Salvación
Publicado: Viernes, 21 Noviembre 2014 13:45
Salvación

Por Manuel Vicent (APe).- He visto de cerca a unos héroes, los médicos sin fronteras, luchar contra el cólera, la malaria y cualquier peste en África con riesgo de la propia vida. He visto a estos héroes de cerca batirse en el infierno del campamento de refugiados hutus después de la matanza de Ruanda. Los he visto actuar entre los campesinos colombianos desplazados bajo la doble violencia y amenaza de la guerrilla y de los paramilitares. También he visto la labor humanitaria de algunos misioneros en la selva. Sin duda es admirable el sacrificio de estos religiosos en favor de los pobres, pero tal vez su principal misión consiste en convertirlos a nuestra religión, en salvar su alma sin dejar de atender su cuerpo y esperar de Dios una recompensa en el cielo. Los otros héroes no esperan nada, salvo la satisfacción de haber cumplido con un deber de humanidad. Me recuerdo de niño con una cabeza de negro, de chino o de piel roja a modo de hucha pidiendo limosnas para las misiones. No seré yo quien deje de valorar esta causa. Solo que ahora viendo crecer el imperio chino, el orgullo de la raza negra y la rebelión de los indígenas americanos la imagen de aquellas cabezas de infieles de porcelana en mis manos con una abertura en el cráneo para las monedas me produce un sentimiento de vergüenza irremediable. Hoy la peste ya no conoce fronteras. Los virus más letales pronto tendrán paso franco por todas las aduanas. Pero existen unos héroes modernos, agnósticos o creyentes, solo movidos por la solidaridad, dispuestos a desafiar el peligro en medio de cualquier tragedia. He visto de cerca a estos médicos sin fronteras, enfermeras y cooperantes arriesgar el pellejo al enfrentarse a la bestia en el corazón de las tinieblas solo en busca de la dignidad humana sin esperar ninguna salvación que no sea aquí en la tierra.   Edición: 2819

La muerte de Brian
Publicado: Miercoles, 19 Noviembre 2014 12:53
La muerte de Brian

Por Claudia Silva      (APe).- Enterarse de la muerte de un niño nunca es grato, pero cuando ese niño que muere ha vivido una vida agonizante, es entonces cuando sobrevienen mecanismos que paralizan el recurso que tenemos para hallar explicaciones lógicas que alivien el dolor provocado por la muerte. Hacía aproximadamente un mes que no lo veíamos por las ranchadas de San Telmo y Constitución, barrios que conocía como la palma de su mano. Sus compañeros de ranchada tampoco conocían sobre su paradero. Desplegamos todos los mecanismos que estaban a nuestro alcance para saber qué había sido de su vida, dónde estaba, con quién, qué estaba haciendo. Su madre tampoco sabía nada. Estábamos muy preocupados porque no sabíamos nada de él, pero conocíamos perfectamente que en ocasiones era manipulado por los transas o por la policía para realizar sus truchadas, abusando de su situación, entregando armas a los pibes para que “se carguen” los unos a los otros, disputándose a través de sus pequeños cuerpos un espacio para la venta de drogas o la comisión de otro tipo de delitos. Por todo eso estábamos muy preocupados. Por todo eso, y por la desidia con que el Estado desaloja, desprotege e invisibiliza a nuestros pibes en calle, siendo cómplice al cerrar los ojos, sosteniendo en su misma coyuntura a una institución policial que prejuzga, abusa, viola y mata, vaciando de recursos materiales y humanos a aquellos organismos que debieran ejecutar políticas públicas que abriguen tiernamente a nuestros pibes. La semana pasada nos notificaron que hacía un mes que su pequeño cuerpo se encontraba en una morgue judicial como NN mayor, cuando su contextura física a pesar de tener 14 años, no aparentaba más que la de un niño de 11. Y ahora sí, la actuación de la justicia fue ejecutiva, a pesar de que aún existen cuestiones que no han quedado claras, preguntas que no tienen respuestas y explicaciones que no cierran, ágilmente tramitaron el velorio y el entierro. Sin investigación que medie y explique su muerte claramente.  Pero nosotros estamos rabiosos, y nos encargaremos de encontrar todas las respuestas que él merece, que su madre merece, que sus compañeros de ranchada merecen. Aunque nos quiten el aire, aunque nos ahoguemos en el camino. Porque un niño no debe morir. Porque cada niño que muere por la desidia de aquellos organismos que deberían protegerlo y abrigarlo no muere. Porque cada niño que muere en las calles muere asesinado, por la desidia, por el espanto. Dicen que fue atropellado en la autopista 25 de Mayo, pero no les creemos. Y estamos emperrados en desarmar el discurso que nos quieren vender y no vamos a parar hasta encontrar las verdades que se quieren encubrir detrás de la figura de accidente automovilístico. Porque es lo único que nos va a calmar. A su memoria, a nosotros, a su madre y a sus compañeros de rancho. Porque no era un NN, porque se llamaba Brian Orué y tenía 14 años. Porque tenía sueños a pesar de la vida agonizante que le tocó en la repartija de un sistema que expropia abrigos y ternuras, porque en la calle lo nombraban El Gordito. Porque era un niño.  Edición: 2817

La densidad rosarina
Publicado: Lunes, 17 Noviembre 2014 13:04
La densidad rosarina

Por Carlos del Frade (APe).- En la mañana del sábado 12 de octubre de 2013 se desarrolló una emotiva conferencia de prensa en la sede rosarina de la casa de gobierno, la ex jefatura de policía, para darle apoyo institucional y humano al gobernador Bonfatti que hacía pocas horas había salvado su vida de casualidad cuando le dispararon 16 balazos desde la calle en su casa de barrio Alberdi, en el norte del municipio. La primera idea que surgió fue que se trataba de un atentado cuyo origen estaba en quienes manejaban el narcotráfico en esa región.

Niños y niñas...sin niñez
Publicado: Jueves, 13 Noviembre 2014 18:40
Niños y niñas...sin niñez

Por Alfredo Grande    (APe).- Hace algunos años el periodista Victor Hugo Morales me hizo una entrevista por el tema de los niños en la calle. Como siempre me pareció mas importante el mensaje que el mensajero, contesté desde mi conocimiento en el tema desde la profunda y amplia perspectiva que conseguí al incorporarme a la Agencia de Noticias Pelota de Trapo. Recordé que el gran Tejada Gómez nos advertía que a esta hora exactamente había un niño en la calle. Sin el eufemismo encubridor de la expresión: “en situación de calle”. La calle es la situación, y en realidad está en situación de desamparo institucional y, aunque sea una crueldad lamentable, la calle a veces protege más que el hogar. Con el indudable privilegio que poder decir lo que quiero y casi siempre, querer lo que digo, por primera vez expresé que lo fundante es atreverse a pensar en niños y niñas sin niñez. Una persona puede pensarse como desocupado, si no tiene trabajo. Sin embargo, ninguno nos pensamos como desterrados, porque no tenemos tierra. La memoria ancestral del despojo de nuestros suelos, ríos, sierras, montañas, está sepultado en nuestro inconsciente no reprimido. Las vaquitas y las tierras son ajenas, aunque la propiedad sea de argentinos y humanos. Niñas y niños sin amparo, con frío letal en el invierno y con calor letal en el verano, sin abrigo y sin frescura, con maltrato y sin ternura, buscando estrategias de supervivencia en vez de encontrar juguetes para divertirse. La curiosidad, la alegría del descubrimiento, la sorpresa de los primeros pasos y los últimos gateos, la sonrisa que el espejo de una mirada amorosa devuelve amplificada, el lujo de poder rechazar un alimento porque ya se comió demasiado, la tolerancia a todos los tropezones porque ninguno es caída. La lógica de la niñez es todo eso, y mucho más que eso.         Es honra de los hombres proteger lo que crece,cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,evitar que naufrague su corazón de barco,su increíble aventura de pan y chocolate,   Ni siquiera vale intentar una disculpa, menos aún intentar esas autocríticas que son los embriones de la impunidad. Hombres y mujeres, asi en la tierra como en el cielo, asi en dictadura como en democracia, llevan, lo sepan o no, lo desmientan o no, lo falseen o no, la deshonra de no haber querido proteger lo que crece. Hipócritas full time que defienden la vida hasta el exacto momento del parto, para luego desatender todo lo que pueda mantenerla. Miserables custodios del santo grial de la inmaculada concepción de todas las marías, para luego macular crianzas que no pocas veces terminan en las inmundas zanjas de lo que se ha dado en llamar capitalismo serio. El corazón de barco naufraga y en su lugar aparecen los marcapasos de la cultura de la penuria. Del terror con y sin nombre. Del dolor permanente que lentamente genera su propio antídoto. Una anestesia afectiva de la que no habrá ni un paso atrás. Aparece una creíble aventura de paco sin chocolate. Willi Wonka es un burócrata de alguna secretaría de bienestar y desarrollo social que ensayó uno más de tantos registros únicos porque en verdad lo único que tiene es el registro. Todo se registra, poco se soluciona. Mientras tanto, un pandillero y una pandillera se casan por iglesia, por civil y por televisión. La farándula y la política vuelven a unirse porque, a no dudarlo, tienen algo y mucho para recordar de los plateados 90. Niños y niñas sin niñez como afirmación contundente fue entendido, al menos así lo sentí, por el periodista. Pero lo más importante es que fue entendida por mí. Cuando somos hablados por lo más oscuro que al alma habita, podemos escucharnos sin entendernos. Algunos llaman a esto “acto fallido”. En verdad, es el acto más acertado que podemos tener. Lo fallido somos nosotros, que incluso rechazamos nuestra propia subjetividad cuando amenaza nuestra área de confort. Niños y niñas sin niñez pulveriza todo confort y no se trata de hacer culto al masoquismo moral, sino de interpelar con furia al cinismo de nuestras dirigencias y de nuestros dirigidos. Transitar sus países de bandidos y tesorosponiéndole una estrella en el sitio del hambre,de otro modo es inútil ensayar en la tierrala alegría y el canto,de otro modo es absurdoporque de nada vale si hay un niño en la calle. Tenés razón, querido Armando. Nada vale pero todo, todo, cuesta. Y mucho. El orgulloso ciudadano degradó a inercial consumidor, y éste a contribuyente serial. El boom del consumo es otro artificio de la cultura represora para maximizar el boom de la vampirización del salario, que algunos llaman IVA. No podemos ensayar ni la alegría ni el canto, y mucho menos el canto que cante la miseria, porque ese canto no traerá ninguna riqueza a los millones que ni siquiera podrán escuchar cómo cantan ésos a los que todo les sobra. Pero algunos y algunas, no demasiados pero tampoco tan pocos, estamos decididos a buscar esa estrella para poner en el sitio del hambre. La organización marplatense EN RED que lucha contra el abuso sexual de niñas y niños, la Fundación Pelota de Trapo y la Cooperativa ATICO organizan el sábado 15 en la ciudad de Mar del Plata el evento Cumpitas Nuestros. Desde el año 2003 cuando fundamos el Seminario Marplatense de Psicoanálisis Implicado, sostenemos una militancia constante contra todas las formas de abuso en la infancia, especialmente el sexual. Poder entrecruzar saberes, poderes, luchas y deseos con los militantes del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo es un intento de sostener esa estrella de las que no habla el gran Armando. Cuando los niños y niñas tengan niñez, todo volverá a tener sentido porque ya no habrá a esta hora exactamente, ningún niño en la calle.   Edición: 2813

Triple crimen e hipocresía
Publicado: Lunes, 10 Noviembre 2014 12:33
Triple crimen e hipocresía

Por Carlos Del Frade (APe).- El primero de enero de 2012 fueron asesinados Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodríguez, tres jóvenes militantes sociales del Movimiento 26 de Junio del Frente Popular Darío Santillán, en la canchita ubicada en Dorrego y Presidente Quintana, en Villa Moreno, en sudoeste rosarino.

1K84
Publicado: Jueves, 20 Noviembre 2014 16:06
1K84

  Por Alfredo Grande (APe).- En su novela 1984 Winston tiene una tarea fundamental. No importa planificar el futuro y menos aún testimoniar el presente. Lo fundante en la cultura represora es modificar el pasado. Quien pueda leer que lea, quien pueda oír que oiga. Pero al modificar el pasado, nada queda para leer y nada queda para oír que se aparte de la cadena nacional, también conocida como la “voz del Estadio”.

Agentes naranja
Publicado: Martes, 18 Noviembre 2014 15:05
Agentes naranja

Por Silvana Melo    (APe).- El naranja aluvional espera en los bordes de las rutas, empuja en las cartelerías urbanas, resalta en las páginas de los diarios y envuelve las combis que circulan con una sola palabra: Presidente. Daniel Scioli cumplirá el año que viene ocho extensos y arduos ejercicios provinciales a cargo de la Gobernación más compleja. La que aglutina a más del 35% de la población del país. Aquella paradójica donde impone un modelo ortodoxo policial y clientelista, donde la pobreza, la marginalidad y la vulnerabilidad se cronifican y, a la vez, lo lanzan, al Gobernador Naranja, a la carrera estelar por la Presidencia. El, que descree de las maldiciones y de las cruces de sal que la historia ha asestado de este lado de la General Paz. A estas alturas, ya tiene su presupuesto. Que no es cualquier presupuesto: es el presupuesto del tobogán que lo depositará (está convencido) en el sillón de Cristina cuando ella se levante y lo deje para volver a Calafate. Por eso es un presupuesto plagado de policías, de armas, de patrulleros y chalecos antibalas. Y escaso de educadores. Un presupuesto descollante de oleaje naranja. Y pobre en programática infantil. Un presupuesto de campaña, de oro hacia afuera, de hierro hacia adentro. Que confirma un statu quo de desigualdad extrema. Un estado que incluye a unos entre algodones y a otros entre ortigas. Los últimos son mayorías. El monto para gastar en 2015 aumentó en un 36%, en un sinceramiento del porcentaje inflacionario previsible que, hacia la gente, no se reconoce jamás. A la salud y la educación, sin embargo, les tocó un aumento más petiso: 28%. Porque la gran estrella es, nuevamente, la seguridad: se disparó un 66%, a costa de los paquetes de programas sociales que, de todas maneras, suelen gozar de un nivel indecoroso de subejecución. El Gobernador Naranja ha tomado decisiones de campaña coherentes con su patrón filosófico. Aumenta el poder de fuego del Estado y disminuye las herramientas de defensa de las franjas más débiles. Que son las más inseguras. Y no tanto por su propiedad privada (que suele ser escasa) sino por su azarosa alimentación, su deterioro sanitario, su vivienda deficitaria, su frío en los inviernos, sus incendios en los veranos. Nada de esto se resuelve con ninguno de los 246 mil millones de pesos con que el Gobernador armó su esquema presupuestario. Nada de esto se resolvió con la emergencia en seguridad decretada hace seis meses (600 millones de pesos para comprar 1.000 móviles equipados, 30.000 chalecos antibalas, 10.000 armas con sus municiones), que desjerarquizó la otra inseguridad, la más sostenida, la que nace de las vísceras y se desviste en la calle día tras día: seis veces menos (104.760.000) eran destinados a la alimentación, la salud y la atención diaria de los chicos que viven en organizaciones sociales a la buena del dios que atiende en los escritorios de la Secretaría de Niñez o de los programas UDI (Desarrollo Social). Con una aleatoria decisión política de pagar o no los programas becarios, según el humor de los funcionarios de turno. Que, lamentablemente para los niños y las organizaciones (parias sistémicos) suele ser malo. Nada de esto se resolverá con la incorporación de 25 mil nuevos policías. 15 mil de ellos para una nueva fuerza, esta vez local. Las políticas de seguridad y social se abrazan en un solo concepto, profundo y definitorio (también, acaso, definitivo): la consolidación de las herramientas represivas (una sábana que cubre hasta la nariz) para disciplinar a la multitudinaria desnudez de los pies. La seguridad no es el abrigo de los desnudos. Sino el castigo a los resistentes. El CELS y la Comisión por la Memoria calculaban unas 280 muertes en manos policiales durante un año de la emergencia. Desde el 2008, las partidas para Educación caen porcentualmente sin pausa: desde el 33,2% al 27,81 para 2015. Pero éste es un presupuesto de campaña: el aluvión naranja se llevará un 40% más de inversión publicitaria que en 2014. Por las dudas, el inmaculado Servicio Penitenciario Bonaerense tendrá un presupuesto aumentado en un 57%. Preparadas y amorosas, sus cárceles, para recibir a tantos de los 220.000 chicos que se guarecen, desdeñados por el Estado, en las organizaciones sociales. Con becas de 450 pesos intocados desde 2009. Apenas 99 millones (de 246 mil) que a veces se pagan y a veces no. O los 1675 que viven en hogares y que le cuestan al Estado poco más de dos millones. Que a veces se pagan y a veces no. O los 6250 que pasan por los centros de día, con becas de 650 pesos. Una erogación de 3.750.000 pesos que a veces se pagan y a veces no. Más policía y más cárceles redondean con moño y brillantina el presente ideológico con el que el Gobernador Naranja aspira a llegar a la Nación. Si es que se calza la pata de conejo, cruza los dedos y toca madera. Porque hay que vencer la oscura condena de la Provincia. Jamás un gobernador fue elegido presidente. Ni con la policía.   Edición: 2816

Los torturados
Publicado: Viernes, 14 Noviembre 2014 12:19
Los torturados

Por Claudia Rafael    (APe).- Nadie regresa, indemne, del infierno. Los cuerpos que fueron depositados en el territorio del desprecio por la vida mutan para siempre. En ocasiones, se retorna siendo otro. Con las pesadillas ancladas definitivamente en la piel y en ese cuadrilátero inasible al que llaman alma. Diego González, que conoció los infiernos más infiernos en la cocinita de la comisaría primera de Olavarría, sigue temblando cuando una puerta se golpea. Quizás nunca más soporte el silbido de una pava al fuego ni el eco de las risas y las burlas. Ya jamás conocerá el placer hecho elixir que se derrama sobre la piel. El cuerpo de Diego fue, durante algunas horas, botín del Estado un par de años atrás. Como a los sobrevivientes de las guerras los truenos le arden en las entrañas durante las noches frías de tormenta. Y en las pesadillas más amargas las voces de esos hombres de uniforme, que ahora purgan una condena por torturas, le siguen cavando una fosa a su propia dermis. Diego González, el que ni siquiera sabe escribir ni leer pero le hicieron garabatear algo llamado firma en una declaración oficial mientras las llagas aún le ardían, ya nunca regresará de la noche más noche en la que el Estado lo arrojó a la hoguera del sacrificio. Los cuerpos en manos del Estado se diluyen en la nada. Como a una sombra congelada, los va despedazando cruentamente para que se los devore el olvido. Sólo las voces altas y furibundas del amor que no cesa, son capaces de arrancarlos de los cofres de la desmemoria. Los gritos de Justicia multiplicados como ecos indomables hicieron que el cuerpo ya diluido de Luciano Arruga, cinco años y ocho meses después, viera ya sin respiro nuevamente la luz. El Estado lo atrapó con sus garras y la memoria, la calle, la lucha transformadora hicieron posible que ya enterrado sin nombre y sin lápida asomara como prueba demoledora y contundente de la violencia institucional. Por más que intenten vestirlo de estúpido accidente vial. Como apareció un día de abril de 2005, el cuerpo estragado de Germán Esteban Navarro, adolescente, pobre, homosexual, en un terreno baldío a un par de metros del lugar en que algunos policías olavarrienses paraban con sus patrulleros a tomar mate o a dormitar en las noches frías o en las siestas de verano. 48 horas más tarde la fiscalía ordenó arar el terreno y borró las escasas pruebas que podrían haber quedado. Dos meses antes de la desaparición, policías de la ciudad del cemento arrojaron a Navarro, que amaba llamarse Mara, a una fiestita sexual en sede oficial a escasos metros de donde años más tarde torturarían a Diego González. A lo largo de la historia misma el Estado fue mutando su rostro, su piel, la forma de sus garras. Su poder punitivo fue pergeñado con la sabiduría necesaria como para entender de qué modo, cuándo, con qué herramientas, por qué y para qué sus víctimas dilectas (según la época y los contextos) deben ser sacrificadas. Pero también fue construido sabiendo a la perfección cuáles de sus brazos ejecutores pueden convenientemente transformarse en prescindibles. Entonces, algunas de sus marionetas irán a la cárcel mientras otras, rondarán de comisaría en comisaría, en eternas calesitas que los reubican aquí o allá. La tortura ha sido simplemente eso: una herramienta en manos del poder. Usada desde el medioevo sobre la piel de los esclavos, derramada sobre la negritud extraída como riqueza de suelo africano en los campos de algodón del sur estadounidense, aplicada con maestría por la iglesia inquisidora o luego, por las SS propiciadas por el nazismo. Una herramienta en los brazos de los poderosos -dictadores o democráticos- dispuestos a obtener información que les asegurara un beneficio: botín económico, delación o puro placer. Los cuerpos marcados por la tortura no vuelven de los túneles de la impiedad sin las marcas del oprobio. Quien sobrevive, muta definitivamente. Con las huellas –visibles o no- del Estado en la piel. Que sirven como prueba viviente de lo que pueden las instituciones en ejercicio de las violencias. Quien no sobrevive –los nombres huelgan: Miguel Bru (La Plata), Walter Bulacio (Capital), Sergio Durán (Morón), Oscar Sargiotti (Córdoba), Ramón Bouchón (San Nicolás), Cristian Campos (Mar del Plata), Freddy Pazos (Río Negro), José Figueredo (Santa Fe), Ezequiel Demonty (Capital), Luciano Arruga (La Matanza)…- engrosa las listas de los olvidados de la tierra. Y se transforman, en ese reclamo indeleble de los muertos a los vivos, en una cantinela perenne: “recordadlo todo y contadlo; para que nuestra vida, al dejar de sí una huella, conserve su sentido” (Tzvetan Todorov). Cada contexto histórico y social ha tenido los dolorosos resabios de sus propios infiernos. Y la tortura es, en todo caso, el evento ejecutor de la sanción a los cuerpos que osaron romper las murallas de contención que rodeaban sus territorios. Ese hombre existe y grita… se puede oir su llanto de animal acosado mientras muerde sus labios. Edición: 2814

Imputaron a los prefectos
Publicado: Martes, 11 Noviembre 2014 12:53
Imputaron a los prefectos

Por Nadia Fink (APe).- En el barrio Zavaleta, en Pompeya, hay una casa en la que falta Kevin. En la casa, una puerta y una ventana de vidrio. En la ventana de vidrio hay un agujero de bala, testigo mudo de la mañana lluviosa del 7 de septiembre de 2013 en la que esa bala alcanzó a Kevin, de 9 años, acurrucado y con miedo debajo de la mesa. Y en esa casa, con esa ventana de vidrio con un agujero de bala en la que falta Kevin, su familia sigue construyendo, sigue levantándose cada mañana, trabajando, estudiando y pidiendo justicia en forma incansable. Un año y dos meses después, fueron imputados los prefectos que liberaron la zona.

Hienas (Segunda parte)
Publicado: Viernes, 07 Noviembre 2014 13:29
Hienas (Segunda parte)

Por Alfredo Grande      (APe).- Creo que no siempre es triste la verdad, y que a veces puede tener remedio. En el marco de la cultura represora, ese remedio nunca llegará. Porque no se trata de verdad, aunque triste, ni de mentira, aunque alegre. La verdad y la mentira son herramientas de la cultura no represora. Una mentira tiene patas cortas y una verdad tiene brazos largos. Los grandes pensadores, los militantes, los guerreros de tantas batallas culturales y de las otras, siempre han sabido que la verdad nos hace libres. Y que los amarres de las mentiras, más temprano, más tarde, o más temprano que tarde estallan, y se oyen los ruidos de rotas cadenas. Lo del trono para una noble igualdad ya es más discutible, porque si es igualdad no hay nobleza que valga. Pero así están las cosas y a lo mejor, el himno argentino, no el original, sino el que cantamos que ha sido censurado, castrado y amputado, expresa bien la falsedad de nuestro ser nacional. Los 6 años peleando contra los godos sin declarar la independencia de España no dejaba de ser paradojal. Algo de eso dijo San Martín en su respuesta a la parábola de soplar y hacer botellas. Puestas así las cosas, me alegro mucho de que Clarín mienta, porque de lo contrario la imagen de los inundados caminando bajo el agua o en el lujo inefable de transportarse en canoas, sería realmente insoportable. Especialmente cuando al mismo tiempo (culto a la insoportable pesadez de lo simultáneo que tiene la cultura represora) la Jesica Cirio se preocupa por su vestido o ajuar o como se llame para las bodas de la década ganada. Mentira y verdad en simultáneo, o sea, no es mentira o verdad, es mentira y verdad, define la falsedad. A diferencia de la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda, la falsedad política de mano en mano va y todos (y todas) se la quedan. Algunos llaman a esto pauta oficial de publicidad. Con el riesgo indudable de ser tildado con los peores epítetos del diccionario de la intolerancia, digo que la afirmación “sos el primer trabajador” es falsa. No es mentira, pero tampoco es verdad. No es mentira porque sin dudar mucho hay que trabajar para llegar a la cima del poder del Estado. Pero no es verdad porque no se puede cuantificar ese trabajo para designar a quien lo sostiene como “el primero”. Se dirá que es una verdad emotiva. De acuerdo. Y eso es un terrible dilema. Cuando la racionalidad sabida y la racionalidad sabida se contradicen, habrá siempre más penas y olvidos. Es el peligroso pasaje de la causa a la cruzada. Cuando la milicada genocida embanderaba paredes y lunetas de los autos con “Los argentinos somos derechos y humanos”, elevaban la falsedad a crímenes contra la humanidad. Porque no era mentira, pero tampoco era verdad. No era mentira porque ser derecho y no torcido, ser humano y no ser animal, es una afirmación valedera. Pero no era verdad porque lo afirmaba un poder exterminador que transformaba a quienes los aplaudían en re torcidos, deformados y en animales in humanos. A diferencia del poeta, puedo decir que “en este mundo traidor, hay verdad y hay mentira, y hay falsedad que es color del cristal que te encandila”. La falsedad encandila, deslumbra pero no alumbra, enamora pero no “amora”, fanatiza pero no convence, aunque siempre vence. Descubrir las patas de la mentira no es fácil. Descubrir los zancos de la falsedad es imposible. Especialista en todas las formas del “per saltum”, desde el político, el afectivo y el cultural, hay que tener entrenamiento en deportes extremos. Es más útil para estos menesteres un alpinista que un estadista. Para muestra basta un botón, si el botón es analizador: “El anuncio de que se enviará al Congreso una nueva ley de telecomunicaciones que permite este beneficio para las empresas telefónicas no debería sorprender a nadie. Forma parte de la hoja de ruta original trazada por el kirchnerismo. Cuando Cristina Kirchner declaró que "no se podía tapar el sol con las manos" había dejado en claro que seguía firme su objetivo de permitirle a las empresas telefónicas participar del negocio audiovisual. Aclaraba, para quien quisiera oirla, que la exclusión de esa posibilidad en la redacción de la ley de medios era sólo temporal, una concesión transitoria a sus aliados de centroizquierda que necesitaban ser engañados” (La Naranja de Prensa). Por lo tanto la ley de medios no es mentira, pero tampoco es verdad. Tampoco lo fue el desendeudamiento, ni la nacionalización de YPF. Cuando la socialdemocracia hace el programa político y económico de la derecha, no se limita a mentir, pero se especializa en falsear. Un Rajoy es el resultado en España. Macri podría ser el resultado en Argentina. La estrategia de quedarse con lo bueno para criticar por dentro lo que está mal, no solamente es ingenua, sino que a mi criterio es suicida. En la década del 70 se llamó entrismo, y valientes compañeros y compañeras fueron masacrados. Cuando entramos en la falsedad, somos devorados por ella. Son los cantos de sirenas que el astuto Ulises quiso escuchar pero antes pidió que lo amarraran al mástil del barco. ¿Cuál será nuestro mástil para no dejarnos seducir por los cantos de tantas sirenas y “sirenos” expertos en falsedades progresistas? El Movimiento Nacional Chicos del Pueblo es uno de esos mástiles. Ni el único, ni el mejor, pero al cual he decidido atarme. Que cada colectivo construya y sostenga su propio mástil para resistir. Pero que ningún colectivo olvide que las hienas con prisa y sin pausa fabrican falsedades para embarrar todas las canchas. Pienso que la hiena es el animal símbolo de la falsedad. Su rugido semeja una risa burlona. Parece que se está divirtiendo cuando en realidad está planificando una matanza. Incluso disfrutando una matanza que ejecutan otros. Pero de la cual tendrá las sobras de muchos banquetes. Las hienas humanas no matan: asesinan. Pero también se divierten mientras lo hacen. En el servicio militar obligatorio, que un intendente quiere implantar nuevamente, a la tortura en grupo la llamaban “baile”. Las hienas que fueron bautizadas “patovicas” se divierten golpeando y asesinando a jóvenes que fueron a divertirse. Hienas responsables de la masacre de Cromañón todavía se presentan como apóstoles del cambio social y político en Buenos Aires. Creo que debemos instituir la “Orden de la Hiena”. Democracias saturadas de falsos profetas y falsos mesías. Incluso en el campo de la izquierda, que todavía no sostiene la firme convicción de la unión. Aquella que pueda enfrentar a las falsedades de tantas hienas con verdades anticapitalistas, clasistas y revolucionarias. Solamente esa unión podrá hacer nuestra fuerza.   Edición: 2810

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Radionoticias APe

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Reportajes

 

Alberto Morlachetti habla de infancia en Radio del Plata

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Galería fotográfica

 

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Luciano

Se necesitaron 5 años y 8 meses para armar una historia. Faltan demasiadas respuestas que expliquen cómo murió Luciano Arruga. ¿Por qué había rastros suyos en un patrullero y en un descampado? El Estado deberá responder.


El Hombre Mediocre

El Ministro Eduardo Aparicio destruye el Programa Casa de los Niños no actualizando los montos de becas desde el año 2009 y atrasando los pagos hasta 5 o 6 meses.


Masacre

Diez años de la masacre de Quilmes. Allí donde en una comisaría murieron Diego Maldonado, Elías Jiménez,  Miguel Aranda y Manuel Figueroa. Todos tenían 16 y 17 años.


Mariano

El joven militante del PO Mariano Ferreyra fue asesinado el 20 de octubre de 2010 por una patota sindical de la Unión Ferroviaria. A cuatro años, hay connivencias y complicidades impunes.


Chicos sin gas

Al hogar Juan XXIII de Gerli le cortaron el gas. ¿Cómo se abriga y se alimenta a los niños?


Tucumán

Dos policías fueron apresados después de que se conocieron las imágenes de torturas en una comisaría. Esta vez ocurrió en Tucumán.


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APe en la voz de Daunes

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