Cinco matrices (Parte II)
Publicado: Lunes, 18 Febrero 2019 12:21
Cinco matrices (Parte II)

Por Carlos del Frade (APe).- Hoy publicamos la segunda parte del primer capítulo de “Las nuevas forestales”, el próximo libro de Carlos del Frade. En este 2019 se cumplirán 100 años desde la primera gran huelga en La Forestal.  Neo feudalismo del tercer milenio. “En la provincia de Misiones, la producción de la yerba mate ha sido históricamente la principal actividad productiva. El mismo Estado provincial nace a la luz de esta actividad que lleva impresa en su escudo a la hoja, alimentando el fetichismo que exhibe la yerba mate y oculta al trabajador que le brinda unas manos ásperas. En los últimos años, la actividad yerbatera comenzó a perder su preeminencia, desplazada por fuertes procesos de extranjerización de la tierra debido a la llegada de las pasteras y con ella de los pinares, generando fuertes procesos de gentrificación y despojo territorial que fueron poniendo en pie de lucha a los campesinos sin tierra. La llegada del pino y la tecnología supuso una disminución drástica de la mano de obra ocupada”, escribió Mariano González en la Agencia Pelota de Trapo. De las 500.000 toneladas de yerba mate que se producen en el mundo, la mitad se produce en Argentina. De estas 250.000 toneladas, el 85% se consume en el mercado interno y el 15% restante se exporta. El 90% de la producción de yerba mate que se produce en el país, se origina en Misiones. El pago a destajo obliga a las familias a ir a la zafra en el mayor número posible de integrantes para poder aumentar el caudal de hoja verde cosechada. La explotación de los tareferos ha sido histórica como histórico son los años de ausencia de la UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), acomodada en la mesa del patrón. El 80% de los trabajadores tareferos de Misiones trabajan en la informalidad, excepto en la localidad de Montecarlo donde gracias a la organización de los trabajadores pudieron poner en pie de lucha la disputa por mejorar las condiciones laborales con una perspectiva política. Rubén Ortiz, docente rural, miembro del Sindicato de Tareferos de Montecarlo, comentó que según los datos del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) que calcula 10.000 tareferos en negro, los productores evaden millones de pesos al Estado. Cuenta González en su nota que “aún persiste la práctica de los grandes propietarios de tierra de pagar a los trabajadores con vales para ser intercambiados por productos en las tiendas de propiedad de éstos terratenientes. Continuando con una de las prácticas más comunes de la esclavitud colonial”. Para el Sindicato de Tareferos de Montecarlo, que supo torcerle el brazo a las patronales, la verdadera lucha es para que “el placer de tomar mate no descanse sobre la esclavitud de los tareferos”. “Y sin reforma agraria integral no es posible derrumbar esta lógica de explotación”. Cinco matrices en la Argentina del tercer milenio que determinan las Nuevas Forestales. Extranjerización de la economía. Exportaciones de recursos naturales o bienes comunes. Pauperización de la naturaleza. Migraciones. Explotación humana. Como decía Gastón Gori, “de manera que no era un misterio el valor potencial de los bosques que se enajenaban ni lo que la industria había realizado en materia de tanino. Quizás los compradores extranjeros sabían más que los gobernantes argentinos o los gobernantes argentinos no se preocupaban por saber tanto como los compradores ingleses, o simplemente todos estaban sabiendo todo…los capitalistas de Londres cumplían a conciencia con su función, como que eran hombres de una nación imperialista; la responsabilidad debemos buscarla en tierra argentina y a ella es ajena el pueblo, gobernador por el régimen de una democracia permanentemente escamoteada…”. Democratizar la democracia, entre otras cosas, supone enfrentar y denunciar las Nuevas Forestales en la Argentina crepuscular del tercer milenio. Para acceder a la primera parte del capítulo clickear aquí. Edición: 3817

Privilegiadas torturas
Publicado: Viernes, 15 Febrero 2019 13:14
Privilegiadas torturas

Por Alfredo Grande (APe).- Hablar de cultura represora no es solamente hablar de la represión. En la etapa actual, que algunos llaman posverdad, el principal objetivo de la cultura represora es la desmentida de su condición de represora. O sea: reprimir que reprime. Y encubrir esta operación semiótica y política con eufemismos, falacias, frivolidades, lugares comunes. Mucho de esto anticipó el talento de George Orwell cuando describió el “doble pensar” y el “neo habla”. Durán Barba es un cadete al lado de las políticas de comunicación del Gran Hermano. En los primeros tiempos del macrismo, acuñé el siguiente aforismo implicado: “pobreza cero – riqueza diez”. De todos modos, debo reconocer que todos los que disfrutamos a Mister Chasman, no pudimos anticipar que nos iba a gobernar Chirolita. La cultura represora no solamente admite, sino que garantiza que haya privilegiados. Lo que no tolera es que sean las niñas y los niños. El macabro talento del Turco de los llanos, lo anticipó: los chicos ricos que tienen tristeza. Disneyworld mediante, seguro ahora tienen menos tristeza. Los chicos pobres que tienen hambre, inflación mediante, ahora tienen más hambre. Y tienen hambre de comida. Pero lo insoportable que debemos soportar es que tienen hambre de niñez. De esa niñez que siempre fue alegría, picardía, juego, ternura, amor, ingenuidad, ilusión, seguridad, abrazo y comida. Dirán que idealizo. Dicen cosas peores. Pero cuando yo era niño, y no hace tanto, había niños ricos, menos ricos, pobres, y más pobres. Pero no recuerdo en toda mi primaria un niño indigente. Quizá uno. Me acuerdo hasta de su apellido. Era el único que tenía un guardapolvo blanco de color gris y en vez de almidón, mugre. Yo era su amigo. Le ponía plata en el bolsillo y el hacía como que se sorprendía y yo hacía como que no sabía. En esos tiempos, nadie hubiera aventurado que un 50% de niñas y niños sería pobre, indigente, tendría hambre de comida, de cuidados, de ternura, y reitero, hambre de niñez. La cultura represora quiere exterminar revolucionarios, pero lo que realmente quiere es exterminar la institución de la revolución. Le importa Maduro, pero más le importa la revolución bolivariana y el socialismo del siglo XXI. Y de cualquier siglo también. En esa época, los únicos privilegiados eran los niños. Y lo eran, aunque no fueran los únicos. Muchos funcionarios también lo eran. Pero los funcionarios pasan…y los niños y niñas quedan. Siempre habrá niños y niñas entre nosotros. Más del 50% están siendo s0metidos a la privilegiada tortura del hambre. Privilegiada porque es una tortura donde no se da (electricidad, fuego, agua, flagelaciones, fracturas de huesos, amputación de miembros). Es una tortura donde se quita. Se escamotea. Se oculta. Se esconde. No hay pan para hoy y hay hambre para mañana. Y pasado mañana. Privilegiada tortura, porque el hambre duele. El frío duele. El calor duele. Todo duele cuando ya no hay cuerpo ni alma que aguante. Esas niñas y niños extirpados de su niñez llegan a ser jóvenes extirpados de su adolescencia. Entonces los funcionarios de turno completo, full time para todas las armas de destrucción masiva, resuelven bajar la edad de imputabilidad. Ensayo que Daniel el Tibio ya intentara. Y construir cárceles modelo para los jóvenes que no son modelo. Y como la cultura represora desmiente su condición, la inauguran como si fuera una escuela técnica, de artes y oficios, una politécnica. “Aunque la presentación del nuevo Código Penal está frenada, el proyecto de reforma al sistema penal juvenil en el que viene trabajando el Gobierno desde el año pasado, y que propone bajar la edad de imputabilidad, sigue siendo una de las grandes promesas. Si bien todavía no hay una fecha para su tratamiento en el Congreso, en el Ministerio de Justicia dicen por lo bajo que intentarán que llegue allí antes de fin de año. Pero todavía no hay nada definido”. Versión oficial de “Felices los Jóvenes”. Como ya dije: son criminales de paz. Y así deberán ser juzgados. Solamente la historia de los cínicos y cobardes podrá absolverlos. Quizá lo logren. La complicidad es transgeneracional. Tal vez nuestro único privilegio sea sostener la convicción militante y revolucionaria de que la tortilla se vuelva. Entonces los pobres comerán el pan, porque ya no habrá ricos que lo acumulen. Y las privilegiadas torturas serán extinguidas. No sé si en los cielos, pero si en nuestra tierra. Pintura: Antonio Berni Edición: 3815

Gambetas que no bastan
Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019 14:55
Gambetas que no bastan

Por Carlos Del Frade (APe).- Cancha chica del fútbol, cancha grande de la realidad. Desde el fondo mismo del barrio Las Flores que no olvida el asesinato de Pocho Lepratti en 2001 ni tampoco el de Claudio “El Pájaro” Cantero, en 2013, líder de la banda de Los Monos, surgieron las gambetas de Angelito Correa, aquel pibe que debutara en San Lorenzo, le hiciera dos goles a Boca y se fuera a jugar a Atlético Madrid, a fuerza de fintas y coraje, casi la marca de cientos de chicas y chicos que intentan zafar de un destino de pesadilla. Fueron los socios de Los Monos los que llevaron a Correa a este destino de supuesto triunfo, esa forma de la impostura como dijera alguna vez Jorge Luis Borges. Pero no se puede ganar en soledad, ni tampoco gambetear tanto. Los guadañazos, tarde o temprano, llegan. Hace algunos años atrás, los medios de comunicación hablaron de un hermano de Correa que decidió terminar antes de tiempo. Y ahora, la Policía Federal informa que en pleno macrocentro de la ex ciudad obrera, Leandro Olivera, miembro de Los Monos, fue detenido acusado de atentar contra el Poder Judicial después de la sentencia contra los principales cabecillas de la banda narco. Junto a él, estaba una hermana de Àngel. La gambeta solitaria no alcanza a cambiar la historia ni adentro de la cancha chica ni tampoco en la cancha grande de la realidad.Los guadañazos llegan, tarde o temprano. Quizás el resultado, adentro o afuera, cambie definitivamente cuando se modifiquen las reglas de juego. Adentro y afuera. Edición: 3813  

Cinco matrices
Publicado: Lunes, 11 Febrero 2019 14:22
Cinco matrices

Por Carlos del Frade (APe).- Este año se cumplirá un siglo desde la primera gran huelga en La Forestal. Agencia de Noticias Pelota de Trapo publica en esta edición la primera parte del capítulo inicial del próximo libro de Carlos del Frade: "Las nuevas forestales". Parte del libro publicado en 1986 por Gastón Gori acerca de la tragedia del quebracho colorado y se adentra en las tragedias de este tiempo presente de finales de la segunda década del siglo XXI. “…Centenares de millones por un lado, desocupados y miseria por el otro. Si esto no es suficiente para comprender el nefasto papel del capitalismo extranjero en nuestro país, si esto no es claramente interpretado por los gobernantes, si así como lo entiende conscientemente la clase obrera no lo entienden todos los sectores que se consideran “fuerzas vivas” o “factores de poder”, y si en conjunto todo el pueblo argentino no impone su ideal de liberación nacional eliminando la presencia del imperialismo en nuestro suelo, entonces nuestra patria continuará siendo el escenario donde los grandes exportadores extranjeros, con la cooperación de argentinos increíbles, manejarán los hilos fundamentales de nuestra economía y, con ello, cargarán siempre sobre la espalda del pueblo las consecuencias de los beneficios que se exportan”, escribió Gastón Gori en el final de su libro La Forestal. La tragedia del quebracho colorado, editado en 1986. Aquella conclusión de Gori fue la consecuencia de casi un cuarto de siglo de investigación periodística e histórica. Un trabajo monumental que todavía hoy tiene un reconocimiento maravilloso: las nuevas generaciones de trabajadoras y trabajadores menores de treinta años que ni saben de la existencia de Gastón a la hora de describir una situación de explotación sostienen que son tratados como “en La Forestal”. La obra superó al autor. El mejor premio para su trabajo. Pero ese reconocimiento tenía relación con una etapa histórica, la que va desde 1880 hasta 1964. Sin embargo, aquel punto final dibujaba una perspectiva que es necesario confrontar con el presente de estos arrabales del mundo. Capitales extranjeros, explotación de recursos naturales, explotación de personas, concentración y extranjerización de riquezas, empobrecimiento de suelos y familias. Esa fue la idea rebelde y atronadora que Gori descubrió al investigar La Forestal. Semejante urdimbre, sin embargo, se encuentra en los días finales de la segunda década del siglo XXI. A cien años de la primera huelga en La Forestal y más de medio siglo del cierre del último ingenio de la multinacional, existen nuevas forestales en la Argentina del tercer milenio. De las 500 grandes empresas que existen hoy en Argentina, según el último relevamiento del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) realizado en 2016, 308 son extranjeras. El 61,6% de la cúpula empresarial argentina responde a intereses lejanos. Primera extensión de la matriz de La Forestal en el tercer milenio: extranjerización de la economía. En un reciente estudio del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas de agosto de 2018, la apuesta exportadora del gobierno del ingeniero Mauricio Macri es “la consolidación del perfil exportador sobre la base de recursos naturales”. Segunda continuidad, exportaciones de recursos naturales. En 2017, los complejos exportadores de base primaria representaban el 71,8% del total exportado. Los oleaginosos (31,7%) y el cerealero (13,1%). Es decir el 44,8% del total de exportaciones. Luego el complejo petrolero petroquímico (5%), el bovino (4,9%), el de oro (3,9%), el frutihortícola y el pesquero 7%. Entre estos siete sectores de recursos naturales se concentra el 65,6% del total de exportaciones. “Se ve a las claras la fuerte dependencia y vulnerabilidad de una matriz exportadora asentada en las ventajas naturales, con nula capacidad de promover un perfil de especialización industrial y tecnológico meramente aceptable”, sostienen Tomás Raffo y Claudio Lozano. La explotación de los bienes comunes, de los recursos naturales, trae consecuencias nefastas que repercuten en el medio ambiente y la salud humana. Los datos son contundentes: -La desertificación daña 650.000 hectáreas en la Argentina todos los años, sostuvo el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. -El 70% de la superficie del país, 152 millones de hectáreas, es tierra seca. -De esa extensión, el 81% se degrada por eventos climáticos y actividades humanas. -Este fenómeno ocurre en grandes superficies de 15 provincias, pero con un avance significativo en Río Negro, La Pampa, San Luis, Mendoza, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Salta y Jujuy.   Entonces he aquí la tercera matriz del regreso de La Forestal en el siglo veintiuno: la construcción del desierto, la pauperización de la naturaleza. Dicen los investigadores que “las causas de la degradación suelen ser el sobrepastoreo, una excesiva carga ganadera y desmontes para aprovechar la madera o despejar el terreno para la actividad agrícola ganadera. Cuando disminuye la vegetación, el viento o el agua erosionan la capa superior del suelo, que contiene los nutrientes que necesitan las plantas. Con menos flora, la tierra pierde la capacidad de retener agua. De este modo, se retroalimenta la degradación. Cuando estos procesos coinciden con períodos de sequías o lluvias torrenciales la desertificación se torna casi inevitable”, apunta el periodista del diario La Nación, Javier Drovetto. “Las consecuencias ambientales de este fenómeno son la pérdida de la capacidad productiva de los suelos y de servicios ecológicos, como la función de regulación hídrica, la captura de carbono y la conservación de biodiversidad”, expone el investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Bariloche Donaldo Bran. Y subraya que, después, surgen las consecuencias sociales: “La poca productividad puede llevar a un empobrecimiento y a un aumento de la migración del campo a la ciudad. También empeora el hábitat, ya que las condiciones climáticas se hacen más extremas”. Esas migraciones también forman parte del regreso de La Forestal. Pero la quinta matriz, el quinto elemento, como siempre, es la explotación humana.   Edición: 3811

La deportación
Publicado: Jueves, 07 Febrero 2019 16:30
La deportación

Por Claudia Rafael (APe).- “El problema en Europa son los inmigrantes. Hay que expulsarlos”, repetía Nella, a los 70 años, cuando se cumplían 46 desde su llegada a la Argentina desde Italia. La xenofobia es un discurso que coopta, incluso, a quienes en algún momento de sus vidas transitaron ese lugar. Y los transforma en la peligrosa infantería destinada a estragar a los sufrientes. Que terminan adoptando la antigua filosofía de que molestan los que sobran. Y los que sobran son siempre los otros. Es ideología pura. Una serpiente que muerde y envenena con el más poderoso de todos virus: el de la destrucción del otro. Vanessa Gómez Cueva es peruana. Tiene 33 años y hace más de 15 que llegó a esta tierra. Vivió casi la mitad de su vida en Argentina. Tiene tres hijos argentinos de 2, 5 y 14 años. En 2013, en un juicio abreviado, fue condenada por infracción a la ley de drogas y liberada un año después por buena conducta. Estudió enfermería, se recibió y trabajaba. El Estado la puso en su mira. Y no dudó. La buscó en su casa con la excusa de firmar un documento, la cargó en un avión con su bebé de dos años y dejó a sus otros dos niños a la deriva. La deportó. Le puso el qepd para sus sueños en la frente. Habrá llorado de rabia y su niño habrá bebido la leche tibia de ira y angustia. Sus otros dos hijos, en casa, habrán esperado a que mamá vuelva y mamá no volviera. Porque el Estado, el bienpensante y presente Estado, se ocupó de que esa mujer, con tantos años de vida en Argentina como en Perú, fuera el paradigma del mal. A enarbolar en las campañas de limpieza étnica que el poder –y amplias franjas de la sociedad- pretende instalar en tiempos de pujas electoralistas. Y el hilo históricamente se corta por los senderos donde deambulan los olvidados. Las morenidades. Las mujeres y los niños de ojos rasgados. Las vidas suburbiales. Las Vanessas de esta historia, utilizadas como máscaras para cubrir los intereses y los anchos dividendos de los privilegiados de cada tiempo. Se construirán muros allí donde las prácticas segregacionistas lo consideren indispensable; se insuflará a los que pugnan por no caer en los acantilados de la exclusión de la fiebre del sálvese quién pueda y del individualismo militante; se erigirán estructuras de pensamiento dispuestas al estrago y no al abrazo sostenido. Se demarcarán nuevas fronteras para cobijar en territorios más puros a los incluidos. Mientras las blancas aves de rapiña encarcelarán nuevos sueños y desangrarán los días de los que sudan por la moneda cruel de cada almuerzo. Se expulsará a las Vanessas mientras se seguirá sentando al banquete de los incluidos a los que trafican con las vidas y pactan convenientemente con los digitadores de los nuevos genocidios. Edición: 3810  

La dignidad del morrón
Publicado: Viernes, 15 Febrero 2019 18:04
La dignidad del morrón

Por Silvana Melo Foto: Bernardino Avila – Página 12     (APe).- Rojo hasta la sangre. El morrón asume la dignidad de la resistencia. Y se planta ante los represores. Como las berenjenas se ofrecen al hambre viejo, a la mujer que se agacha por ellas, sin miedo a que la cintura no le permita volver a subir. Los ferieros de Constitución, los que alzaron las espinacas contra un sistema feroz, descarnado, tuvieron la dignidad del morrón. Los productores de la Unión Trabajadores de la Tierra quisieron abolir los puentes que los separan de la gente. Que encarecen cien veces lo que les pagan nada. Y el hambre que no puede pagar no come. Y se llena la panza de fideos y polentas y arroces blancos que no nutren a nadie. Ellos llevan a la plaza de los trenes los cajones con la verdura barata. Con las berenjenas accesibles a la viejita que se agacha a juntarlas después de que la policía echó a los productores y se guardó los cajones para consumo propio. Toda la vida les roban. Todos les roban. El estado, el gobierno ocasional, el comerciante que revende, la policía. Todos les roban. A la viejita y a los productores. Que tantas veces tienen las mismas hambres. De la misma justicia. De la misma dignidad. Pero conservan, como acopio de la esperanza, la dignidad del morrón. Roja como la sangre. Picante. Imparable. Como la rebelión de los que un día se cansan. Y se plantan. Como el morrón.   Edición: 3816

El amor de los mandan
Publicado: Jueves, 14 Febrero 2019 20:43
El amor de los mandan

Por Claudia Rafael (APe).- Belén fue degollada este martes, en Misiones, a los 17 años. Su novio de 22 se justificó: “no sabía que estaba embarazada”. Ni ella ni la nena tucumana de 11 embarazada de 16 semanas y violada por el novio de su abuela conocieron el amor romántico de Romeo, de 17, y Julieta, de escasos 13 años. Ese amor hasta la muerte misma que hoy fue reivindicado desde la Casa Rosada con una pintura del artista inglés victoriano Frank Dicksee que los retrata en un beso eterno. Ojos, mirad por última vez. Brazos, dad vuestro último abrazo. Y labios, que sois puertas del aliento, sellad con un último beso, escribió Shakespeare tres años antes de que terminara el siglo XVI. Hace más de 400 años. La última mirada, el último abrazo, el último beso. Exactamente ése que hoy caía del balcón destinado a grandes épicas discursivas que ya no son. El Estado reivindica el amor romántico que deriva en la muerte como destino final en un contexto social en el que se propagan las violencias de quienes proclaman amar, de quienes dicen estar puestos en la vida para proteger, de quienes se jactan de ser el todo imprescindible para completar al otro. Vacío. Estereotipado. Tóxico. Que debe necesariamente soportar todo embate. Con el sacrificio impuesto como único destino. Como la cruz inescindible que acompañará los días y las noches. Para siempre. Mientras destina en su presupuesto 11,36 pesos por cada mujer violentada. El beso perenne hasta la muerte misma. Como pontifican los poderosos. Los que determinan destinos. Los que tejen con sus prácticas, sus símbolos y sus discursos los corsé del sometimiento y la pasividad. Edición: 3814

Modelo de cárcel
Publicado: Miércoles, 13 Febrero 2019 12:56
Modelo de cárcel

Por Silvana Melo (APe).- Las políticas públicas de niñez y juventud fluyen en una corriente de coherencia implacable. El nacimiento y el desamparo de un niño hasta la construcción de un descarte para fundarle una cárcel. Una cárcel para jóvenes que la gobernadora inauguró ayer en Campana. El sendero estratégico del sistema es preciso e infalible. Un niño con el enclave en el cuerpo del agua mala y el exceso de harina y grasa. Crecido con el calcio escaso y el plomo en la sangre. En barriadas sin cloacas ni inodoro. Formado a los tumbos en escuelas con gas cortado y electricidad a flor de piel. Con almuerzos sin carne y copas de leche sin leche. Con la actualización cognitiva de la plombemia recargada. De la malnutrición 2.0. Sin chances de trepar al nivel del privilegio porque ya cerró. Y sólo queda la amenaza de los culos de botella con puntas asesinas en el muro. Y del otro lado, las oportunidades. Todas de allá. Después, el punga, el faso, el pibe chiquito al que se le caen las naranjas en el semáforo, el que crece un poco y ya le aparece la sombra de bigote y la voz se le hace mezcla de flauta y bajo y ya no genera ternura ni empatía y ahora es piraña y empieza a escapar y corre todo lo que los huesos flacos y la panza vacía le permiten y arma la ranchada y vuelve a casa a veces y duerme donde se pueda y su madre lo espera y no le queda mucho lugar para el abrigo pero lo ama igual. Crece en el barrio y la escuela lo destituye temprano y entonces la changa y a veces el transa y se crece sin mañana porque el único día para estar vivo es hoy. Del otro lado del muro donde los culos de botella de puntas asesinas se asocian con la vecindad del alambre enrulado con púas, está el secundario, el subsidio que les tiraban para que fueran a la escuela y ahora no existe más, la universidad que ya cercaron para que ellos no entren, por si se les ocurría un buen día, los puentes levadizos levantaron para que ellos no. El estado no lo olvida. Nunca. Le prepara su baldío con cotos de gendarmes y contraesperanza. Y ahí lo encierra. Le retacea la comida y lo suma al ejército silencioso de los eliminables. De los excedentes no reciclables. Empujados por desiguales al odio y a la resistencia sin rebeldía de clase ni instinto transformador. Por pura supervivencia y por pura revancha. A buscar lo que debió ser suyo en alguna parte de la cadena de esta vida. Y entonces, entre los 18 y los 21 caerá en la cárcel “modelo” que la gobernadora inaugura hoy en Campana. Porque nunca el estado le dio espacio para él, sueño colectivo, política pública, alimento nutriente, camino en vez de muro, escuela, trabajo, deseo. Esperanza. Destino para hacerse y para torcer. Entonces, cumplido el círculo fatal, caerá en la cárcel que el sistema le pensó como cierre, una cárcel para jóvenes. Una cárcel modelo. ¿Modelo de qué? ¿Qué modelo puede ofrecer el Servicio Penitenciario Bonaerense? Acaso el modelo sistémico de la corrupción y el castigo por lo que se fue y lo que se es. El modelo de la tortura y del buzón y del calabozo donde comerá con la vecindad de su propia mierda, donde beberá aguas en brindis con su propia orina. El modelo que terminará el trabajo fino y minucioso del sistema, que lo nació en determinado lugar para su destino de descarte. Y lo construyó delincuente para inaugurarle una cárcel modelo que confine. La Gobernadora, ayer, en Campana. Edición: 3812

Maternidad de los monos
Publicado: Viernes, 08 Febrero 2019 14:24
Maternidad de los monos

Por Alfredo Grande "Aquel que cree disturbios en su casa heredará el viento, y el tonto se convertirá en el sirviente del sabio de corazón"(Libro de los Proverbios 11:29, palabras del Rey Jacobo) (APe).- Heredarás el viento es una película estadounidense de 1960, en blanco y negro, producida y dirigida por Stanley Kramer, basada en la obra de teatro homónima de Jerome Lawrence y Robert Edwin Lee. Dramatiza lo que se conoció en la historia como "El juicio del mono" (1925). Para entonces, el caso del maestro John Scopes, era una guerra sin armisticio posible entre quienes creían ser hijos de la evolución, y los creacionistas, que se negaban a admitir que habían salido "de una inmunda charca, un pestilente caldo de insectos y gusanos, y no de las dulces manos de Dios nuestro señor", como se oyó decir a uno de los testigos. En realidad, el juicio fue una farsa, una trampa armada para derrotar a Clarence Darrow, el abogado defensor del maestro y "el mayor ateo del país" (novedoso título adquirido durante los debates) y demonizar a Scopes desde furiosas pancartas: "¡Scopes, arderás en el Infierno!". El juez fue cómplice absoluto de los creacionistas. Prohibió comparecer a los científicos, biólogos, geólogos y cuantos expertos presentó la defensa, mientras la muchedumbre –trescientos adentro, más de mil afuera– vitoreaba el nombre de Dios. Pero Darrow, también defensor de pobres, obreros, homosexuales, víctimas del poder, sacó su último as de la manga: llamó como testigo al fiscal, Jennings Brian. Y ante el asombro de todos, lo llamó al estrado. –¿Usted es experto en la Biblia? –Absolutamente. Conozco todas y cada una de sus palabras. –Ante una duda, ¿qué hace? –Consulto al Señor, y él me responde. –Señores… ¡Dios habla con Bryan! ¡Les presento al profeta de Nebraska! (Se oyeron algunas risas…) –¿Todo cuanto dice la Biblia debe ser interpretado literalmente? –Así es. (Mostrándole un objeto) ¿Qué edad tiene esta piedra? La ciencia dice que algunos millones de años… –No me interesa la edad de las rocas sino la Roca de las Edades. Pero es imposible. Tiene menos de seis mil años, porque el buen obispo James Usher fijó la fecha de la Creación: el 23 de octubre del 4004 antes de Cristo a las nueve de la mañana. –¿Hora del este o del oeste? Más risas en la sala. –¿Ese primer día tuvo veinticuatro horas? -La Biblia dice que fue un día. –Pero era imposible medir el tiempo. ¿Un día de veinticuatro horas, de treinta, de un mes, o de millones de años? –No lo sé. Fueron períodos. –¿Pudieron abarcar mucho tiempo? –Tal vez… El martes 25 de julio de 1925, Scopes fue declarado culpable por un jurado de absoluta mayoría creacionista. Pero ante la ausencia de antecedentes –era el primer caso de ese tenor–, no fue a prisión. Se lo penó con una multa de cien dólares, más tarde reducida… apenas a un dólar. A 500 años de la Inquisición Costaba entender una pugna semejante entre Fe y Ciencia… a 472 años de las primeras hogueras de la Inquisición contra "herejes, brujos, hechiceros", 292 del juicio contra Galileo Galilei por sostener la teoría de Copérnico ("La Tierra gira alrededor del Sol") y 242 de los veinte ahorcados en Salem, Massachusetts, por "brujería y tratos con Lucifer". Casi 94 años después, la pugna se actualiza, lo que prueba que la cultura represora aunque se vista de seda, cultura represora se queda. Una nena de 13 años, que había sido violada por un hombre al que conoció a través de Facebook, fue sometida a un aborto en el Hospital Materno Infantil Dr. Héctor Quintana de Jujuy. Se trata el mismo lugar donde le negaron interrumpir el embarazo a la niña de de 12 años que había sido abusada sexualmente por un vecino, le hicieron una cesárea y cuyo bebe murió cinco días después. La interrupción del embarazo fue pedido por los padres de la nena, que es de un asentamiento cercano al barrio Malvinas Argentinas. Estaba de cerca de 18 semanas de embarazo. El aborto que se practicó a la menor se dio una semana después de la cesárea que ordenó el Gobierno provincial a la nena de 12 años de San Pedro de Jujuy, que fue violada por un hombre de 60 años. En ambos, el pedido se daba en el marco de la legislación vigente que lo contempla para los casos de abusos sexuales contra menores de 16 años de edad. Silvana Trotta Politano escribió: “Nuestra sexualidad, en tanto reprimida y represora a la vez, (según Alfredo Grande), está construida y diseñada sobre la base occidental y cristiana, donde la "historia" relata que un anciano ser, invisible él, insufla un embrión "salvador" del mundo, a una niña de 12 años, sin que medie consulta ni consentimiento alguno, y digo esto con estas palabras, para pecar de "elegante". Juicio a La Nazión Siguiendo el ejemplo de Darrow, tomaré un texto sacado de la biblia del liberalismo y del pensamiento reaccionario argentino. Señoras y señores jueces: convoco al estrado al editor de La Nazión, para que se explaye sobre su pensamiento en relación al tema de los embarazos en niñas. Como prueba única de esta defensoría de niñas y niños a los que se pretende arrebatarles la niñez, presento esta editorial de fecha 1 de febrero 2019. “Niñas madres con mayúsculas: Los pañuelos verdes de quienes no han aceptado la derrota legislativa siguen agitándose. – De eso puede estar seguro. Y cada vez más. Porque es derrota pero no fracaso. Y después de la derrota, la lucha sigue - En un escenario con claros indicios de nuevos esfuerzos por consagrar el aborto en nuestra legislación en este nuevo año, sorprende el reciente testimonio de algunas niñas madres a edades en las que mejor habría correspondido que estuvieran estudiando y atendiendo su formación. – La sorpresa sólo alcanza a los hipócritas. Y lo que mejor habría correspondido está impedido por sus cómplices de clase-. El relato de estas realidades mueve a reflexionar sobre lo que es natural en la mujer, lo que le viene de su instinto de madre, lo que le nace de sus ovarios casi infantiles. –Parece un tratado de psicosomática. Lo natural, el instinto, el lenguaje del ovario. ¿Dónde está el ganso que por su boca habla? – "Nadie me lo saca", afirmarán aferradas a la vida engendrada en sus vientres. - Es cierto que están aferradas, pero no a sus vientres, sino a los mandatos de sus mentes. Además, para evitar confusiones, no es el vientre el que engendra, sino el útero. Usted confunde parir con evacuar los intestinos. No tiene por qué saberlo, pero se llama teoría cloacal… Es infantil… y en su caso una lamentable distorsión. – Mucho más allá de la forma en que se gestaron los embarazos, claramente nada deseada ni deseable, resulta admirable y emocionante ver desplegarse el instinto materno. – Usted es licenciado en metáforas. Gestar los embarazos alude a violación de una niña. Admiro su miserable esfuerzo en tapar un delito aberrante. - Encarnado, corporizado, ese instinto vital de preservación arrasa con todo lo que se ha dicho y escrito desde una teoría reñida con el derecho a la vida. – Me parece que le cuesta pensar, y tome esto como una metáfora ya que no creo que piense, que antes del derecho a la vida, está el deseo a la vida. Ninguna niña desea ser violada. Y una mujer tampoco. El primer instinto de preservación, digamos de auto conservación, es a la vida propia. Estas niñas lo han perdido porque les fue arrebatado al violarlas. Usted sostiene una teoría reñida con el deseo a la vida. Despedaza el pañuelo verde, al error inducido del "yo decido sobre mi cuerpo", al feto como desprovisto de vida, entre otras denominaciones eufemísticas creadas para bajar la carga emocional que encierra decir que hablamos de un hijo desde el minuto de la concepción, de un bebé por nacer que se desea eliminar asesinándolo. – No aclare, porque oscurece, y en eso el especialista es Edesur. El error inducido del “yo decido sobre mi cuerpo” es el que elogia cuando sacraliza “nadie me lo saca”. Esa niña se aferra a una vida que no es, porque sabe, aunque no sepa que sabe, que no puede aferrarse a nada mas. Su propia vida ya no le pertenece porque violaron sus deseos. Amor y valentía para seguir adelante, respetando la vida – Podría al menos tener la delicadeza de no invocar el respeto en vano. De la mayor falta de respeto a la vida, como es la violación, no puede derivarse respeto a otra vida. Lo que hay es una culpa abrumadora inducida por falsos profetas como el que está en el estrado. - Admiración hacia las niñas madres, madrazas por cierto. Tristeza para las "abuelas abortistas" que felizmente no lograron su criminal propósito. – Usted no admira: apenas alucina niñas madres. Si pensara alguna vez, se daría cuenta, aun en tinieblas, que niña y madre son excluyentes. Como enano y basquetbolista y se lo digo por experiencia. Usted padece un delirio materno, al ver a niñas como madrazas. Una pequeña digresión: ¿quizá lo vea a Guadió como Presidente Encargado? Algo así como un portero de medianoche. Pero ya sucumbe a su delirio cuando a una abuela, madre de madres y padres, le pone el sanbenito de abortista. No habla del criminal propósito consumado del violador. Cobarde, cruel y cínico, embiste contra las abuelas, seguro jubiladas por debajo de la línea de indigencia. Como yo, sin ir más cerca. Bienvenida a los felices niños de ambas mamás y un mensaje claro y esperanzador a la sociedad para que haga lo que tiene que hacer sobre educación sexual, primero, y sobre apoyo a las mamás, después, tanto si sus embarazos fueron deseados como si fueron causados por una violación, por ignorancia o estado de necesidad. Nada importó a estas mamás niñas, salvo conservar a sus hijos. – Si el pez por la boca muere o el pez por la boca mata depende del pescador. Lo pesqué. Felices los niños…¿Algún recuerdo sobre niños violados? Las mamás no serán felices, porque la atrocidad de la violación es análoga a una tortura que no cesa. Una niña no desea ser embarazada. Puede jugar a ser mamá, pero entre juego y realidad hay un hiato, un corte. Para una niña el juego de ser mamá es placentero, la realidad de ser mamá es dolor puro. Mucho importó a estas niñas el mandato represor de ser mamás, concebidas por violación. Con pecados y delitos concebidas. Maculadas. Y no podrán conservar a sus hijos, porque nunca podrán criarlos. Pero eso a usted no le importa, porque no sabe diferenciar la humanidad del deseo con la animalidad de la necesidad. – Señoras y señores jueces: Esta editorial constituye apología del delito de violación. Pretende legitimar desde una aberración jurídica y vincular como es la violación a una niña, el instinto materno como algo natural. Es soez la forma en que vuelve a violar a la niña utilizando sus dichos para intentar abortar la lucha por el aborto legal. A esa niña le abortan la niñez y el deseo. No es una editorial: es un edicto de pena de muerte para toda vida por deseo y toda vida por placer. No será justicia. Tampoco la solicito. Pero será y seguirán siendo cientos de miles de pañuelos verdes para que nunca más, nunca más, nunca más, una niña violada tenga el eterno castigo de ser madre por mandato. Edición: 3810

Infancia del femicidio
Publicado: Jueves, 07 Febrero 2019 15:52
Infancia del femicidio

Por Silvana Melo     (APe).- A la muerte de las niñas y los niños como como herramienta de venganza ante su madre se le llama femicidio vinculado. Las pesadillas de la infancia que vio morir a su madre a golpes en manos de su padre no tienen nombre. El terror con el que crecerá no tiene alivio. Los que todavía estaban en la panza de su madre cuando la asesinaron murieron con ella. En algún caso lograron nacer. ¿Tiene nombre el potencial transcurso de esa vida? La infancia que se quedó sola, con madre asesinada y padre preso o suicidado lleva la carga de su historia sobre las espaldas. Su referencia de familia será la tragedia. Habrá puesto a la madre en el lugar del martirio. Y habrá destituido al padre de su rol legendario. A todas las madres y todos los padres, en su abstracción. La nena de 10, de 13, convertida en madre por la prepotencia del poder, a la que por la misma prepotencia se le impide el aborto legal, a la que se la obliga a parir un niño no querido, será víctima y sombra de ese niño que vivió, con ella o sin ella. En diez años casi 3500 hijos se quedaron sin madre. Centenares no llegaron a nacer, bajo el fuego, las balas o el cuchillo de quien cree tener en sus manos el boleto de compra y venta de una mujer. Los niños son elementos laterales. Sus muertes son daños lógicos en una guerra de siglos. Los ojos que miran morir a su madre estarán perseguidos de por vida por esa imagen. La niña muerta el 7 de enero de 32 puñaladas en la cocina de su madre es un mensaje de su propietario para que sepa de lo que es capaz. Para que sepa que puede tocar donde más duele. Joselín Mamani tenía decenas de años para soñar, jugar, tropezar, disfrutar y sufrir. Pero viva. Su madre ya es un fantasma prendido fuego que nunca dejará de quemarse. Viva pero extinguida. Tomás tenía 9 años cuando la ex pareja de su madre lo mató a golpes en 2011. Después hizo fotos y videos con el bebé que tuvieron con la mamá de Tomás. Mientras Tomás moría solo y aterrado en un descampado. Baldío como su suerte. El bebé fue instrumento de dominación y coartada. Tomás, de venganza. Ambos son niños estragados. Uno vivo y el otro muerto. Las chiquitas que sufren la apropiación de sus cuerpos desde la niñez y las desaparecen, las abusan y las matan han sido el 8,3 % de los femicidios de enero de 2019. En los últimos cinco años dos nenas de menos de 15 años fueron asesinadas por mes. Unas 28 muertes al año. El 20 % de quienes determinaron sus asesinatos, los que les dejaron en claro quién maneja los hilos de la vida y de la muerte, se dispararon en la cabeza. Mensaje claro de que no acatarían sometimiento posible. Ni a la justicia ni a la cárcel. Esta semana murió Sofía, en General Roca. Tenía tres años y estaba internada con su cuerpo roto por los golpes y el abuso sexual. Están presos su madre y la pareja de su madre. Chiara Páez tenía 14 cuando fue asesinada por su novio de 16 años, en 2015. La enterró en el patio de su casa. Estaba embarazada y ni él ni su familia aceptaban ese inconveniente. En ese patio comieron un asado todos, después de quitarse de encima el problema. Los problemas: una niña de 14 y un bebé que llegaría en algunos meses a generar obligaciones. Angelina Cáceres tenía 13 años y un mes de desaparecida cuando el 25 de enero encontraron su cuerpo, ya irreconocible, en una zona rural de Resistencia. Había ido a la iglesia evangélica del barrio y no regresó. Está detenido Javier Peralta, de 21 años. Los que no llegan a nacer y mueren con sus madres son ignorados por los talibanes que toman los hospitales e impiden una interrupción legal del embarazo. Será que a la interrupción del embarazo de cinco meses de Juana Brítez la decidió su marido el 31 de enero. Y no ella misma. Que murió entre las llamas que él le encendió en su cuerpo. Será que el fin del embarazo de siete meses de Jésica Riquelme lo decidió su pareja, de un golpe brutal en la cabeza, que la mató a ella y a su hijo. Cuando agonizaba 2018, Claudia Dino trabajaba en la tarefa y jugaba al fútbol En Misiones. Tuvo pegaditos a su cuerpo a sus cuatro hijos hasta el que el hombre que le escrituró la vida la mató a cuchillazos. Los cuatro niños no sólo son huérfanos, sino que llevarán en la voluntad el freno constante de la imagen de su madre muriendo. Cada semana los daños colaterales de esta guerra subterránea donde uno es el que domina y sólo ese uno maneja el armamento, agrega seis nuevas víctimas. Seis niños más que vivirán con la familia si la hay. O serán institucionalizados. O terminarán con el femicida o sus cómplices como en el increíble caso de José Arce, que junto a su madre mandó a matar a Rosana Galliano. Los niños terminaron viviendo con el femicida en prisión domiciliaria. Las infancias del sometimiento son víctimas silenciosas de un patriarcado que es socio inseparable del capitalismo. El estado que los legitima replica esa violencia en todos sus estamentos. Dispone una casa donde los niños viven en una espiral de violencia y de abuso de poder –que legitima y desencadena esa violencia- y naturaliza que por ahí pasen las relaciones afectivas. Aunque no llegue al femicidio, esa cadena determinante marcará sus días. El estado plantea una respuesta desde la misma dominación en la escuela, en la justicia, en las fuerzas de falsa seguridad. Y en un círculo fatal, habrán repetido, los niños, una historia que los victimizó. Sin una profunda transformación de los determinantes del poder, no habrá revolución en la vida. No habrá niñas y niños que se planten en una subjetividad política que pueda cambiar la generación de poder. Y hacerse cargo, desde el túnel más oscuro, de que hay que frotar las lámparas extinguidas para que aparezca la luz. Fuentes de datos: MuMaLá; Casa del Encuentro; GDA, grupo de estudios que integran once diarios de América Latina; Ahora que sí nos ven. Edición: 3809

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Galería fotográfica

 

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Hechos en imágenes

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Temporal

Dos muertes en La Plata producto del terrible temporal. En Rafael Calzada se incendió un hospital y evacuaron a 180 personas.


Pescador

Un adolescente de 16 años murió ahogado en un esteral de Misiones. Estaba tratando de pescar para dar de comer a sus 13 hermanos.


Policías

Dos policías bonaerenses golpearon brutalmente a un chico de 17 años durante un operativo en Bernal Oeste. Los desafectaron de la fuerza.


Campesinos

Los terratenientes desalojan a pequeños campesinos en Santiago del Estero. Fue violento y brutal contra Héctor Reyes, que murió por las heridas recibidas. 


Masacre en la comisaría

Se marchó al cumplirse un mes de la masacre en la Comisaría de Esteban Echeverría. Murieron calcinados diez detenidos.


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