Todo es personal: asesinos sin mirada
Publicado: Viernes, 17 Agosto 2018 13:50
Todo es personal: asesinos sin mirada

Por Alfredo Grande (APe).- En la trama de las lógicas mafiosas, ha quedado sellada una frase: “no es personal”. “No es contra vos” “Es mi trabajo”. La naturaleza cultural represora tiene varios axiomas de comienzo. El más importante: no hay sujeto de deseo. Apenas sujeto del mandato y en el mejor de los casos, cuando es obediente a los mandatos publicitarios, sujeto del deseo del mandato. Al enmarañado, cruel, injusto y brutal colección de mandatos represores, la cultura lo bautiza como moral. La ética queda subordinada a una moral con dogmas, donde la explotación, la humillación, la vejación, el martirio del “hombre por el hombre” queda legitimada. Y legalizada. Pero aun las más crueles leyes tienen mediano o alto grado de legitimación social. Desde la ley de residencia, hasta los linchamientos, pasando por los asesinatos sin mirada. Mientras el concepto y la praxis política de la lucha de clases es repudiada, otras formas para dirimir el conflicto económico y político aparecen. Consensos, concertaciones, mediaciones. Artificios para que las víctimas estén cada vez más desarmadas, más entregadas, más vulneradas. No es lo mismo arriesgarse que estar en riesgo. No es lo mismo vivir peligrosamente que ser un blanco móvil, como escribiera Mario Benedetti. No es lo mismo correr que esquivar disparos. Si hay brecha, no es poco importante señalar que de un lado hay millones de personas muertas de hambre y del otro hay cientos de personas vivas de dinero. Ante la imposibilidad de distribuir la riqueza, apenas queda el recurso de exportarla. Algunos llaman a esto fuga de capitales. Importamos pobreza y miseria, exportamos riqueza y lujos. La macro economía es la peor historia jamás contada. Es el credo confesional de los capitalistas on line y full time. Es la batalla cultural para que los pobres acepten financiar a los ricos, que justamente son ricos porque encuentren el mejor financiamiento posible en la estafa planificada y sistemática de todas y todos los trabajadores. Paradoja absoluta: cada salario, cada plan social, cada ayuda humanitaria, está financiando a los amos del universo. Si pagan 10, es porque se roban 1000. Pero ni siquiera el Estado puede aspirar a ser un ladrón de guante blanco. Como la capacidad de estafar con elegancia está agotada, el Estado Represor, constitucional y absolutamente anti democrático, cambia los guantes blancos por los guantes de box y la rama de olivo por la metralleta. No hay paritaria que aguante, y ni siquiera hay costo social del ajuste. Los vicarios del gran capital sólo tienen la moral mortal de la relación costo beneficio. Enormes beneficios propios y enormes maleficios ajenos. Pero como la lógica hegemónica es que nada es personal, entonces tampoco es vinculante. El rechazo plebiscitario a la gestión indigestión del gobierno actual, no condiciona ninguna política activa para forzar renuncias anticipadas y adelantamiento de las elecciones. Más allá de mi profundo escepticismo de consistencia de los representantes, concedo que hay representantes que sólo responden a la voluntad familiar. La voluntad popular está ausente con demasiados avisos, ninguno escuchado. La política pública de entrenar asesinos sin mirada, ha logrado que el “chocobarismo” sea la razón de sus vidas. Y por lo tanto, también la razón de nuestras muertes. Matar por la espalda, a quemarropa y a quema cuerpo, es no solamente un asesinato. Es una operación cultural para arrancar la subjetividad al condenado. Los verdugos se tapaban la cara. Los prisioneros encerrados en las mazmorras son encapuchados. La humanidad es, entre tantas cosas, la capacidad de mirarse. De sostener la mirada. Incluso con el enemigo. Incluso en la lucha. Cyrano de Bergerac (París, 6 de marzo de 1619- Sannois, 28 de julio de 1655), fue un poeta, dramaturgo y pensador francés, coetáneo de Boileau y de Molière. Edmond Rostand escribió una obra de teatro que lo inmortalizó. Herido de muerte por dos sicarios, Cyrano exclama: “no me hirió paladín fuerte, me hirió un rufián por detrás, para no acertar jamás, tampoco acerté con mi muerte”. Acertar con la muerte no deja de ser una expresión inquietante. El rufián, el cobarde, el asesino, no permite siquiera que haya mirada. Porque en la mirada de la victima hay dignidad y por lo tanto hay redención. El victimario necesita ocultarse de esa mirada y por eso asesina por la espalda. Sabe, aunque no sea consciente de ese saber, que la mirada de su víctima la arrancaría los ojos. Sin mirada lo personal, aquello que hace a nuestra profunda humanidad, queda suprimido. El gatillo cada vez más fácil necesita abolir esa mirada. Y seremos nosotros y seremos nosotras los que deseamos rescatar esa mirada. En esa mirada está la vida, están los deseos, está el amor y está la esperanza. La marcha de familiares contra las victimas de gatillo fácil es también la marcha para que las victimas recuperen la mirada. Cuando podemos mirar a los ojos, entonces nos damos cuenta, dolorosamente cuenta, que todo es personal. Y que la ceguera de la cultura represora, que hace el mal sin mirar a quien, nos es ajena. Nuestra lucha necesita mirar a los ojos a todos y a cada uno de nuestros verdugos. Más temprano que tarde, quedarán transformados en estatuas de pura maldad. De sal o de piedra. El que la mirada mata, sin mirada muere. Edición: 3685  

Cristofer: el estado mata con nombre propio
Publicado: Jueves, 16 Agosto 2018 13:56
Cristofer: el estado mata con nombre propio

Por Silvana Melo (APe).- El domingo Cristofer Regio –un flaco de 26 años de Parque Patricios- no paró en un control de tránsito de la Prefectura Naval. Uniformes pensados para los ríos y los mares. No para el pavimento intenso de la ciudad. Y no paró Cristofer porque no tenía los papeles de la camioneta. Y no quería que se la secuestraran. Tuvo miedo. Lo acribillaron. Tenía razón. El miedo es una de las herramientas para sostener la arbitrariedad. La muerte es otra. La definitiva. Los navales se llevaron las vainas para que nadie pensara en gatillo fácil. Ellos sí pensaron, sin dudas. Pensaron y se encubrieron. Pero pensaron después. Porque la doctrina Chocobar habilita a disparar primero y pensar, hablar, averiguar, correr, perseguir -y una serie extensa de procedimientos complicados-, después. A matar primero y preguntar después. A disparar, a matar. Y ni siquiera tomarse la molestia de pensar y preguntar. Hay ocho navales apartados de la Prefectura. Mientras la Ministra de Seguridad compra bizcochos para visitarlos a la hora del té. Como visitó a Luis Chocobar el lunes. El policía bonaerense que en diciembre mató por la espalda a un ladrón que huía. Y mintió que lo mató de frente, en defensa por ataque. Lo visitó, Patricia Bullrich, 24 horas después de que los navales acribillaran a Cristofer. Y fue el nacimiento de la Doctrina con Nombre Propio. El gatillo fácil con identidad explícita. El crimen legitimado por el Estado. Por un estado alucinado que lo juzga con una de sus manos y lo acaricia y lo avala con la otra. Cristofer murió por la bala en la garganta que le asestó la misma Doctrina con Nombre Propio. 24 horas antes de que la Ministra le garantizara al doctrinario Chocobar que “no está solo”. La muerte en manos del Estado ya tiene otro nombre. Propio. Explícito. Y apunta directamente a blancos niños. A blancos jóvenes. Vestida alegremente de impunidad. Edición: 3684  

Tercerización del hambre
Publicado: Martes, 14 Agosto 2018 13:41
Tercerización del hambre

Por Ignacio Pizzo (*)      (APe).- L., de 5 años, concurre a la salita de la mano de su madre quien, a la rastra, intenta que entre al consultorio. La niña llora desconsolada, rebelde: es que el doctor le recuerda a las vacunas, y los pinchazos. Aunque la madre y el médico insisten en convencer a la niña que hoy no le tocan vacunas. Un certificado médico de una asociación civil que funciona en un comedor del barrio, deja constancia de que tiene bajo peso, y necesita la firma de un médico de un hospital público para retirar la leche en polvo. “El pediatra que va al comedor con las nutricionistas, me dijo que yo le preparo mal la leche a la nena, y me enseñó cómo hacer”. El camino de desdichas de una familia desarmada, en un largo derrotero, para hacinar en un arrabal bonaerense, pone en el blanco de la culpabilidad a toda madre por mujer, por pobre, por adolescente, por analfabeta e inmigrante. Ella es causa y consecuencia de la desnutrición de L. Así es la mirada de nuestro contrato social hacia “la gente que no es como uno”. La estructura socioeconómica reinante cumple el sacramento de la penitencia en el confesionario de la tercerización, ONG mediante. La responsabilidad social empresarial colabora en la partida, apostando por la quita impositiva y así la ONG sobrevive. El Estado administrado por el que gobierna y no delibera sino que delira, pone plata, pero no tanta, para que se ocupen del tema los altruistas, los piratas de la caridad y los buenos samaritanos. De esta manera cierra el ciclo. Los hacedores de miserias propician acciones para los pobres que ellos mismos generan. Caridad y represión, titulaba Alberto Morlachetti. A su vez la desnutrición de panes y de amores pasa a ser un diagnóstico registrado en un nomenclador, para clasificar y ver si lo cubre el Plan Médico Obligatorio, mientras no exceda el monto estipulado. Entonces se echará mano de la Asignación Universal Por Hijo, el jornal o la changa. A eso pretenden llamar Cobertura Universal de Salud. La Asignación devenida en Resignación Universal o la Cobertura Universal de Salud, son marcas diferentes del mismo antibiótico, que pretende focalizar el hambre de nuestra especie, quitarlo del plano político y simplificarlo a un término nosológico. El Hambre mata o mutila, mediante su cara regordeta la obesidad infantil, mediante el marasmo o el acortamiento de la talla. Pero en sus metamorfosis sistémicas también adopta formas que no son únicamente la falta de requerimientos nutricionales esenciales. Formas de miedo, de desinformación, del uniforme del brazo armado del estado, de desechos de estupefacientes, de trato institucional inescrupuloso, de individualismo a ultranza y de fragmentación estigmatizante, que marca con fuego los límites entre el estado de excepción y el estado de derecho. Un Dios Estado y por qué no una Iglesia pedófila que se atribuye la representación de Dios, proveerá una salita en el barrio, un comedor, y hasta alguna obra pública, pero hasta ahí. Juegan al toma y daca, tire y afloje con el único propósito de evitar la irrupción insurgente de un ejército de miserables en las principales avenidas. Los mercaderes del libre mercado, vendieron entre otros productos la doble moral del “gil trabajador” o del trabajo genuino y de calidad como privilegio. Como tercera opción la limosna condena a las sucesivas generaciones despojadas de todo más allá, para parir y ser paridos con los genes del hambre, que siguen mutando. Como cuerpo social crecemos sobre el hambre de nuestros compatriotas, mediante administraciones estatales que sacuden migajas clientelares sin proyecto de vida o mediante CEOS que propician la vía de la ONG benefactora. En esa alternancia se transmiten la herencia: el brazo armado, las instituciones fantasmas, las ventanillas expulsivas, las desidias, las inoperancias e impericias perennes. Argumentan ser distintos abriendo grietas para la tribuna. No obstante el macrófago estatal no se cuestiona. Fagocita a toda reminiscencia de humanidad. Para transponer un orden establecido de vicios congénitos, habrá que encarcelar bajo máxima seguridad a los criminales que producen hambre a gran escala. Este no es un efecto colateral, es una necesidad inherente de un engranaje que funciona a la perfección, y atiende en el mostrador con la capa del rey y con la sonrisa socarrona del asesino psicópata. Sin embargo hace muchos años seguimos insistiendo en ponerle careta humana. (*) Médico Generalista Casa de los Niños de Avellaneda-Fundación Pelota de Trapo Edición: 3682  

La justicia del imperio
Publicado: Lunes, 13 Agosto 2018 12:47
La justicia del imperio

Por Carlos del Frade (APe).- “Un jurado de San Francisco (EE.UU.) ordenó a Monsanto a pagar a un encargado de una escuela casi 290 millones de dólares en daños por un supuesto cáncer generado por el herbicida glifosato, según consignó AFP. A los 46 años, Dewayne Johnson sufre de un linfoma incurable no hodgkiniano que él atribuye al hecho de haber rociado, durante su trabajo en una escuela entre 2012 y 2014, con los productos RoundUp y RangerPro”, dicen los medios del sistema como masticando bronca. La propia justicia del imperio dice que los venenos matan. Que Monsanto debe pagar por las muertes inducidas. Que las víctimas inmoladas en el altar del dios dinero no debieron morir. Que el dinero, en definitiva, no vale más que la vida. Por eso dice el texto de la noticia “un supuesto cáncer”. Esa calificación, lejos de la precisión, intenta poner en duda la información y, especialmente, la consecuencia de los agrotóxicos. No hace mucho tiempo, el gobierno nacional, dispuesto a invertir en la construcción de cárceles, endeudarse en millones de dólares y garantizar esos pagos con los bienes comunes, poner al Ejército en la seguridad interior; ese mismo gobierno nacional sostuvo en un documento firmado por cuatro ministros (Ciencia y Tecnología, Salud, Agricultura y Medio Ambiente) que no hace falta regular ni limitar las fumigaciones con elementos químicos. Que todo se reduce a las “buenas prácticas”. ¿Qué harán ahora los que creen más en el dinero que acelera la aplicación de los biocidas que en las enfermedades que produce en la salud humana y la tierra de la vieja pampa argentina?. ¿Los gobiernos y funcionarios progresistas de las provincias y ciudades seguirán buscando intersecciones, puntos de encuentro, licuar la realidad, bajarle el precio al costo que tiene este modelo extractivista feroz y asesino?. Volvamos a la noticia: “Para el jurado, la empresa actuó con "malicia" y que su herbicida contribuyó "sustancialmente" a la enfermedad. Cuestionó que no le advirtiera sobre los presuntos riesgos. Tras deliberar sobre el caso, el jurado ordenó a la compañía a pagar US$250 millones en daños punitivos con daños compensatorios y otros costos llevando el total a casi 290 millones de dólares, según señaló la agencia, que también informó que la empresa va a apelar el fallo”. El caso se basó en un documento del Centro Internacional de Investigación del Cáncer (IARC), un organismo de la OMS, que en 2015 catalogó al glifosato como "probablemente cancerígeno". Los medios de comunicación grandes –no sus trabajadores de prensa-, las patronales de estas empresas oligopólicas que sostienen la explotación de las minorías sobre las mayorías y el saqueo de los bienes comunes y la agresión a la salud, le dieron espacio a los representantes de Monsanto en Argentina: "Nos solidarizamos con el Sr. Johnson y su familia. La decisión de hoy no cambia el hecho de que más de 800 estudios y revisiones científicas, y conclusiones de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos y las autoridades reguladoras de todo el mundo, respaldan el hecho de que el glifosato no causa cáncer, y no causó el cáncer del Sr. Johnson. Apelaremos esta decisión y continuaremos defendiendo vigorosamente este producto, que tiene una historia de 40 años de uso seguro y continúa siendo una herramienta vital, efectiva y segura para los agricultores y las demás personas". Muerden bronca porque hoy les toca pagar en la justicia de la potencia dominante que, entre otras cosas, promueve la democratización del veneno en su territorio y, especialmente, en el tercer mundo, aquí donde se terminan todos los mapas. Lo cierto que en Argentina hay 819 productos más nocivos que el glifosato y 678 más que tienen la misma toxicidad. Basta de fumigar, gritan desde el interior profundo de diferentes geografías argentinas. Es hora, de una buena vez, de regular y prohibir los venenos. Que los hipócritas se saquen las caretas. En esas contradicciones internas de los negocios del imperio suelen encontrarse hechos y señales que sirven para vivir un poco mejor en estos atribulados arrabales del mundo. Edición: 3681

 Vidas a salvar
Publicado: Jueves, 09 Agosto 2018 15:41
Vidas a salvar

Por Silvana Melo (APe).- Abortos espontáneos provocados por los agroquímicos, niños que mueren por desnutrición, cánceres parientes del modelo, maternidad infantil, mortalidad materna, vidas que nacen en condena por abandono sistémico. Miles de vidas que 38 senadores de espaldas a la historia deberían comenzar a salvar. Ya. Y sin excusas. Treinta y ocho senadores decidieron anoche oír las presiones de la ortodoxia eclesiástica e institucional, además de especular con su porvenir candidateable inmediato: 2019 está a diez minutos por autopista. No escucharon a la historia que, aluvional, exige derechos confinados a la legislación de principios del siglo pasado. Treinta y ocho senadores representan a provincias donde grandes porcentajes de sus poblaciones viven en la pobreza, sometidas por sistemas feudales, domesticadas para la mansedumbre por las distintas versiones eclesiásticas. Y lejos de la capital, donde atiende Dios y acumula expedientes en mesa de entradas. Treinta y ocho senadores hablaron de vidas a salvar. Dos, con más exactitud. Y ahora, cuando acaban de lograr la cocarda celeste de la divinidad, estarán preparados para salvar al resto de las vidas que los esperan, algunas en agonía, otras ya sin aliento. Por las dudas, no está de más un repaso como para que los treinta y ocho senadores no las olviden en su fárrago laboral cotidiano.Niños wichis y criollos (nacidos) mueren de desnutrición pero sin diagnóstico; en escuelas de Orán hay adolescentes (nacidos) que se desmayan de hambre; Salta es la provincia con mayor porcentaje de mortalidad materna y de maternidad niña. Una nena de diez años violada por su padrastro vivió un segundo martirio cuando el gobernador no aplicaba el protocolo del Fallo F.A.L. –en el que la Corte reafirmó el Código Penal de 1921- y se le negaba un aborto. Las niñas y los niños se mueren en Salta. Los senadores Rodolfo Urtubey y Juan Carlos Romero tienen infinidad de vidas por salvar, de aquí en adelante. El 20 por ciento de los embarazos en Corrientes son de niñas y adolescentes. El ex ministro de Salud y actual diputado Julián Dindart dijo y repite que las chiquitas se embarazan para cobrar la asignación. Tiene Camau Spínola, ex medalla de oro olímpico, ex intendente de Corrientes y senador de los treinta y ocho, la oportunidad de salvar unas cuantas vidas desde hoy. Además de las dos que dijo salvar anoche. Entre 4.000 y 20.000 niños desnutridos (nacidos) se cuentan en Tucumán según el parámetro que se utilice. Desde algunos centros de salud denuncian desde la gobernación de José Alperovich que se cambiaron los criterios de medición de altura y peso para bajar compulsivamente los índices. Beatriz Rojqués, esposa del entonces gobernador y tercera en la sucesión presidencial de CFK, culpó a la familia de una nena de seis años que fue violada y asesinada por vecinos. Y, muerto y arrasado un adolescente por el paco, le dijo a su madre que por lo menos ahora su hijo no estaría en la calle. Alperovich, al menos, tiene a partir de la discusión que se saldó en la madrugada, muchas vidas que salvar. Además de las dos que dijo que estaba salvando anoche con su voto desde las afueras de la historia. El uso indiscriminado de agrotóxicos genera, entre otras calamidades, abortos espontáneos. Fue Andrés Carrasco quien descubrió en 2010 las secuelas del glifosato en los embriones. Y fue demonizado por la tristemente poderosa comunidad científica. Caritas y nombres se resguardan en los ojos y en la memoria de los trabajadores de salud del Garrahan, donde la mayor parte de los niños con cáncer (nacidos) llega desde Entre Ríos. La provincia más fumigada del planeta. Aquella donde los chicos de las escuelas rurales juegan entre charcos de veneno, respiran la deriva y se enferman con sus maestras. Provincia a la que representó Alfredo De Angelis cuando dijo salvar dos vidas con su voto en la madrugada de hoy. Desde sus sembrados de transgénesis y sostén con agrotóxicos podría salvar unas cuantas vidas más, a pesar de que olvidó tantas otras. Ahora sin excusas. Como las que podrá salvar Carlos Reutemann, remediando las que no pudo en las inundaciones de su gobernación. Desde su oficio de terrateniente sojero santafesino, capanga de un modelo productivo sostenido en los venenos, tendrá muchas para salvar desde la madrugada de hoy. Para sumar a las dos que dijo salvar cuando votó. Como las que debería salvar Maurice Closs, ex gobernador de Misiones y representante anoche de comunidades como Montecarlo o Pichanal o Embarcación, castigadas por la desnutrición de sus niños (nacidos), con una carga de muertes en la historia, con chicos y chicas que tiene que cruzar a nado para ir a una escuela o ir al baño entre cuatro tablas en otra. Son vidas a salvar o a condenar. Debería saberlo Maurice Clos. Que tiene la oportunidad de tirar un salvavidas a los chicos de su provincia desde su cómoda banca senatorial. Donde dijo haber salvado dos. Treinta y ocho senadores representan a provincias donde grandes porcentajes de sus poblaciones viven en la pobreza, sometidas por sistemas feudales, domesticadas para la mansedumbre por las distintas versiones eclesiásticas. Treinta y ocho salvadores de algunas vidas. Mientras el resto espera, en los confines de esta tierra, un tronco donde aferrarse en medio del río.   Edición: 3679  

La inequidad como matriz
Publicado: Miércoles, 15 Agosto 2018 15:11
La inequidad como matriz

Por Claudia Rafael (APe).- Lanzan obscenamente millones por los aires y discuten quién pagó a quién y quién llevó tal o cual bolso mientras seis de cada diez argentinos tramitan su dolor cotidiano y cargan la mochila de la carencia como estigma. Para la revista Forbes, 50 grandes empresarios “del país atesoran un patrimonio de 70.000 millones de dólares”. Lejos, muy lejos de sus lujos, en las antípodas, dos millones de argentinos no logran completar la canasta más básica de alimentos. Unos cuadernos blandos y baratos de más de 60 años de historia, en los que millones de argentinos aprendimos a hacer palotes en la primaria, intentan poner en vilo lo que no lograron los Panama Papers ni los 16.676 millones de dólares transferidos al exterior durante el primer semestre del año o el escándalo de los aportantes truchos. Es el sistémico sostenimiento financiero empresarial del poder que indica rumbos, que demarca caminos y define, más allá de los nombres que van cambiando en sillones y bancas, el destino de un país. Y en ese destino hay ejércitos de desarrapados que van siendo subidos a carromatos de descarte. El mismo Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA que apenas unos tres años atrás se ganaba fácilmente las tapas de Clarín, La Nación o coberturas enteras en TN o Canal 13 hoy pasa allí sin pena ni gloria y se ubica en el podio de Página12. Y dice por estos días que el tercer trimestre de 2017 tenía una pobreza del 28,7 por ciento. Y que el tercer trimestre de este año llegará al 32 por ciento. Que 6 de cada 10 argentinos tienen “al menos una carencia” y casi 4 de cada 10, dos o más. Que hay dos millones de argentinos que ni siquiera logran cubrir la canasta básica de alimentos. Y que la pobreza estructural no baja del 25 por ciento.Que casi la mitad de los chicos (más del 48 %) vive en condiciones de pobreza y un tercio de ellos va a comedores. Pocos recuerdan que en febrero el subte costaba en Buenos Aires 6 pesos. Y ahora va a superar los 12. Que en los trenes la suba fue del 175 por ciento. Y que en septiembre se apunta otro incremento del 25 por ciento para el gas. Bonadío, el mismo juez que ahora revisa las fotocopias de los Gloria y que en 2001 mató de siete balazos a dos jóvenes con la pistola que llevaba en su cinturón, decía en diciembre de 2015 que tarde o temprano encarcelaría a la mujer que acababa de dejar la presidencia. Son los referentes de un circo de payasos que mueven piezas y acomodan los ladrillos del juego del poder que siempre subsiste. Porque la matriz queda intacta. Porque la base del sistema está enraizada en la inequidad. En los entramados oscuros de las telarañas que arrojan fuera del universo de los incluidos al núcleo de los sobrantes. Los que se hermanan en la base de la pirámide del sistema que tiene en su médula la desigualdad como esqueleto. Que no empezó ayer ni dos años atrás. Sino que repite una historia que ha sido el sostén de un modelo que goza de avances y retrocesos pero que persiste en una misma metodología. Ayer, una trabajadora judicial, contaba que había tenido que entregar notificaciones en tres fábricas de Avellaneda. Una deja de funcionar; otra, eliminó los viernes y sábados como días de trabajo y cesanteó a los más jóvenes y la tercera, debe apagar las máquinas para eliminar gastos. Una historia cíclica tan actual como eterna. Edición: 3683

Vicariato senatorial
Publicado: Viernes, 10 Agosto 2018 13:28
Vicariato senatorial

Sobre la ética del combatiente Por Alfredo GrandeFoto: M.A.F.I.A. (APe).- La sangre derramada no siempre ha sido negociada. Pero hubo, hay y habrá demasiada sangre derramada. Legalizar en un país de derechas, como la argentina, es también legitimar. La mentalidad reaccionaria y simplista tiene encriptada que “dura lex, sed lex”. O sea: la ley es dura, pero es la ley. Lo escribo como le place a la cultura represora: la LEY es dura, pero es la LEY. Culto a la mayúscula y al singular. Pues bien: la testaruda y criminal actitud de no legalizar, es para impedir que sea considera legítimo. O sea: que decidir la interrupción voluntaria de un embarazo tenga la misma legitimidad que decidir la continuación voluntaria del embarazo. Un hombre y una mujer, o dos mujeres, o dos hombres, dos contrayentes, resuelven casarse. ¿Alguien pide, sugiere, propone un apto psicológico? ¿Alguien piensa que quizá esa decisión de casarse sea una decisión no solamente equivocada, sino incluso patológica? Salen del civil y le tiran arroz, nunca antipsicóticos. Ahora mal: si deciden des casarse, des matrimonializarse, entonces alguien les sugiere terapia de pareja. La decisión de casarse está legitimada, y mal que le pesó a la Iglesia de Roma, legalizada también por el Estado. La decisión de de divorciarse, separarse, no tiene legitimación. Alguien se equivocó, alguien metió la pata, alguno traicionó, mintió, engañó, huyó y lo pescaron. ¿Qué importa más; lo legal o lo legítimo? Mala pregunta. Importan las dos cosas. Pero mucho más importa cuál es el fundante de la legitimidad. Si es la LEY, estamos fritos. O al menos, sancochados. Porque la LEY poco tiene que ver con la justicia, y es absolutamente opuesto a la justo. La LEY es el artificio represor para que lo más injusto sea legal, y por lo tanto, legítimo. Algunos llaman a esto propiedad privada de los medios de producción. La tierra, sin ir más cerca. La legalidad del genocidio otorga legitimidad a una clase parásita y asesina. Genocidios de ayer y de hoy. Genocidios legitimados por la legalidad de eso que llaman gobernabilidad. Genocidios legitimados y legalizados por feudalismos saturados de todas las formas de vandalismos, que algunos denominan “federalismo”. En su potente escrito, “Vidas que habría que salvar”, Silvana Melo lo describe con la precisión de un pensamiento laser. Pero sabemos que no serán salvadas. Habrá más sangre, que llegará al río, a la tierra y a los mares, para saciar la sed de los vampiros que estafan, asesinan, saquean. Los debates sobre la legalización del aborto puso en superficie que el sostenimiento del culto católico, apostólico, romano, ha sido un pacto no con el buen dios, sino con el demonio exterminador. ¿Alguien se acuerda del martirio de Romina Tejerina? Quizá Página 12 conserve mi texto: “La maculada concepción de Romina”. Una mujer violada que mató a su bebé recién nacido. Y el Estado Represor solamente se ocupó de castigarla, sin que nada importara porque hizo lo que hizo. Nunca el fundante del Estado fue laico. Las luchas por el laicismo las recuerdo desde la década del 50, cuando el presidente Frondizi puso en debate enseñanza laica o enseñanza libre. O sea; confesional. O sea clerical. O sea: dogmatismo. Curiosamente, usaban el color verde. Pero como mi madre le explicó a un compañerito de la primaria: no es libre, es religiosa. Nuestro alucinatorio social y político nos habla de sostener un culto, cuando en realidad se trató de imponer un Estado Confesional. Y para aumentar un poco más la confusión general, fue Roca, el de la campaña al desierto, que implantó la ley 1420. “Durante la primera presidencia de Julio Roca (1880-1886), se implantó la enseñanza laica en las escuelas costeadas por el tesoro público, de acuerdo con la ley 1420 de educación común, laica y obligatoria. Esta medida, adoptada en 1884, generó la resistencia de los ministros de la Iglesia local y terminó impactando negativamente en las relaciones con la Santa Sede”. Como apenas aspiro a ser profeta en mi maceta, vengo escribiendo y diciendo hace meses que el mayor obstáculo para la democracia es el texto de nuestra constitución. Y mucho más cuando los operadores de todas las derechas implantan la idea delirante que “lo constitucional y lo democrático” son una cosa y la misma cosa. Hemos presenciado una maratónica sesión donde se invocaba la letra de la constitución para, simultáneamente, pervertir su espíritu. Haciendo gala del derecho a las propias convicciones, cuando apenas son una miserable colección de certezas. Por ejemplo: la defensa abstracta de la VIDA mientras se planifica el ataque sistemático de las vidas de niñxs, trabajadores, jubiladxs, adolescentes. El cinismo de sostener que “todos estamos en contra del aborto”. Los que impidieron la legalización, están a favor del aborto porque son los mismos que impiden la educación sexual, las formas de prevención del embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual. Son los gerenciadores de las fábricas de abortos, que al mantenerlos clandestinos y en condiciones degradantes, sirven a la certeza inquisidora de castigar el placer. También de eso se trata. Esclavizar la sexualidad como forma de sometimiento subjetivo sigue siendo la certeza de la Iglesia Sacerdotal, tal como la describe Ruben Dri. Una sexualidad esclavizada que sólo tendrá libertad condicional en los patios del sacramento matrimonial. No hace mucho un católico que se divorciaba era excomulgado. O sea castigado. Ahora los vicarios senatoriales apostólicos han cumplido su misión. Francisco debería recibirlos y fotografiarse con todos y todas. Para la posteridad. “La jurisdicción de un vicario apostólico es un ejercicio vicario de la jurisdicción del Papa, es decir, que el territorio está directamente bajo el Papa como "obispo universal", y éste ejerce su autoridad a través de un "vicario" o delegado”. El territorio fue el Congreso de la Nación. Sostenemos el culto católico y sostenemos a sus vicarios, castrenses y no castrenses. Convertido, vallas mediante, en un Palacio Medieval. Los vicarios adentro, Nora Cortiñas afuera. También hubo vicarios por omisión.Cuando las mayorías parlamentarias pudieron aprobar la legalización del aborto, no se presentó ningún proyecto. Esa fue la oportunidad histórica. Algunos discursos escuchados, apenas mero oportunismo. Las y los combatientes por las libertades y las legalidades de las vidas deseantes y deseadas, más afuera todavía. Algunos proponen un plebiscito no vinculante. O sea: apenas una encuesta de opinión. Ahora es tarde. La lucha será divorciar al Estado de la Iglesia, y expulsar a los vicarios del Congreso. La ética del combatiente se sostiene no en certezas universales, pero sí en convicciones libertarias. Las vidas son deseo, y nunca aceptaremos expulsar al deseo del bello escenario de la vida. Las y los combatientes alguna vez cantarán “La otra Aurora” : Mirando el cielo, las águilas guerreras, audaz pelean, en su lucha triunfal; verdes las alas, del color del riego, verdes las alas, del color vital; son las banderas de la tierra nuestra, del dolor nacidas, que nos dio el amor; así en la calle, aurora es luchar, disparan flechas, que al áureo debilitan; y forma escuela, todos los verdes cuellos, el ala es lucha, la lucha es la bandera..es la bandera de la tierra nuestra, del dolor nacida…que nos dio el amor. Edición: 3680

Asesinario
Publicado: Viernes, 03 Agosto 2018 13:14
Asesinario

Por Alfredo Grande Dedicado a Santiago Maldonado, DanielSolano y en repudio a tanta sangre negociada (APe).- En su libro de aforismos Voces, el talentoso Antonio Porchia escribió: “convénceme sin palabras; las palabras no me convencen más”. Asocio e interpreto, lo más libremente que puedo, que Porchia se refería a la palabra vacía. Al “packaging” discursivo de los fariseos del lenguaje. Por eso hace tiempo que he dejado de hablar de “familia”. Solamente utilizo “familiaridad”. “Familia” tiene la soldadura indeleble de lo patriarcal, lo jerárquico, lo obligatorio, lo cómplice. “Los trapos sucios se lavan en casa”. Una forma casera de referirse a la impunidad. Cuando el feminismo combativo impone la consigna “lo personal es político”, los trapos sucios se empiezan a lavar, aunque dificultosamente, fuera de la casa. El lavado de los trapos sucios no es otra cosa que la justicia divorciada de lo justo. Hace décadas que el derecho se separó de la justicia. Son esas palabras, las que encubren, las que falsean, las que distorsionan, las que embaucan, las que oscurecen. Son la fábrica de mentiras, pero no solamente. La cultura represora tiene como fundamento comunicacional, la falsedad. No es mentira, pero tampoco es verdad. Y ante la mentira, que decimos tiene patas cortas, nos enojamos. Pero ante la falsedad, que tiene patas largas, nos confundimos, nos paralizamos, nos desconcertamos. Esas son las palabras que Antonio Porchia decía que “no creía más”. Y lo bien que hizo. Parte de la batalla cultural, que como ya escribí anteriormente, es una guerra cultural. Las armas del pueblo son las palabras plenas, aquellas que ponen en superficie el fundamento represor de la cultura. ¿Ideología? ¿Doctrina? ¿Bajada de línea? ¿Doctrina revolucionaria? Algo de eso y mucho de eso. Si las ideas no se matan, como sentenció el otro Domingo, entonces a las ideas hay que defenderlas. Libros, artículos, blogs, prensa alternativa, contra hegemonía cultural, lo intentan y lo están logrando. Seguro que esas palabras lograrían convencer a Porchia. ND ATENEO y la supuesta bomba de C5N son parte de una operación que no es otra cosa que la saga de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Como el comunismo ya no es lo que era, seguramente habrá que inventar otra sigla. O darle a la misma sigla otro contenido: “ALIANZA ASESINARIA ARGENTINA”. Si las palabras son las armas del pueblo, es bueno actualizar esas armas. “Asesinario” es una palabra mitológica, mitad “asesino”, mitad “funcionario”. El asesinariato asesina con: despidos, sueldos congelados, tarifazos, necesidades básicas siempre insatisfechas, 48% de niñas y niños pobres, hambrientos e indigentes, insumos esenciales ausentes en los hospitales públicos precarizados, transporte público, caro pero el peor, jubilaciones saqueadas, gatillo fácil, demasiado fácil. El “Asesinariato” por el momento será denominado por los sabihondos como “neologismo” o “jerganofasia”. Me alegra. Porque las palabras convencionales ya no convencen más. Porchia tenía razón. Si la gobernabilidad es reinar con la apariencia de gobernar, el asesinariato es asesinar con la apariencia de la gobernabilidad. Por lo tanto el CAMBIEMOS es literalmente verdadero. Del Gobierno de la República al Asesinariato Legal, mucho hemos cambiado. Como siempre, el debate político es desde cuando se instaló el asesinariato en la Argentina. Explota una garrafa y asesina dos trabajadoras. Y no fue un accidente, porque incluso parece que ni siquiera es una garrafa que explotó. Había filtración de gas. Se verifica la “Lógica Cromañón”, que vengo enunciando y denunciando en mi programa de radio “Sueños Posibles”. No hay prevención. Apenas un miserable programa de reducción de daños. El hundimiento del submarino lo prueba. Poner mujeres policía en la vía pública como carne de cañón, cuando una marca de la cultura represora ha sido la pedagogía cruel del gatillo fácil. Silvana Melo nos hace pensar: “Rodó por las paredes de su arte. Y pintó grafitis con su sangre. El vecino creyó que era un ladrón. Era un vecino. No un brazo armado del estado. Era un hombre común, con un arma bajo la cama. Arrogándose ley, vida y muerte. El vecino creyó. Como una fe contundente. Sin fisuras. Creyó sin duda posible. Creyó que era un ladrón. El, que tenía apenas 17 y en la madrugada del lunes se apuraba para pintar la última redondez de la última letra en la última pared para irse a dormir y después levantarse al lunes, frío y acechante lunes de cara lavada y trabajo en la barbería” (Matan a chicos que pintan paredes. 1/8/18) Sin embargo, pienso que ese vecino es también un brazo armado del Estado. Del pobres contra pobres, al jóvenes contra asesinos. Y asesinos contra jóvenes. Mantengo como fundante la diferencia entre matar y asesinar. Matar es siempre en defensa propia. Asesinar es siempre en ataque ajeno. Porque eso para los asesinarios, los atacados, los exterminados, los masacrados, son los ajenos. Ajenos a todas las formas del mercado. Extranjeros en sus tierras. Los asesinarios solo protegen a los intranjeros, invasores en tierras ajenas. Pero llegará un tiempo donde las penas no serán solamente de nosotros. Y las vaquitas nunca más serán ajenas. Y Antonio Porchia y Atahualpa Yupanqui se abrazarán en un canto hasta la victoria siempre.   Pintura: Tayseer Barakat Edición: 3673

Perpetua
Publicado: Jueves, 02 Agosto 2018 15:44
Perpetua

Por Claudia Rafael (APe).- “Mientras sea desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. No está muerto ni vivo...está desaparecido”. Cínica perfección la de Jorge Rafael Videla al definir a los 30.000. Treinta y nueve años después de esas palabras del dictador, siete policías fueron condenados a perpetua por haber asesinado y torturado a Daniel Solano, ese muchachón que el 2 de noviembre próximo hubiera cumplido 34 años. A pesar de que Daniel, como Marita Verón, como Erika Soriano, como Miguel Bru, como Iván Torres, como tantos y tantos, jamás apareció. Y sigue en ese limbo macabro pergeñado como método sistémico que se cobijaba en el nido mórbido y protector de la Justicia, conocedora de velos que ocultan y de atajos. Sin el cuerpo tangible de Daniel de ojos rasgados y tez lodo Sandro Berthe, Pablo Bender, Héctor Martínez, Juan Barrera, Pablo Albarrán Cárcamo, Pablo Quidel y Diego Cuello irán a la cárcel con una condena a perpetuidad. Que tuerce el principio de que sin cuerpo no hay delito. No hay cuerpo para derramar dolores con una flor pero sí palabras, testimonios, rastros, huellas, miradas que reconstruyeron quiénes, cómo, por qué Daniel Solano, el salteño golondrina llegado a Choele Choel desde Misión Cherenta fue devorado por los constructores de un sistema perverso. Los obedecedores sistémicos que cumplen órdenes conocerán el encierro y las rejas. Difícilmente los hilos se corten en otros tramos que no sean los más delgados. De donde –sólo en ocasiones-suelen caer ciertos ejecutores que cumplen mandatos empresariales, sindicales o políticos. Aquellos que salen a cazar a los rebeldes innatos, a los militantes férreos, a los ingenuos que alzan la voz ante la inequidad, a las semillas que emergen de la Pacha. A los que con su voz en alto, destemplada o baja, estentórea o temerosa, tratan de reclamar como osó Daniel Solano ante la firma Agro Cosecha (tras la desaparición rebautizada Trabajo Argentino) por los pagos irregulares. Daniel Solano, con su nombre y su rostro guaraní, con su desaparición eterna, dejó al desnudo la estructura más acabada y vil de la expoliación sistémica. Que aceita los engranajes de la sumisión para que nada cambie. Siete policías fueron condenados a perpetua por asesinar a un trabajador golondrina, anónimo como los ejércitos milenarios de anónimos que construyen pirámides, palacios, canales, puentes; que circulan entre cosecha y cosecha, de norte a sur y de este a oeste. Se llevaron puesta la dignidad para aleccionar a los que intenten gritar en medio del silencio. Gualberto Solano, el papá de Daniel, no llegó a ese día. Un manojo de meses antes, se lo llevó la tristeza. Edición: 3671

Espónsor poco saludable
Publicado: Miércoles, 01 Agosto 2018 14:11
Espónsor poco saludable

Por Silvana Melo (APe).- El esponsoreo de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 por parte de Coca Cola es una de las grandes contradicciones sistémicas: el estado publicita la vida saludable asociado con la imagen de la bebida azucarada por excelencia. Responsable, junto a sus pares de marcas laterales, de la pandemia de obesidad infantil que atraviesa el planeta. Además del reparto de latas y botellas con la estética legendaria, la marca Powerade será Hidratador Oficial de los juegos de octubre. Una bebida deportiva con un alto contenido en sodio (300 mg en una botella de 500cc), sumado a otro alto contenido en azúcar (30gr), que equilibra el sabor a sal predominante. Una sola botella implica el 60% de la ingesta máxima admitida por la Organización Mundial de la Salud. Las niñas y niños de 15 a 18 años que participarán en los JJOO –y aquellos millones que lo mirarán por TV y lo aprehenderán en el sistema educativo- son blanco de un doble discurso de un estado que organiza competencias que exaltan deporte y salud pero incita a consumir bebidas que producen obesidad, aceleran la diabetes y condicionan la vida futura. La alimentación basura atraviesa todos los estratos sociales pero también determina un trazo divisorio de la desigualdad, entre el acceso a los alimentos de calidad y la chatarra de tercera marca, que profundiza el sabor adictivo en una profusión de grasas, sodio y azúcares, de ínfimo valor nutricional. La escasa actividad física corona un escenario de ingestas de energía que nunca se gastan. La industria alimenticia –que incluye las bebidas dulces- suele construir una vecindad amigable entre la actividad deportiva y el consumo de golosinas, snacks superindustrializados y refrescos acompañantes. Ídolos que entran a los estadios reforzados con gaseosas o bebidas deportivas y papas fritas amenazan con devorarse el mundo y vestirse de gloria. Ídolos que en sus vidas reales nunca consumen esos alimentos porque son definitivamente perjudiciales. Sin embargo participan activamente de una farsa publicitaria de la que son víctimas las niñas y los niños anónimos cuyo sueño es jugar como superhéroes y superheroínas. La Fundación Interamericana del Corazón (FIC) analizó 21.085 publicidades televisivas en canales infantiles entre 2013 y 2014 y detectó que “la mayoría de los alimentos publicitados (85,3%) tienen un bajo valor nutritivo por su alto contenido en grasas totales, grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres, sal y calorías”. Para quitarse la cantidad de azúcar que se consume en una lata de Coca Cola no alcanza con un picado en un potrero. “La teoría ´no importa lo que comas, lo importante es que te muevas´, que repiten cada vez que pueden Coca Cola o Pepsi a modo de deslindarse de cualquier responsabilidad sobre la epidemia de obesidad y diabetes tipo 2, es mentira”, asegura Soledad Barruti, autora de Malcomidos.Según la Organización Mundial de la Salud, 41 millones de niños, niñas y adolescentes padecen sobrepeso y obesidad. El problema se ha triplicado en los últimos treinta años. Y dejó de ser una característica de las clases altas, sino que aparece como un símbolo de la alimentación deficiente en los sectores más vulnerados, plagada de grasas, azúcares e hidratos de carbono y mezquina en nutrientes. En Argentina, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar de 2012, en cinco años aumentó el exceso de peso en los adolescentes de 13 a 15 años del 24,5% al 28,6%. El territorio de las desigualdades golpea duramente a los más frágiles: según la investigación de FIC Argentina y Unicef, los niños y las niñas de los sectores más populares tienen un 31% más de probabilidades de sobrepeso que los del nivel socioeconómico más alto. Marketing e intereses El esponsoreo de Coca Cola a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 desnuda el desinterés del Estado en la disputa necesaria frente a las causas de problemas de salud que se han vuelto endémicos: el consumo de azúcares libres, especialmente en la forma de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de desarrollo de sobrepeso y obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, y presión arterial. En todo el mundo unas 184.000 muertes por año podrían ser atribuibles al consumo de bebidas azucaradas: 133.000 casos de diabetes mellitus, 45.000 de enfermedad cardiovascular y 6.450, de cánceres. La relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de la obesidad infantil está en algunas agendas. En otras, se escapa velozmente cuando prevalecen otros intereses: en la última apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente de la Nación citó la preocupación: la Argentina es “uno de los cuatro países que más azúcar consumen en el mundo”. Cuatro meses antes la posibilidad de aumentar la carga tributaria sobre las bebidas azucaradas se había desactivado por presión de la Coca Cola a las provincias productoras de limón. La marca todopoderosa logró frenar el aumento impositivo y, en el caso de los JOJ, determinó que el convenio de marketing con el Comité Olímpico Internacional fuera secreto. Incluso la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el contrato de ciudad sede sin tener acceso al acuerdo marco de marketing. Durante los juegos de 2016 en Río, se filtró por alguna ranura de los cercos informativos que protegen estos acuerdos, que los patrocinadores no pagaban impuestos desde tres años antes. En Londres 2012, los colegios médicos reaccionaron fuertemente ante la paradoja de la campaña por una vida saludable patrocinada por Coca Cola y McDonald`s. Desde 1928 Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos. Y durante su desarrollo monopoliza la comercialización y la publicidad de las bebidas, además del sistema de hidratación. En Río 2016 la campaña llegó a 500 millones de personas. Un negocio formidable a costa de la salud de las niñas y los niños. “Nuestro objetivo es claro: utilizar el poder de los Juegos Olímpicos (...) para acelerar nuestros planes de crear un negocio aún más fuerte en los próximos años. Los Juegos Olímpicos son el mayor activo en el sistema Coca-Cola", han escrito los activos Ceos de la multinacional. En octubre 4000 chicos y chicas de 15 a 18 años de 206 países jugarán en Buenos Aires. Según la Guía Educativa de los Juegos, el concepto surgió por “la preocupación por el aumento mundial de la obesidad infantil y la baja participación de los jóvenes en actividades deportivas”. Pero Coca Cola es el patrocinador. Es la paradoja del estado cómplice, que no juega a lo que pregona, sino a lo que oculta. Edición: 3669  

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Galería fotográfica

 

Reportajes

 

Alberto Morlachetti habla sobre pobreza con Reynaldo Sietecase. Era 2009

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Hechos en imágenes

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Apropiaciones

La Justicia Federal de La Plata confirmó la condena a 14 años de cárcel a la médica policial Nora Manacorda por apropiaciones de bebés durante la dictadura.


Crueldad

Murió una chica de 16 años en el hospital de Campana que había sido arrojada por dos hombres quienes la habrían drogado previamente.


Nena baleada

Maite, de 5 años, murió mientras dormía en su casa de un balazo que traspasó la pared de su cuarto, en Rosario. Habían disparado desde una moto que frenó en el lugar.


Ley Brisa

El Congreso aprobó la ley Brisa, para otorgar reparación económica a las hijas e hijas de mamás víctimas de femicidio.


Justina

A partir de la aprobación de la Ley Justina, todos seremos donantes de órganos, excepto para quienes dejen expresamente aclarada su negativa.


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