Por Carlos del Frade

(APe).- De vez en cuando la vida se mete en los palacios legislativos y la pibada trae sus miedos, sus sueños, sus ganas y sus presentes. Las chicas y los chicos del quinto año de la escuela “Manuel Belgrano” de la ciudad de Rosario estuvieron el martes 21 de junio de 2022 en el hermoso recinto de la Cámara de Diputadas y Diputados de la Provincia de Santa Fe. Son portadores de historias fuertes, directamente vinculadas a los estragos sociales producidos por políticas económicas devastadoras y nichos de corrupción que multiplican violencias varias. A pesar de todo eso, estas adolescentes, estos adolescentes, son capaces de pensar realidades mejores y especialmente en todo lo relacionado a la educación y al mundo de las escuelas.

Presentaron cinco proyectos de comunicación que hacen eje en la “posibilidad de incorporar profesionales de psicología o psicopedagogía en las plantas permanentes de escuelas secundarias públicas de la provincia de Santa Fe”.

Quieren y necesitan asistentes psicológicos o psicopedágogicos “para asistir y acompañar a los y las estudiantes de las escuelas secundarias”.

Piden eso, escribieron, porque “atraviesan una edad formativa y llena de problemas y complejidades que hacen a su vida futura y a la manera en que se adaptan a la educación”.

Cuando fundamentaron el proyecto, las chicas y los chicos expresaron que pasaron situaciones muy difíciles que quedaron grabadas en sus existencias a través de hechos personales o sufridos por compañeras y compañeros.

Las chicas y los chicos se vuelven solidarios a pesar de tantos pesares y estigmatizaciones que caen sobre la adolescencia. En esos ámbitos que inhiben por su arquitectura, esta pibada muestra una de las características más humanas de esta extraña especie perdida en el cosmos: sienten como propio el dolor de la compañera y del compañero. Maravilla cotidiana que suele no reconocerse y que ocurre en las aulas de las escuelas públicas.

También solicitaron que haya un “Programa educativa de primeros auxilios” en la educación secundaria y que se incorpore en los programas, clases especiales de reanimación cardiopulmonar y primeros socorros básicos.

Fueron enfáticos en solicitar la Educación Sexual Integral en las escuelas santafesinas que a pesar de ser ley nacional no está reglamentada en la provincia.

“Es de público conocimiento la gran demanda de parte de jóvenes y adultos ante la falta de información confiable en dicho tema, lo que conduce a la toma de malas decisiones involucrando la violencia, las enfermedades, la desigualdad e inseguridad”, dice el proyecto presentado por la luminosa pibada de la Escuela “Manuel Belgrano”.

Surgió la mirada sobre las escuelas rurales, solicitan que el gobierno haga “un relevamiento de escuelas rurales que están sin uso o abandonadas en el distrito provincial. Específicamente se pide que se haga un recuento de escuelas rurales en Santa Fe en las que en el presente no son utilizadas para su usufructo y su puesta en valor futura”.

Indicaron que “muchos establecimientos educativos que en el pasado sirvieron para la formación de pobladores del espacio rural santafesino pero que, en los últimos tiempos y debido a la incesante migración del campo a los centros urbanos de Santa Fe u otras provincias se quedaron sin alumnos y dejaron de ser utilizados”.

También un grupo de chicos planteó que los prontuarios existentes en las distintas unidades regionales de la Policía de la Provincia de Santa Fe se pongan a disposición de la población en general, en especial para generar distintos tipos de investigaciones “para promover el conocimiento histórico y evitar su pérdida”.

Se produjo un debate muy lindo sobre este proyecto que terminó siendo rechazado por mayoría debido a la necesidad de resguardar la identidad de las personas involucradas.

Las chicas y los chicos de la Escuela Secundaria Orientada número 433 “Manuel Belgrano”, dejaron su impronta en el recinto de la Legislatura sanfesina.

Un profundo río de emociones subterráneo que se dejó ver en sus palabras, sus miradas, sus risas y sus formas de cantar el cumpleaños a un par de mellizos.

De vez en cuando la vida se mete en los palacios legislativos y la pibada trae sus miedos, sus sueños, sus ganas y sus presentes. Fue un privilegio haber estado allí.

Edición: 4137

Descargá el libro gratis