabido que los actores cuando mueren no pueden ir al cielo ni al infierno porque se quedan desnudos de alma. Los personajes a los que se la prestaron insisten en quedársela como si fuera una camisa. Aunque la mayoría de las veces hay una sola alma para muchos y en su afán de guardarse algo, sólo se llevan jirones. Pero a los personajes eso no les importa. Se van conformes. Casi felices, como si se llevaran guardada “una gota de agua en la cabeza”. A esas horas el pobre actor se encuentra solo y sin su alma en las puertas de ninguna parte. Así desvestido y sin nadie adentro, ¿quién podría recibirlo? ¿Qué público pagaría para ver lo que no se ve? ¿Con qué nombre se anuncia el vacío de uno mismo? ¿Pecados, virtudes, confesiones, miserias, perdones, lealtades? Nada. Ninguna credencial. Sólo un par de bolsillos agujereados que dan al infinito. ***** ¿Y qué hizo usted durante todos estos años para ser tan nadie? pregunta la voz del director desde la primera fila del teatro vacío. El actor en ese momento descubre que está parado sobre un escenario. Quiere encogerse de hombros y no puede. Trata de esconder las manos que le faltan. Mira hacia adelante y la luz que lo enfoca lo enceguece hasta que recuerda que ya no tiene ojos y vuelve a ver las butacas solitarias y la voz del director en la primera fila. El actor baja del escenario. El director se quita las gafas negras y le dice que se acerque. Que mire dentro de sus ojos ciegos. Él al principio sólo ve una pared de niebla. La niebla se disipa hacia un negro claro y al fin aparecen unas casas, un pueblo y gente parecida entre sí que anda por las calles del pueblo. Le parece haber estado antes ahí. Le parece haber vivido siempre en una calle de esas. De a poco empieza a reconocer cosas y lugares. Sobre una tumba ve una rosa de cobre. Una corona de cartón sobre una silla de paja. Una espada carcomida por el óxido. El viento y la llanura. Ve un muchacho que salta los muros como un gato en celo. Una guitarra profunda. Hogueras. Sombras. Una valija olvidada en un andén. El baño de un bar. Un naipe, la sota de bastos. Y más allá, solo, muy lejos, un diablo arrepentido que le manda mensajes a su Dios. El mismo que nos dijo una vez que el mal no era lo peor que podía pasarnos, y al fin nos pasó. La noche cae sobre el pueblo, se encienden las primeras luces. La voz del director vuelve a ponerse las gafas y el actor da un paso atrás. Lo reconoce. El rey ciego del último acto. Los dos alzan las manos como si quisieran acariciarse. Sólo acarician el aire. Ya no existen. Nada existe, salvo ese pueblo perdido allá abajo. Sus calles torcidas. Los bares, las casas y la gente. Pedacitos de alma robados que titilan en la oscuridad.  Edición: 2672

Si todos fueran mis hijos II
Publicado: Viernes, 11 Abril 2014 14:29
Si todos fueran mis hijos II

Por Alfredo Grande (APe).- “Por eso para salir de lo complicado y entrar en lo complejo, es necesario diferenciar entre: justicia, justicia por mano propia, injusticia por mano ajena, injusticia por mano propia y venganza. Estos 5 registros son teórica y políticamente diferentes. Intentaré su análisis para que la llamita sutil siga prendida. Y también para entender con razón y corazón que todos son nuestros hijos”. Final de la primera parte de este texto y comienzo necesario de la última parte. Continuidad que exige un táctico apartamiento del real de esta huelga que une la legitimidad del reclamo con la ilegitimidad de muchos de sus convocantes.

Emergencias
Publicado: Martes, 08 Abril 2014 14:11
Emergencias

Por Claudia Rafael (APe).- La misma provincia, el mismo gobernador, los mismos días. Daniel Osvaldo Scioli anunció 600 millones de pesos para la “emergencia” en seguridad. Exactamente seis veces de lo que cada mes (aunque en este caso suele haber olvidos empecinados a la hora del pago) se destina a la infancia paria de su territorio. 600 millones para comprar 1.000 móviles equipados, 30.000 chalecos antibalas, 10.000 armas con sus municiones. Contra los 104.760.000 de pesos destinados a la alimentación, la salud, la atención diaria de los chicos que viven en hogares de organizaciones sociales, que asisten a centros de día de la Secretaría de Niñez o que están dentro de los programas UDI (Unidad de Desarrollo Infantil). Crueles contradicciones de un mismo sistema.

En el aire
Publicado: Viernes, 04 Abril 2014 13:46
En el aire

Por Manuel Vicent (*) (APe).- Permanecen en el aire todavía los versos de Safo y de Píndaro que se perdieron; las melodías que inventaron los pastores de Virgilio soplando una caña o el filo de una hoja seca, música de la naturaleza que se llevó el viento; los cánticos, las danzas rituales, las plegarias a unos dioses que también ignoramos; la filosofía y las tragedias escritas en pergaminos que se pudrieron o se hundieron en el polvo o ardieron en la biblioteca de Alejandría.

El otro Fuenteovejuna
Publicado: Miercoles, 16 Abril 2014 14:28
El otro Fuenteovejuna

Por Julián Axat    (APe).- X robó una casa y al salir lo esperaba todo el barriofue juzgado a garrotazos escupidas y patadas tras lenta agonía los miembros de X seccionados y repartidos entre vecinos ofrendados más tarde

Rosario ocupada
Publicado: Lunes, 14 Abril 2014 13:32
Rosario ocupada

Por Carlos Del Frade     (APe). -Hay un antes y un después de este operativo…Ahora tenemos que aplaudir todos – dijo el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, junto al secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, cuando terminó la ocupación de veinte barrios rosarinos en el crepúsculo del miércoles 9 de abril de parte de casi tres mil efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y las Tropas de Operaciones Especiales de Santa Fe. Aunque los resultados fueron anoréxicos a la hora de secuestro de cocaína y marihuana y también en relación a las detenciones, fieles consecuencias de filtraciones que llegaron con puntualidad a la mayoría de los 67 puntos operativos o bunkers, el objetivo de ocupar los territorios con espectacularidad para señalar la presencia represiva del estado fue cumplido. La celebración del gobernador y del funcionario nacional estaba fundamentada en el conocimiento del hartazgo de grandes sectores de la población rosarina con respecto a la violencia y la corrupción de la policía provincial. Un día después, los cronistas de los medios locales repetían los comentarios de los vecinos que ahora expresaban la “sensación de seguridad”. Pero las calles de la ex ciudad obrera estaban patrulladas por tremendos camiones artillados de las fuerzas de seguridad nacionales y por la noche el ruido de las hélices de los helicópteros pintaban un paisaje de película de guerra. Muchos trabajadores, al regresar a sus casas en la zona sur, le contaban a esta agencia la extraña doble sensación de sentirse protegidos, por un lado, e invadidos, por el otro. De allí que el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, haya salido a decir que se trataba de “un operativo de pacificación, no de ocupación militar”. En sus dichos estaba implícita la innegable conciencia de haber asistido a un desembarco de tropas en la geografía del otrora corazón del segundo cordón industrial más importante de América del Sur.   *****   La última presencia masiva de tropas federales en el sur de la provincia de Santa Fe se produjo el 20 de marzo de 1975, cuando el ministro del Interior del gobierno de Isabel Martínez de Perón, Alberto Rocamora, ordenó invadir Villa Constitución para detener a doscientos delegados de fábrica que habían elegido como conducción de la UOM a la lista Marrón encabezada por Alberto Piccinini. Eran casi cuatro mil efectivos de distintas fuerzas acompañados por bandas de ultraderecha de las patotas sindicales de San Nicolás y Rosario que convirtieron al albergue de solteros de Acindar en uno de los primeros centros clandestinos de detención y torturas de la Argentina. La justificación fue desactivar el complot contra la industria pesada argentina, restablecer la paz y la seguridad en la región. El presidente del directorio de Acindar, José Alfredo Martínez de Hoz, pagó doscientos dólares por cabeza a aquellos portadores de la tranquilidad que exigían las grandes patronales y para la cual trabajó aquel gobierno. Desde entonces no hubo otro operativo de semejante cantidad de efectivos de tropas federales hasta el miércoles 9 de abril de 2014. -No venimos a buscar narcos, venimos a ocupar el territorio – le dijo Berni a los únicos tres periodistas que estábamos en el Centro Operativo de la Prefectura Naval de Rosario, en avenida Belgrano al 800, donde termina la Bajada Sargento Cabral. Era el mismo concepto que eligió el juez provincial Juan Carlos Vienna cuando procesó a 36 integrantes de la banda mafiosa de Los Monos, el 19 de febrero pasado, y en cuya resolución se lee con precisión que el poder de la misma se basó en la constitución de “un gobierno de facto” sobre varios barrios de la ciudad de Rosario a partir del cual generaron y multiplicaron el “negocio de la violencia”. Es curioso que muchos funcionarios y dirigentes políticos que adscriben al pensamiento del gobierno nacional se empecinen en ensuciar a Vienna que, justamente, dice el único por qué razonable a la ocupación militar de la Cuna de la Bandera.   *****   -Es el mapa de la pobreza…-le susurró el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, a este cronista mientras veían una y otra vez el mapa digital proyectado sobre una pantalla en la sala del Centro Operativo de la Prefectura. Efectivamente, los 67 puntos clave, marcados en rojo, rodeaban el centro rosarino. Eran las villas que se multiplicaron en forma paralela al cambio de piel productiva que tuvo la región desde los años setenta al presente. La mayoría de los bunkers están allí. Pero el espacio blanco, inmaculado de puntos rojos, ese centro rosarino es el lugar donde empresarios, funcionarios de dudoso proceder, dirigentes varios, contadores, abogados y otros tantos integrantes de la fauna urbana hacen fortunas con el lavado de dinero ilegal que viene, fundamentalmente, de esa forma de acumulación fluida y permanente que es el narcotráfico. Porque ese mapa de la pobreza es construcción del intocable mapa de la riqueza, geografía de los delincuentes de guante blanco que supieron hacer de Rosario el lugar por donde pasa la mayor cantidad de dinero del país porque por allí se mueve el 70 por ciento de las exportaciones argentinas y que, por lo tanto, también incluye el dinero de las operaciones ilegales que se confunden en ese incesante flujo o circuito de metálico.  Dos mujeres embarazadas, de nueve meses de gestación, debieron ser atendidas por las ambulancias de la municipalidad. Hay que detenerse en esa postal que venía del otro lado del micrófono que presionaba con profesionalismo el jefe de comunicaciones de la Policía Federal. Esas mamás trabajaban para los narcos en bunkers que son cerrados desde afuera y creen que ganando dinero por esa vía obtendrán un futuro mejor para esas vidas que están a punto de parir. Semejante decisión existencial, ¿puede cambiarse con la saturación de fusiles, chalecos antiabalas, carros de asalto, cascos y borceguíes?. El sentido existencial que necesitan las pibas y los pibes que trabajan para el narco, ¿será recuperado solamente apostando a la tranquilidad que muchos vecinos ahora experimentan por la presencia de modernos robocoops?.  ***** El gobierno nacional había tildado a la administración santafesina de “narcosocialismo” y la provincial cargaba culpas sobre el kircherismo como la suma de todas las corrupciones e intolerancias. A partir de enero de este año, la cosa cambió. Ahora hay que aplaudir juntos, según la descriptiva imagen que usó Bonfatti. ¿Por qué ese cambio?. Quizás la respuesta está en la historia reciente de las relaciones de gobiernos provinciales y de la propia administración kirchnerista con el imperio, con Estados Unidos, el verdadero Patrón del Mal. El seis de enero de 2014, el cuestionado general César Milani, jefe del Ejército argentino, anunció la compra de 35 camiones Hummer nada menos que al Comando Sur de Estados Unidos para “combatir al narcotráfico”. Semanas después, Bonfatti y Lamberto recibían instrucciones de la DEA, el FBI y otras reparticiones para implementar políticas en contra del avance narco en la región. Vinieron asesores de esas fuerzas a dictar cursos a la policía santafesina tal como había sucedido a fines de los ochenta y en los 90 durante el primer gobierno de Carlos Reutemann. Entre febrero y marzo, el propio Berni, Daniel Sciolli después, funcionarios del gobierno cordobés de De La Sota y ahora mismo, integrantes del ejecutivo mendocino, hacen el mismo periplo. Van al norte, reciben especialistas de la DEA y anuncian las mismas medidas en todos lados: policía de proximidad, policías municipales, convocatoria a ex policías y pedido al gobierno nacional para que envíen tropas de gendarmería y prefectura a los conurbanos. Es el guión de la llamada doctrina de seguridad ciudadana, la nueva forma de control social y política que viene implementado Estados Unidos desde el lanzamiento de la guerra contra el narco que declaró Ronald Reagan en julio de 1988. Ya no hay discusiones entre la administración nacional y las provinciales, ahora se habla de “coordinación”, “pacificación” y “articulación”. Es el mismo guión de una película de terror que ya se experimentó en el Plan Colombia, entre 1996 y 2002; el plan Mérida, en México, a partir del 2003 y en Brasil, a partir de la creación de la Unidad de Policías de Pacificación que, junto a tropas del Ejército, invadieron las favelas de Río de Janeiro y San Pablo con la idea de combatir al narcotráfico. El resultado fue la disminución de las tasas de homicidios pero el aumento de las desapariciones. Y, en forma paralela, la continuidad de la violencia y el negocio narco. Los tres principales exportadores de cocaína a Europa son, según el último informe de Naciones Unidas del 27 de junio de 2013, Brasil, Colombia y Argentina.   *****   Este cronista nació en Rosario hace 51 años. Disfrutó de aquella ciudad obrera, industrial, ferroviaria y portuaria que ofrecía trabajo a las pibas y los pibes que terminaban la secundaria y podían encontrar trabajo en los mismos barrios donde estaban las escuelas. Vinieron los saqueos del mapa intocable de la riqueza y no hubo una sola explicación para esos lugares que se quedaron sin herramientas materiales para sostener los proyectos de vida. Surgió, entonces, la economía informal, fresca y alucinada de trabajar para el narcotráfico. Consumidores, consumidos, soldaditos inmolados en el altar del perverso dios Dinero y socialización de las armas, las dos grandes fuentes de dinero fresco y que no paga impuesto algo que tiene el capitalismo. Drogas y armas, bien cerquita de nuestros pibes. Mucho más que un trabajo digno. Creció la violencia y ahora muchos saludan con alegría y esperanza la masiva presencia de fuerzas federales de ocupación porque sienten que tienen seguridad. Pero si no hay algo más que fusiles es probable que se repita la historia de la Patria Grande. Que no sea otra cosa que pan para hoy y hambre para mañana. Dos días después del megaoperativo, el papá del cronista hubiera cumplido 76 años. Le decían “el Baco”, el dios del vino. Murió joven, cuando apenas tenía 68 años. Muchas tristezas, muchos despidos, lo habían convertido en un tipo muy callado y esa angustia le comió el interior de a poco. Cuando nacieron sus nietas supo que todavía quedaba algo lindo. Pero ya no tuvo resto. Fue de la mano del Baco que este periodista conoció aquella ciudad que ya no es, aquel lugar donde no se necesitaba de la presencia obscena de hombres armados hasta los dientes para sentirse bien. Será por eso que cuando terminó la llamada Operación Rosario, el cronista experimentó la ausencia de su viejo como hacía rato no sentía. Quizás porque también necesitaba de esa ciudad que ya no está y en la cual, además, le dicen que todos tenemos que aplaudir.    Edición: 2671

Encierro o muerte
Publicado: Miercoles, 09 Abril 2014 00:19
Encierro o muerte

Por Silvana Melo    (APe).- Cómo se complica la infancia en estas tierras. Ser niño es un estadío incómodo en la escena de la sospecha, cuando el cuadro de Luis Agote, acechando en los despachos, sigue apuntando con el dedo de la acusación a los pibes de los malabares, del trapo en el parabrisas, del faso precoz. El expediente para bajar la edad en que un chico pasa a ser imputable está sobre todos los escritorios. Y entra a la cancha no bien vuelven a arreciar los coreutas de la inseguridad pública. Es decir, ahora. Y en la arena sueltan a los chicos, para que luchen con los lobos. Los que "cuando están mezclados con otros chicos en la escuela, son muy difíciles de controlar, se le plantan a las maestras, entonces hay que darles un tratamiento especial para que no maten a nadie o no tengamos que matarlos". Dice Julio Pereyra. Intendente de Florencio Varela. Que sacó del bolsillo un proyecto de “encierro de formación” para la infancia que suele fabricar el sistema. Del que Pereyra Julio es un engranaje de perfecta eficiencia. Veintidós años intendente de uno de los municipios más pobres y más injustos de la provincia que se le cae a la capital por los costados. Veintidós años. Y un proyecto de instituto de menores – reformatorio a la mejor usanza del Patronato de 1919, como para volver a aquello que comenzó a abandonarse por siniestro y cruel. La desinstitucionalización (un nombre bastante más largo de lo que vive un niño en un barrio de confines en Florencio Varela) permitió que la infancia pobre y abandonada (la mayor parte de quienes dejaron en los institutos y reformatorios la inocencia, la ternura y cualquier intento de sueño para el futuro) no sufriese cárcel infantil castigada justamente por pobreza y abandono. Pero para Julio Pereyra (veintidós años intendente de Florencio Varela) hay que formarlos en el encierro para que no maten a nadie o no tengamos que matarlos. Se adelanta, tal vez el intendente, a la cacería que implantará la Emergencia; cuando la 9 mm tendrá el gatillo ligero y dispuesto para que la vecindad no sienta la necesidad de atrapar a un chico sin armas y desangrarlo a golpes. “Cuando un chico comete una macana, dos, tres, y se lo seguís dando en guarda al padre, no se va a recuperar. Lo que propongo es que esté durante muchas horas estudiando en una especie de instituto, que le demos cultura, deporte, que lo formemos y lo incluyamos en la sociedad que estamos construyendo”. ¿Qué sociedad está construyendo Pereyra, Julio, veintidós años intendente de Florencio Varela? ¿En qué sociedad quiere incluir a los chicos? ¿Para qué sociedad quiere formarlos? ¿Será para aquella donde tendrá que quedarse a la cola de las oportunidades?, ¿será para aquella donde es sospechoso por origen, delincuente por estigma, marginal por domicilio, desterrado por piel, cesanteado por tatuaje y capucha, condenado por huesos al aire y ojos como cristales que ya no ven más que la nada a los pies? Pereyra habla –dice- con (Alejandro) Granados y (Sergio) Berni para coordinar el encierro de formación con la Provincia y con la Nación. Unos días antes dijo que “los menores que reinciden en el delito” deben ser llevados a "colegios como pupilos". Después fue perfeccionando la idea hasta llegar al encierro de formación. La creación de “institutos de formación” para que “cuando salga sea una buena persona, no que se haya especializado en el delito”. Es decir, el regreso de la institucionalización por pobreza y/o abandono. Del encierro “cuando la criatura tenga conductas violentas, ya sea a los 8, 9 ó 10 años”. Difícil ser niño por estas tierras. Contaminadas de glifosato y odio. Con metales pesados en el agua y en las alforjas del futuro. Con plomo en el aire y en el gatillo ligerísimo de las policías que de a centenares acosan y acosarán a los barrios como torniquetes para que la hemorragia de los confinados no llegue al pecho social. Donde laten los que pueden.Porque Pereyra les arma institutos y encierros y el Gobernador, mientras invierte millones en armas, chalecos y policías, pide “revisar el régimen de personas menores de edad infractoras a la ley penal”. Tanto van a insistir que finalmente habrá un régimen punitivo para los niños que, al decir de Pereyra (Julio) “se le plantan a la maestra”. Apenas el 2,9% de los 1044 imputados por homicidio en el primer semestre de 2013 tiene menos de 16 años. El 11%, entre 16 y 17 (Las emergencias del Gobernador, Pelota de Trapo -08-0414). Difícilmente la reducción en la edad punible sea un alivio para una sociedad muerta de miedo que condena sin juicio ni defensa a cualquier adolescente flaco, morocho y atravesado por una historia filosa, como una faca con orificio de salida. Hay que encerrarlos. Antes de que maten o “tengamos que matarlos”, dice Pereyra. Y les deja apenas dos caminos. O tres. Incluidas la muerte de otro o la propia. No hay alternativa. No hay destino que pueda torcerse. Castelli lo escribiría una vez y mil más. Si te encontrás con el futuro, por favor que no venga. Al menos de noche y a la vuelta de esta esquina. Edición: 2669   

Juan Manuel
Publicado: Lunes, 07 Abril 2014 13:36
Juan Manuel

Por Carlos del Frade (APe).- “Juan Manuel tiene 23 años, un hijo y una madre que con lágrimas en los ojos lo está acompañando en la audiencia imputativa que se desarrolla en los Tribunales Provinciales de la ciudad de Rosario. No terminó la secundaria y reconoce haberse equivocado en la vida. Luego de la exposición de la fiscalía y de la defensoría pública que lo representa, el Juez Perez Urretchu debe decidir si el acusado puede esperar sentencia libre o en prisión. El acusado no entiende el léxico de la justicia y por eso el juez se detiene las veces necesarias para explicarle de modos distintos hasta que pueda ser comprendido por el joven.

Si todos fueran mis hijos I
Publicado: Jueves, 03 Abril 2014 14:37
Si todos fueran mis hijos I

Por Alfredo Grande(APe).- Arthur Miller quizá el dramaturgo norteamericano más importante, escribió “All my sons” (Todos eran mis hijos”). El protagonista, Joe Keller, encubre su culpabilidad en la fabricación defectuosa de aviones cuya caída ocasionó la muerte de 21 soldados. Descubierto, en una muestra de cobardía final, se suicida.Lo que Joe había ocultado durante años es justamente que los adultos tenemos una responsabilidad social y política con todos nuestros niños y nuestros jóvenes. Todas nuestras acciones, y digo todas, influyen en las jóvenes generaciones. En un sentido literal y para nada metafórico, en las jóvenes generaciones, son todos nuestros hijos.

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Alberto Morlachetti habla de infancia en Radio del Plata

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