La historia no lo absolverá
Publicado: Viernes, 12 Octubre 2018 13:15
La historia no lo absolverá

Por Alfredo Grande (APe).- El famoso alegato de Fidel Castro apeló a que el devenir revolucionario de la historia de los pueblos sería la absolución de los delitos por los que era juzgado. El delito tiene también la marca de la lucha de clases y de la dimensión cuantitativa. Los asesinos seriales son habitualmente apresados y condenados. Los funcionarios seriales, que tienen el poder de asesinar en una escala mucho más alta, a lo sumo son renunciables. Creo que las políticas deben ser juzgadas cuando implican daños permanentes y su ejercicio atenta contra todos y cada uno de los derechos humanos. En particular, el derecho a una vida digna y saludable. Los crímenes contra la humanidad no se verifican solamente en los tiempos de la guerra. Hay crímenes monstruosos y atroces en los tiempos de la paz. Nosotros decimos que si no se trata de política sino de guerra, no podemos hablar de paz sino de tregua. Y esa tregua, que puede durar décadas, la denominamos democracia. La democracia deviene continuación de la guerra por otros medios. De las bayonetas y tanques a las urnas electorales. Más allá de los fraudes patrióticos, votar tiene el símbolo de la pacífica convivencia entre sectores diferentes. El problema es que encubre la diabólica complicidad con sectores incompatibles. Una madre asesina a su hija de 9 años y conmueve, indigna, promueve el llamado a especialistas, alimenta especulaciones sobre grave patología mental. Un funcionario o varios asesinan a cientos de miles, a millones de niñas y niños en incómodas cuotas a través del hambre crónica, la desnutrición, la total ausencia de amparo sanitario, educacional, habitacional, y nadie llama a un especialista para que nos explique cuál es la patología mental que habilite mantener el más cobarde de los genocidios. Seguir produciendo niños y niñas sin niñez. La nena de 9 años asesinada por su madre es tan deplorable, tan desgarradora, tan siniestra, como los cientos de miles de niños, niñas, ancianos que son exterminados con la miserable coartada que se denomina “plan de ajuste”. O tarifazos. Nos alegramos porque las mega empresas cobrarán por los bonos emitidos por el Estado, aunque para pagar el Estado si seremos todos. O sea: todos los que pagamos porque los fueros, los privilegios también incluyen a la hora de poner porque los platos no los paga el que los rompe. La denominada macro economía es una operación masacre encubierta, camuflada, disimulada. Reaccionamos ante los casos puntuales, ante el minimalismo de la brutalidad. Robos reiterados a un kiosco por parte de delincuentes sin proyección ministerial. Intolerable. Pobres contra pobres es un logro absoluto de la cultura represora. Pobres contra ricos es una utopía que fue sepultada con los escombros de la caída del socialismo real. Hay un socialismo no real, o sea ideal, o sea, abstracto. Algunos lo llaman socialdemocracia, centro izquierda, socialcristianismo, izquierda electoralista. Este socialismo ideal es funcional al fascismo real. O sea: la cancha donde los partidos gastan plata ajena en alianzas, frentes electorales para la victoria, contra frentes electorales para la derrota, es donde la cultura represora juega siempre de local. Algunos llaman a esto aportantes truchos. Pero lo trucho además de los aportantes son los partidos políticos, el sistema de representación canallesca, la impunidad que permite que Menen sea absuelto de un crimen contra la humanidad. El dúo Pimpinela No Cambiamos entre Lilita y Mauricio es una patética versión de las para mí, hermosas canciones de los hermanos Galán. Todo queda reducido a enfrentamientos personales y el ministro Garavano tiene el mismo protagonismo o quizá menor que el Poroto Cubero. No esperemos nada, pero nada, salvo sangre, sudor y lágrimas nuestras de estos caciques de los pueblos anti originarios. Lo originario nada tiene que ver ni con el fondo monetario, donde hay una Ali Babá con mucho más de 40 ladrones, ni las criptomonedas, ni las acciones en la bolsa de valores. Lo originario siempre fue la niñez respetada y cuidada, lo originario fue curar al enfermo, lo originario es dar comida al hambriento. Lo originario es dar de beber al sediento. Cuando lo originario queda sepultado, la cultura no puede sobrevivir ni lo merece. Y esto lo escribió Sigmund Freud. Esta cultura represora está condenada al fracaso. Pero nosotros podemos estar condenados a nuestro propio y definitivo sometimiento. Hay muchos colectivos, que siguen sosteniendo que lo originario es por lo único que la lucha debe ser permanente. Tierra, aire, agua, solidaridad, amor al compañero, odio al enemigo. El Encuentro Nacional de Mujeres es una marca indeleble de esa lucha. Y la mejor señal de que sin Encuentro la Unidad es una marca registrada de la estafa por venir. Y tengamos no la certeza, pero si la más profunda convicción, de que a todas, todos, todes los que pretenden y consiguen arrasar con lo originario, la historia de los pueblos nunca más los absolverá. Edición: 3724

Ruindad en 24 cuotas
Publicado: Miércoles, 10 Octubre 2018 15:42
Ruindad en 24 cuotas

Por Claudia Rafael (APe).- La cadena de los deudores engrilla los pies de los de abajo. El último eslabón es siempre el más deudor, el peor deudor, el que tiene que pagarlo todo. La mora que el Estado tiene con los niños debería originar su ejecución judicial. El remate de todos los bienes estatales para darles una bella vida a los pibes y dar vuelta de una buena vez esta injusticia y poner la cabeza donde van los pies para ver cómo se siente el pisoteo impune del que mira desde el cielo. O poco menos. Serán los padres y los abuelos de los niños y ellos, en lógica de cadena, quienes pagarán brutalmente el costo de la devaluación del último año. Y de los últimos tres. Lo pagan día a día con la leche y el pan. Y lo harán en el gas –los que tienen- porque el Gobierno decidió que la ley de emergencia económica ya no hacía falta y entonces el precio del gas se calcula en dólares. Aunque en el país donde fatigan los pibes y sobreviven apenas millones de padres y abuelos, la vida sea en pesos y la muerte también. Y se cobra en pesos si existe el privilegio minoritario del trabajo. Los niños de los hogares donde se puede encender una hornalla pagaron con menos leche y menos pan un aumento exponencial de un servicio básico. Pero el dólar valía 20,30 pesos cuando pagaron los dos últimos bimestres. Ahora cuesta 40. Peso más o menos. La lógica del capitalismo es aplastante: el poder no pierde. No puede perder. No debe perder. El costo de todas las cosas deberá ser abonado religiosamente por el último eslabón, el sótano social, la planta del pie comunitario –si hay algo común todavía en este proyecto de patria inconcluso-; lo pagarán aquellos que no tienen atribuciones ni fuerza ni espacio para cobrarse lo que les deben desde hace años, décadas de devaluaciones y cesaciones de pago donde lo que se devaluó fue la vida. Es una radiografía del libre mercado y la acumulación de capital como las bases constitutivas de la historia de la humanidad. El tándem Aranguren-Macri, Iguacel-Macri, Macri-Lagarde no han hecho otra cosa que buscar convencer a los usuarios –no ya sujetos políticos- de que, como decía el francés Alain Badiou “la propiedad privada y el libre mercado son el único destino posible de los seres humanos”. Y aún más: “Un sujeto humano es un mendigo, un consumidor, un ganador, o nada de nada. Esta es la estricta definición de qué es hoy un ser humano”. Entonces ahí todo vale. Más de un 1000 por ciento del aumento del gas más la naturalización de que la impunidad es hija dilecta de la inequidad y por eso es imprescindible resarcir a las distribuidoras de gas de lo que hayan perdido es una pintura surrealista.No alcanzarán 24 cuotas para desenvainar los cañones de igualdad para que marchen bajo las banderas de los olvidados. No se devuelve en cuotas tanta crueldad amasada. ¿Cómo se prorratea en cuotas la injusticia de todo un sistema enseñoreado por siglos? ¿Cómo se cobran los nutrientes perdidos en los cuerpos de los niños de los arrabales? ¿Acaso en 15, en 24, en 150 cuotas? ¿Con qué intereses? ¿Los del Banco Nación? ¿Los del FMI, administrados por las y los Lagarde de estos tiempos? ¿Cómo se subsana tanta desidia, tanta determinación voraz de los rapaces de quedarse con las nueces, las almendras y los frutos frescos de la vida? ¿Acaso un sujeto humano es un mendigo que deberá estirar las manos para alcanzar apenas las migajas de la torta? ¿Es ése su destino? ¿O habrá que salir a recuperar los días que ya no son? Esos días que arrancaron de cuajo las parcelas de infancia atravesada por los venenos y por los despojos. Volverá la estación con su signo de cobre cuando seamos dueños de la vida y la tierra, cuando el agua nos traiga noticias y saludos del hermano, como escribió el ecuatoriano Adoum. Y no será en 24 cuotas. Edición: 3723

Contra la Coca Cola
Publicado: Viernes, 28 Septiembre 2018 14:03
Contra la Coca Cola

Por Silvana Melo (APe).- Ahora juega la Justicia: más de 200 organizaciones y referentes de salud, niñez y juventud extendieron durante dos meses una campaña para dejar en claro que el esponsoreo de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 por parte de la Coca Cola es una de las grandes contradicciones sistémicas. Y esta semana, la Asociación Civil Observatorio del Derecho a la Ciudad llegó a las oficinas judiciales para presentar un amparo que evite el esponsoreo. Con el patrocinio de Jonatan Baldiviezo (presidente del Observatorio) y Marcos Filardi, la apuesta es a un acción de amparo colectivo para que se prohíba la publicidad de bebidas azucadas por cualquier medio que impacte en los niños y jóvenes. Además, la presentación incluye el pedido de inconstitucionalidad de todo convenio que autorice estas publicidades y la entrega a los destinatarios principales de los Juegos Olímpicos de la Juventud de este tipo de bebidas que afectan directamente a la salud. El expediente cayó en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 20. Y es la jueza Cecilia Mónica Lourido la que deberá decidir. La paradoja que impulsó a cerca de 300 organizaciones a reaccionar fuertemente ante la inminencia de los Juegos, es la doble ética del estado, que publicita la vida saludable asociada con la imagen de la bebida azucarada por excelencia. Responsable, junto a sus pares de marcas laterales, de la pandemia de obesidad infantil que atraviesa el planeta. Además del reparto de latas y botellas con la estética legendaria, la marca Powerade será Hidratador Oficial de los juegos de octubre. Una bebida deportiva con un alto contenido en sodio (300 mg en una botella de 500cc), sumado a otro alto contenido en azúcar (30gr), que equilibra el sabor a sal predominante. Una sola botella implica el 60% de la ingesta máxima de azúcar admitida por la Organización Mundial de la Salud. Los abogados, además, para que la presentación trascienda lo simbólico, el pedido de una medida cautelar urgente para que “hasta que se resuelva el fondo de la cuestión y durante la realización y en el marco de los Juegos Olímpicos de la Juventud que tendrán lugar en esta Ciudad del 6 al 18 de octubre, se suspenda” la publicidad y la entrega de las bebidas a los niños. Antes, las entidades, organizaciones y referentes nacionales e internacionales que trabajan en el ámbito de la salud y la niñez y juventud, habían lanzado una declaración para que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires retire el patrocinio de Coca Cola de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Entre otros puntos, sostienen que la promoción de bebidas azucaradas en este tipo de eventos puede instalar prácticas de hidratación poco saludables que pueden perdurar a lo largo de toda la vida y, a su vez, puede socavar los beneficios para la salud que aporta la práctica de actividad física. Las niñas y niños de 15 a 18 años que participarán en los JJOO –y aquellos millones que lo mirarán por TV y lo aprehenderán en el sistema educativo- son blanco de un doble discurso de un estado que organiza competencias que exaltan deporte y salud pero incita a consumir bebidas que producen obesidad, aceleran la diabetes y condicionan la vida futura. "Con este tipo de acciones, las empresas buscan promocionar sus marcas y captar consumidores. Si el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no retira el patrocinio de Coca Coca, más de 4000 chicos y chicas quedarán expuestos a la publicidad de este producto no saludable", sostuvo Lorena Allemandi, directora del área de alimentación de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) Argentina. Y agregó: "La obesidad infantil es un grave problema de salud pública en nuestro país y en este contexto y dada la influencia del marketing de productos altos en azúcar, grasas y sal en la vulnerabilidad de los más jóvenes, es inaceptable que la Ciudad haga este tipo de acuerdos con empresas que producen productos cuyo consumo tiene injerencia en el aumento de esta epidemia". Desigualdades La alimentación basura atraviesa todos los estratos sociales pero también determina un trazo divisorio de la desigualdad, entre el acceso a los alimentos de calidad y la chatarra de tercera marca, que profundiza el sabor adictivo en una profusión de grasas, sodio y azúcares, de ínfimo valor nutricional. La escasa actividad física corona un escenario de ingestas de energía que nunca se gastan. La industria alimenticia –que incluye las bebidas dulces- suele construir una vecindad amigable entre la actividad deportiva y el consumo de golosinas, snacks superindustrializados y refrescos acompañantes. Ídolos que entran a los estadios reforzados con gaseosas o bebidas deportivas y papas fritas amenazan con devorarse el mundo y vestirse de gloria. Ídolos que en sus vidas reales nunca consumen esos alimentos porque son definitivamente perjudiciales. Sin embargo participan activamente de una farsa publicitaria de la que son víctimas las niñas y los niños anónimos cuyo sueño es jugar como superhéroes y superheroínas. La FIC analizó 21.085 publicidades televisivas en canales infantiles entre 2013 y 2014 y detectó que "la mayoría de los alimentos publicitados (85,3%) tienen un bajo valor nutritivo por su alto contenido en grasas totales, grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres, sal y calorías". Padecimientos Según la Organización Mundial de la Salud, 41 millones de niños, niñas y adolescentes padecen sobrepeso y obesidad. El problema se ha triplicado en los últimos treinta años. Y dejó de ser una característica de las clases altas, sino que aparece como un símbolo de la alimentación deficiente en los sectores más vulnerados, plagada de grasas, azúcares e hidratos de carbono y mezquina en nutrientes. En Argentina, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar de 2012, en cinco años aumentó el exceso de peso en los adolescentes de 13 a 15 años del 24,5% al 28,6%. El territorio de las desigualdades golpea duramente a los más frágiles: según la investigación de FIC Argentina y Unicef, los niños y las niñas de los sectores más populares tienen un 31% más de probabilidades de sobrepeso que los del nivel socioeconómico más alto. Desde 1928 Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos. Y durante su desarrollo monopoliza la comercialización y la publicidad de las bebidas, además del sistema de hidratación. En Río 2016 la campaña llegó a 500 millones de personas. Un negocio formidable a costa de la salud de las niñas y los niños. "Nuestro objetivo es claro: utilizar el poder de los Juegos Olímpicos (...) para acelerar nuestros planes de crear un negocio aún más fuerte en los próximos años. Los Juegos Olímpicos son el mayor activo en el sistema Coca-Cola", han escrito los activos Ceos de la multinacional. En pocos días, 4000 chicos y chicas de 15 a 18 años de 206 países jugarán en Buenos Aires. Según la Guía Educativa de los Juegos, el concepto surgió por "la preocupación por el aumento mundial de la obesidad infantil y la baja participación de los jóvenes en actividades deportivas". Pero Coca Cola es el patrocinador. Es la paradoja del estado cómplice, que no juega a lo que pregona, sino a lo que oculta. Edición: 3716  

Presupuestos y muerte
Publicado: Miércoles, 26 Septiembre 2018 16:00
Presupuestos y muerte

Por Claudia Rafael (APe).- “Tenía una mochilita lila con gris. Una pantalón negro, zapatillas verdes”, decía el desesperado pedido de ayuda de la familia de Gustavo Rojas, un vendedor ambulante de San Justo golpeado con saña y arrojado bajo las ruedas en movimiento de un colectivo. No sabían que lo habían asesinado. La calle es dura para los ningunos, los perseguidos, los olvidados. Hay eficientes brazos securitarios y también comunes mortales que, en banda, se sienten intrépidos portadores de la crueldad. Hace ya siglos que el Estado (constituido por palacetes de acero y cemento, protocolos discursivos y lobos que devoran niñeces) dictamina agonías y organiza concienzudamente los descartes. Y las tortas presupuestarias se parten, como indican las normas básicas de cualquier sistema, con la raiz ideológica entre los dedos. Sacarás de allí para fortalecer acá. Correrás tantos millones de allá para rellenar aquí. En estos tiempos, entonces, se ofrece como perfecta radiografía que Niñez, Educación, Ciencia y Técnica donarán amablemente sus partidas para que la policía federal incremente 42 millones y gendarmería reciba 400 millones para sus jubilaciones; para que el ejército se nutra de otros 145 millones; la armada, 588 millones y fuerza aérea unos 4 millones. ¿Son acaso hijos de la casualidad el crimen de Facundo Ferreira (12 años) en Tucumán, por parte de dos policías provinciales; las torturas a Iván y Ezequiel (15 y 17 años en aquel momento), en la villa 21-24 por policías federales y prefectos (condenados raramente a prisión en estos días); el asesinato de Juan Pablo Kukoc (18 años) en manos del policía Chocobar, en un país en el que hay un muerto por gatillo fácil cada 23 horas? Indudablemente no. “La secta del gatillo alegre y la picana es también la logia de los dedos en la lata” (de hecho, Nicolás Montes de Oca, uno de los policías asesinos de Facundo en Tucumán, fue detenido por robo) y existe como parte misma de la médula del sistema. De hecho, la definición pertenece a Rodolfo Walsh y tiene casi medio siglo. Pero los fortalecimientos institucionales y presupuestarios de los brazos armados del sistema y el abrazo complaciente del poder a la logia securitaria cada vez que sus balas derriban blancos móviles (nunca personas, pibes, soñadores, sufrientes, castigados, ningunos, ninguneados, utópicos luchadores o ambulantes sobrevivientes) no hacen más que consolidar el pensamiento fascista más acendrado. Que envalentonan a las y los buenos vecinos que conforman bandas moralizantes desde las redes sociales, el almacén de la esquina o las bandas que van por más. Las que aplauden a los policías que corren inmigrantes, que golpean y detienen manifestantes, que gasean a los que marchan o que se inyectan de coraje y asesinan, como ocurrió el viernes con el vendedor ambulante paraguayo Gustavo Rojas Machado, desde una patota que se cree capaz de decidir qué es el bien y qué no, quién puede residir en el país y quién no, quién puede salir a vender medias por la calle y quién no. Son los señores de la muerte. Los que dan órdenes, los que generan pensamiento, los que ejecutan. Son, en definitiva, esos elegantes señores que se juegan a la condición humana en una mesa de poder. Y determinan que, a la hora de erradicar vida, hay que ser prolijos y delimitan con precisión quirúrgica cómo reducir hasta la nada misma el territorio de cielo en el que los pájaros podrán ser felices. Edición: 3714

El vendedor de frutillas
Publicado: Miércoles, 19 Septiembre 2018 13:43
El vendedor de frutillas

Por Claudia Rafael (APe).- El rojo de las frutillas le prometía un buen día. La promesa se diluyó a poco de haber armado el puesto, en la calle Lavalle de San Salvador de Jujuy. La inspectora municipal pidió papeles que no existían y sobrevino el acta de “comprobación y decomiso”. En tiempos de oscuridad, donde todo se tiñe de individualismos y del sálvese quien pueda, la vida cotidiana regala historias que reconcilian con la condición humana. Los vecinos se organizaron y, con la inspectora que insistía en el secuestro de las frutillas, compraron de a uno los cajones que salvaron el día (son estos, esos repetidos días que se salvan de a uno) al muchacho moreno que padecía el miedo de perder todo en un instante. Ese instante, ese día, un manojo de mujeres y de hombres vistió la calle jujeña de primavera. Esa que nace semilla y que tiene el poder invencible de desafiar pobrezas –como escribe Gioconda Belli- esgrimiendo voluntades contra malos augurios. Inventando palabras con las que cantar. A 1600 kilómetros, en el ombligo del mundo, siguen apaleando y deteniendo senegaleses. Edición: 3708

El fallo contra las fumigaciones y el “interés superior”
Publicado: Martes, 09 Octubre 2018 12:55
El fallo contra las fumigaciones y el “interés superior”

Por Silvana Melo (APe).- “Existiendo niños involucrados en el conflicto, rige el principio rector de su interés superior”. El fallo de Cámara Civil II de Entre Ríos puso los ojos en los miles de chicos de las escuelas rurales entrerrianas que han sido fumigados como a la maleza infame, llovidos con veneno, sometidos a la deriva de un destino marcado con proverbial claridad por el sistema. Fue la Cámara o mejor el juez de la Cámara, Oscar Daniel Benedetto, quien miró hacia abajo y vio a los niños. Antes que la rentabilidad y los dólares de exportación y la vida sometida a la costura impecable del capitalismo, vio a los niños. Y prohibió las fumigaciones antes de los mil metros de una escuela rural si son terrestres. Y no más acá de los tres mil si son aéreas. Entonces, en la provincia más fumigada del mundo, en la que se sostiene con el 68% de su tierra cultivable devorada por la soja transgénica, en la provincia donde Fabián Tomasi se volvió leyenda (como le gusta decir a Patricio Eleisegui), donde aquel gobernador antiyuyo bajo cuyo mandato se enfermó Fabián era un zar sojero pero hoy reivindica a la leyenda sin una peca de pudor. En esa provincia se sintió, como si ardiera un fueguito en el reguero de la pólvora, un encantador aroma a victoria. Es que la docencia de AGMER y el Foro Ecologista de Paraná honraron esa lucha solitaria de Fabián (que es ícono y leyenda para la construcción que viene) y la hicieron cimiento de una avanzada colectiva destinada a morderle los tobillos al sistema. “Existiendo niños involucrados en el conflicto, rige el principio rector de su interés superior”, dice el fallo de una Justicia que por una vez atisbó a la infancia. Esa entelequia que se agasaja para el Día del Niño con chupetines y facturas. Y después se olvida, hasta el próximo payaso de referencia. La lucha de la docencia de AGMER y el Foro Ecologista de Paraná nació de ver a los chicos de los campos entrerrianos correr cuando viene la nube, huir cuando aparece el mosquito. Con sus maestras empujándolos al aula de puertas cerradas, y todos retorciéndose de la náusea, con las bocas ampolladas y los ojos ardiendo. Pero siempre fue antes la rentabilidad y los agronegocios y los venenos imprescindibles para tener en pie un modelo productivo con escaso apego a la vida. Y un día la Justicia respondió. Y les puso cepo a los envenenadores. Sin embargo, el estado, con todo su aparato, con toda su maquinaria, salió a apelar. Porque entre los agroexportadores, los superproductores, los emperadores sojeros, y los niños –responsables en gran medida de ese dispendio llamado gasto social- la vereda donde pararse no acepta dudas. Y el estado, con el poder político colateral, apelaron “el principio rector del interés superior” de la infancia. Es decir, cubrieron de un amplísimo manto de olvido a los 800 chicos intoxicados en marzo. Y a todos los que día a día ven quebrarse la mañana, atravesada por un avión fumigador. O por los mosquitos que tosen su veneno por los sembrados. Los niños rehenes de un modelo predador, socio de un sistema cruel en su esencia, deberán esperar todavía una victoria. Y tal vez crecerán con la deriva del veneno atrás, recordándoles que todo se hace de a muchos, que las victorias se van construyendo despacito, desde los pies a las ramas. Desde la semilla al fruto. Hasta que un día la utopía esté esperando con la mesa puesta. Y ese día habrá amanecido azul. Edición: 3722  

Prostitución y trata
Publicado: Lunes, 08 Octubre 2018 13:05
Prostitución y trata

Por Carlos Del Frade (APe).- Las voces de las chicas y los chicos dicen aquello que los negocios económicos, políticos y hasta deportivos no quieren escuchar ni tampoco ver. Sucede en Reconquista, norte profundo de la provincia de Santa Fe, departamento General Obligado. Las niñas hablan de prostitución. En los próximos días se llevará adelante la Fiesta Nacional del Surubí, una celebración popular que, como suele ocurrir en otros puntos de la geografía argentina, también presenta sus costados oscuros. Nos escribe una mujer sensible y, por lo tanto, valiente. “…Algunas chicas en medio de lágrimas contaron cómo las prostituyen… una mujer cuenta que saben que hay consumidores que están viniendo a buscar varones de 10 y 11 años”, sostiene nuestra fuente. “Me presenté en la PROTEX (Procuraduría contra la trata y la explotación sexual) e inicié una denuncia que incluía nombres de supuestos implicadxs en la entrega y facilitación de las chicas y supuestos consumidores. En la Protex investigaron los datos que pasé y al tiempo me citaron para hacer una denuncia formal”, agrega. A fines de septiembre de 2018, la situación de las chicas “ya es insoportable, me dicen que la mayoría de ellas están medicadas e incluso algunas ya van sabiendo que la violencia les puede tocar directo por haberse metido en el medio. Una maestra pide que se investiguen los casos de enfermedades de transmisión sexual porque cree que ese dato ayudaría a entender lo que pasa ya que es la comunidad con más casos de enfermedades de VIH en Reconquista”, remarca. “Les prometí que iba a tratar de armar redes más allá de la denuncia en la procuraduría para que no se sientan solas. Se me ocurrió que podríamos aliarnos para hacer una acción transversal en el congreso, primero que sostenga que se trabaje en esta denuncia puntual para que no se caiga. Proponer una comisión intersectorial multipartidaria para que a la pata política que está metida en esto no le sea tan fácil ocultar todo lo que pasa. También estoy comunicándome con el CELS y Amnistía”, indica. A una de las chicas “a las que les ofrecían viajar a Italia, hice la denuncia en PROTEX y este año se lograron las detenciones de las tres personas a las que denuncié, una de ellas con captura internacional porque era una red que llevaba chicas a Italia. Todavía espero que me citen para el juicio, es una causa grande y tuvo algo de prensa pero ahora desconfiamos de lo que pueda pasar ya que no me informan si esto llegará a juicio oral. Además de las chicas para prostitución tenían causas anteriores por pases de jugadores de fútbol”, sostiene la valiente denunciante. “Hace ocho años que recorro el territorio sensibilizando en el tema y volver con las historias de las pibas y no poder hacer nada ya no es una opción, necesito sentir que se puede armar algo más allá de ofrecer una denuncia que garantice que las pibas puedan salir de este círculo de violencia no elegido”, termina diciendo la mujer. El jueves 4 de octubre de 2018, este cronista se hizo presente ante las autoridades de la PROTEX, en la ciudad autónoma de Buenos Aires. Sus funcionarios nos confirmaron que, efectivamente, presentaron una denuncia en ese sentido a los fiscales federales para que instruyan las acciones correspondientes a través de los juzgados de la zona y que las mismas ya tendrían antecedentes. ¿Cuáles serán las caritas de esos chicos y esas chicas?. ¿Cómo serán sus vidas?. ¿Quiénes se harán cargo de su dolor?. Ellas y ellos son abrazados, como siempre, en las escuelas de la zona. Sin embargo, sus vidas cotidianas están atravesadas de urgencias históricas que recorren la geografía del norte profundo santafesino. Ya es hora de escuchar las voces que nadie quiere oír. Por esos chicos, por esas chicas de Reconquista pero, en definitiva, por tantos chicos, por tantas chicas de la Argentina crepuscular, cada vez más crepuscular, del siglo veintiuno. Fuente: Carta de la denunciante, entrevista personal con funcionarios de la PROTEX el jueves 4 de octubre de 2018 en la ciudad autónoma de Buenos Aires. Edición: 3721  

2001, Odisea
Publicado: Viernes, 05 Octubre 2018 14:02
2001, Odisea

Por Alfredo Grande (Ape).- Uno de los personajes más conocidos fue el agente 007, que tenía licencia para matar. Al servicio de la Reina en el servicio secreto de su majestad, Jame Bond fue el arquetipo de un héroe total. La licencia para matar es una forma elegante de decir que todo asesinato será impune. Me parece una metáfora interesante de lo que llamamos democracia. La democracia tal como la padecemos otorga diversas licencias, que tienen duración variable. Hay licencia para matar, también denominada gatillo fácil. Hay licencia para mentir, también llamada campaña electoral. Hay licencia para robar, también llamada obra pública. Hay licencia para empobrecer y hambrear, también llamada gestión económica. Hay licencia para dolarizar, también llamada devaluación. La democracia es una inmensa mega corporación que otorga licencias ordinarias y extraordinarias, temporales o vitalicias. Carlos Menem gozó de todas las licencias posibles. Incluso de hacer explotar una ciudad para ocultar el tráfico de armas. Su impunidad tiene algo de majestuoso. Es la perla democrática más pura. Sigue siendo senador y seguramente, cual Mío Cid parlamentario, seguirá en su banca después de muerto. La operación de otorgamiento de licencias implica un ejercicio discrecional y absoluto del Poder. Lombardi es uno de los tantos ejemplos. Otorgar licencias para robar, especialmente en el ámbito familiar, es una de las formas más contundentes de perpetuar los fueros y privilegios que de las licencias emanan. El otrora sketch del arbolito, cuando un ciudadano vulgar y silvestre iba todas las semanas para conseguir el permiso para plantar un árbol, permiso que era sistemáticamente denegado, ilustra como el otorgamiento de licencias es otra de las formas en que la lucha de clases se inclina hacia el represor. La lucha de clases, tanto política como cultural, ha sido reemplazada por el consenso y la mesa de negociación. El fascismo es pornográfico, aunque cierta derecha pueda resultar erótica. Porque otra de las licencias necesarias es capturar conceptos, ideas, memorias históricas, e invocarlas al mismo tiempo que se las degrada. La revolución de la alegría fue rápidamente sustituida por la contra revolución de la tristeza. Y la desesperación, la impotencia, la culpa, el reproche. “Te lo dije” es un video que insiste en la teoría de culpabilizar al votante de Cambiemos. Nueva versión ahora en gran escala, de transformar la víctima en victimario. La pregunta en todo caso sería porque el votante de Cambiemos votó a la derecha. Algo de la centro izquierda, o varias, le resultaron intolerables. La catástrofe en la provincia de Buenos Aires, especialmente en las periferias de las ciudades, tiene varias décadas. Recuerdo los ATN que implementó Duhalde. Otra forma de nominar a las licencias. Los Aportes del Tesoro Nacional fueron dádivas que así como te las doy, así como te las saco. La llamada coparticipación federal es una licencia para la estafa de las provincias. Ahora estamos ante la mega estafa y el mega saqueo porque, sin participación del Congreso de la Nación, otro de los No Poderes de la República, pocos funcionarios tienen la licencia de pedir préstamos para pagar préstamos para facilitar la fuga, que más que fuga es un paseo turístico de los capitales. A este paseo algunos lo llaman “off shore”. El sistema de licencias necesita un complemento necesario. La impunidad. Cuaderno más, oficina anti corrupción menos, una constante del sistema de licencias para robar, saquear y asesinar es garantizar la impunidad. O sea: que los actos no generan efectos indeseables para aquellos que los cometen. No es el caso de Fujimori, que seguirá preso. Pero si es el caso de los funcionarios responsables del asesinato de Kosteki y Santillán, que siguen gozando de impunidad total. Es noticia cuando condenan un asesinato, o varios, cometidos por diversos ejércitos de ocupación que algunos llaman fuerzas de seguridad. La Poderosa Ministra de Seguridad Propia, tiene licencia para macartear, acusar, injuriar a la Poderosa. A los pueblos originarios. A los inmigrantes. De la misma manera que la cultura represora del hiperconsumo no sabe qué hacer con las toneladas de basura que genera, e impone el mandato del reciclado, la cultura represora de las mega ganancias financieras genera toneladas de pobres e indigentes que también deben ser reciclados. Se imponen entonces varias formas de “solución final”, incluyendo tarifazos. Y la receta de controlar la inflación secando la plaza de dinero, o sea, eliminando todo tipo de consumo. Con la única excepción del suntuario, lujoso, dispendioso. El llamado “mal humor social” es el resultado necesario a la inmensa frustración generada por la imposibilidad de sostener no solo una vida digna, sino una muerte digna. Llamo muerte digna a morir combatiendo a la cultura represora y muerte no digna a la anónima muerte de los excluidos y de los marginales de la historia. Si el comunismo ya no es un fantasma que recorre Europa ni tampoco América, el 2001 como odisea del tiempo y el espacio político y social sigue aterrando a los fabricantes de licencias. El 2001, cuando el mal humor social estalló con las consignas de “que se vayan todos”, es un espejo en el cual las clases dirigentes y delincuentes no quieren mirarse. La Argentina está en default político y cultural. Y si no podemos pensar en la cultura represora y la revolución, es porque lamentablemente muchos de nosotros hemos sido también defolteados. No solamente derrotados, sino también fracasados. Las nuevas luchas tendrán otros sujetos políticos. Y otras formas de pensar la lucha de clases. La odisea por la legalización del aborto es una de esas luchas. Y es posible que finalmente la revolución también tenga cara de mujer. Pero solamente de la mujer que enfrenta al patriarcado y al capitalismo. Donde la igualdad de género sea una de las tantas igualdades necesarias. La lucha anti capitalista es también anti patriarcal, como es anti clerical y anti privilegios. El 2001, como todo lucha contra la máquina de producir licencias, no será recuerdo, sino profecía de un mejor porvenir. Edición: 3720

La salud de los pobres
Publicado: Jueves, 04 Octubre 2018 16:37
La salud de los pobres

Por Claudia Rafael (APe).- Abajo del puente de la autopista 25 de Mayo una nena salta entre los yuyos y se esconde de su hermanito detrás de un neumático viejo. A 400 kilómetros, a metros del mar y las arenas del Atlántico, los equipos técnicos de los ministerios de Salud de los países que participarán de la cumbre del G20 en Buenos Aires dicen que piensan en ella. Discuten cómo incluir en la agenda del debate temas que ubican como prioritarios: la malnutrición, orientada a la obesidad y al sobrepeso; la famosa RAM (resistencia antimicrobiana) –por la que seguramente Patricia Bullrich estará más que nerviosa-; la cobertura universal de salud y la prevención de pandemias y desastres naturales.

Cesanteados de la fiesta
Publicado: Miércoles, 03 Octubre 2018 13:57
Cesanteados de la fiesta

Por Silvana Melo(APe).- La Ciudad Autónoma de Buenos Aires sacude su título grandilocuente en las espaldas de los que sobran. Esta semana se vistió de luces y oropeles para recibir los Juegos Olímpicos de la Juventud y no se cambiará hasta noviembre, cuando las cabezas mundiales del capitalismo, coronadas en el G20, se sienten a comer barbacoa en el Sheraton. O en el Four Season. Desde donde se ve, clarita y contundente, la Villa 31. Cuatro mil niños y adolescentes de 15 a 18 años, de 206 países, vivirán en la villa olímpica y pasearán la antorcha por el centro de la ciudad, ése del que serán desalojados sin piedad los malabaristas de la miseria, los que dejan a San Cayetano en los parabrisas a cambio de una moneda, los que limpian vidrios y ópticas compulsivamente, los que aún no caminan y son cargados por sus padres que, entre los autos dibujan un círculo con el pulgar y el índice, los que se cuelgan de las polleras de sus madres mientras ellas recitan su letanía de una ayuda por favor en los pasillos de los subtes, los que se crían bajo los puentes, los que amanecen en la vereda y se peinan sin espejo para ir a la escuela con la esperanza de ligar un desayuno. Es decir, los chicos y chicas de acá, que serán cesanteados esta semana para que no oscurezcan los brillos ni se manche la capa. Pocos días antes, el horror presupuestario recortaba 450 millones de Desarrollo Social -casi 127 millones de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia-, para transferirlos a la policía federal. La primera infancia, la más vulnerable, la que no sobrevive sin sostén, la que está sola de toda soledad en asentamientos y en la mismísima calle, a merced de todos los monstruos, como otras seis mil personas que, negadas por los que gobiernan, reciben los granizos en la cabeza y en el alma, se empapan y se enferman cuando llueve, les cae la helada en un presente continuo atroz en las noches de invierno, el viento les lleva los techos de plástico, sus propios coexistentes de la calle, la policía y los funcionarios les barren su patrimonio, les roban, los cargan en los contenedores, los tiran a la basura. Seis mil trescientos que cuentan organismos privados contra los 1097 con los que insiste el gobierno porteño en una nube donde no existe la criminalidad del hambre, el desalojo, el ajuste feroz y una desigualdad que se saca de encima el descarte y lo deposita en las bolsas negras de la gente residual. El golpe de gracia lo dará la policía o los hospitales en ajuste extremo o el hambre que dispara en la nuca. Si se salta una frontera invisible, cuando la CABA se vuelve provincia y no hay Juegos ni G 20, ahí no más, a cuadras, a minutos, casi el 64 % de los niños tiene déficit de vivienda. Casi un 40% depende de los comedores escolares para una alimentación básica y escuálida. El 55% es pobre. A veces saltan la frontera con dos naranjas y las arrojan al cielo y las atajan porque vuelven, siempre vuelven. Por obra y gracia de la gravedad y de la esperanza. Pero en estos días serán desalojados otra vez. Como sus familias, que salen a investigar la basura para ver qué descartan los otros. Para volver y armar una cena en un hall bancario o en la esquina con escalones y persiana baja. Los que no tienen la calle atravesada en sus vidas pero que la pérdida de trabajo formal o de changas, la suba de los alquileres y los servicios inalcanzables les cerraron las puertas en la nariz. Son unas 16 mil las personas que se calculan en la calle o en el cordón de la vereda, a punto de bajar. Inquilinos de hoteles, ocupas, presos a punto de salir, habitantes de villa al borde de ser desalojados, ocupantes de terrenos en asentamientos. Que terminan compitiendo con la voracidad de los gobiernos que pretenden esos mismos terrenos para negocios inmobiliarios. Pero ya no queda ni suelo para vivir. Ni tierra para caerse muertos. Y hasta la baldosa donde se sientan a ver pasar a la gente que no los ve será ocupada estos días por la fiesta de los pocos. Por la 9 de Julio cortada e iluminada, por los atletas de cuerpos cuidados y alimentación delineada. En los que se mirarán tal vez los niños de los confines, desde los confines. Para tener bien en claro qué no les permitirán ser jamás. Edición: 3718

────────────────────

Galería fotográfica

 

Reportajes

 

Alberto Morlachetti habla sobre pobreza con Reynaldo Sietecase. Era 2009

In order to view RSCoolMp3Player you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

────────────────

────────────────────

────────────────────

────────────────────

Hechos en imágenes

────────────────────

Nena estragada

Una nena de diez años fue asesinada en una calle de Flores y por el crimen fue detenida su madre. 


Crueldad

Murió una chica de 16 años en el hospital de Campana que había sido arrojada por dos hombres quienes la habrían drogado previamente.


Nena baleada

Maite, de 5 años, murió mientras dormía en su casa de un balazo que traspasó la pared de su cuarto, en Rosario. Habían disparado desde una moto que frenó en el lugar.


Ley Brisa

El Congreso aprobó la ley Brisa, para otorgar reparación económica a las hijas e hijas de mamás víctimas de femicidio.


Justina

A partir de la aprobación de la Ley Justina, todos seremos donantes de órganos, excepto para quienes dejen expresamente aclarada su negativa.


────────────────────

────────────────────

Libros de APE

Revistas de APE