Niños bombardeados en Colombia
Publicado: Miércoles, 13 Noviembre 2019 14:09
Niños bombardeados en Colombia

Por Silvana Melo (APe).- A las diez y media de la noche del 29 de agosto dos aviones de guerra salieron de la base de Apiay, en Bogotá. Volaron rumbo a la vereda Candilejas, en la zona rural de San Vicente del Caguán. Bombardearon un rincón que se llama Caquetá donde, determinó el gobierno de Iván Duque, había restos de la disidencia de las FARC. Y también había niños. El 4 de noviembre (dos meses y días después) se supo que ocho volaron en retacitos, como las pelusas de los panaderos cuando el viento las sopla. Los campesinos de la vecindad dicen que fueron 16. Y que a los dos o tres niños que habían quedado vivos los militares los remataron. Desde que se firmó el acuerdo de paz en 2016 con la guerrilla de las FARC han asesinado a más de 740 líderes sociales en Colombia. La sangre corre con el tumulto de los ríos. Y riega el narconegocio que sigue sosteniendo gran parte de la economía colombiana. “Una operación impecable”, dijo el presidente Iván Duque que fue. El resto, daño colateral. Había que eliminar al líder de “la disidencia del frente séptimo de las FARC, Gildardo Cucho”. El costo adyacente es ínfimo. Un crimen de estado justifica ocho, diez, veinte más. Colombia supo dos meses después que la muerte de Gildardo Cucho había costado la cifra oficial de ocho niños de entre 12 y 17 años. Y la palabra de los campesinos, que vieron los pedacitos, que escucharon a los militares, que notaron después las ausencias. La palabra de los campesinos habló de 16 o 18 niños muertos. Esa palabra que no se oye en los estrados oficiales. Dice el Instituto para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ) que en Colombia hubo más de 740 asesinatos de líderes sociales desde el acuerdo de paz de 2016 entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, convertidas ahora en partido político). La paz es apenas una firma enmarcada en Colombia. Nada más. Los muertos son ex combatientes de las FARC, defensores de derechos humanos, militantes de organizaciones campesinas, indígenas, afrodescendientes, ambientalistas y comunales. Los conflictos agrarios por la tierra y los recursos naturales representan la mayor parte de los homicidios. La síntesis apretadísima muestra una decisión de exterminio de toda rémora de FARC, aun en tiempo de paz. Y del campesinado rebelde que se empecina en sustituir los cultivos de drogas en las tierras ancestrales, con las guardias indígenas, con la resistencia cuerpo a cuerpo para que la Pacha haga su maíz y su amaranto como un ejército invencible. En un continente en sangre, arrasado por el cristo de plástico de los conquistadores, por la biblia envenenada de Pizarro y Camacho, por los propietarios de la vida y de la muerte que regresan a quemar las selvas y los cielos, hablan de tiranías. Y desangran a Bolivia. En Colombia se bombardea a niños con aviones del estado. Y no hay palabras. Edición: 3983

Bolivia sangra
Publicado: Lunes, 11 Noviembre 2019 15:04
Bolivia sangra

Por Silvana Melo y Claudia Rafael (APe).- No se perdona la irreverencia. No se perdona a un pueblo cuando se pone en pie. Los enemigos acechan con sus garras cuando se rompe con los patrones del Norte que manejan hilos desde oscuras oficinas dentro de la misma casa del gobierno. Esperan el momento exacto. Fogonean a los patrones locales, blancos y millonarios, para que estén listos para asestar el gran golpe. Y así lo hicieron. En la figura de Luis Fernando “el macho” Camacho, que llegó al Palacio Quemado con una Biblia en una mano, la bandera boliviana y la carta de renuncia para que Evo Morales la firmara. Ya no el Whipala, que los hombres de Camacho retiraron de los edificios oficiales para quemarlos en las calles. Si lo hubieran dejado, en 2025 no quedaría un solo bolivianito desnutrido. Lo anunciaba la OMS. En 1990 42 de cada 100 niños menores de cinco años tenía desnutrición crónica. En 2008 eran 27. En 2012, 18. En 2015, 13. Mientras la OMS lo felicitaba, Evo volvía sobre su propia infancia en Orinoca donde no había estado ni hospitales ni médicos. "De los siete hermanos que tenía, sobrevivimos apenas tres. Nuestros medicamentos eran la huira huira y el orín para la tos". Si lo hubieran dejado Bolivia habría seguido liderando el crecimiento económico en el continente. Y hubiese mantenido una inflación anual similar a la de Argentina en apenas una semana. En 1995, el Banco Mundial ubicó a Bolivia como el penúltimo país del continente en calidad de vida. La esperanza de vida era de 59 años y hoy llega a 72. El analfabetismo llegaba al 23 % y hoy es del 2,7 % gracias al programa cubano “Yo si puedo”. Más de un millón de personas aprendieron a leer y a escribir durante el gobierno de Evo. El golpe de estado a Bolivia encuentra al país con una desocupación de poco más del 4 %. Argentina, por caso, llega hoy al 10,6 %. No sólo se les plantó a los usureros y a los patrones del mundo. También a los dueños de una moral desconocedora de la realidad profunda de los pueblos. Un día se le sentaron en el despacho los niños y las niñas que trabajan en Bolivia. Son los NATs. Se estaba discutiendo la prohibición del trabajo infantil. Que venía impuesto desde los organismos internacionales, los mismos que vienen en banda: ONU, FMI, Banco Mundial, OIT y amigos. Los niños le dijeron que si ellos no trabajaban sus familias terminarían de naufragar. El debate fue duro. Y Evo entendió que el trabajo infantil “debía protegerse y no prohibirse”. Que se corría el riesgo de crearse un oficio clandestino, de explotación y esclavitud de la niñez. Y deslizó que eliminarlo es también “quitar a los niños, niñas y adolescentes la conciencia social”. Como escribió Carlos del Frade “apenas asumió Evo Morales en la Puerta del Sol, al borde del Titicaca, echó y cerró las oficinas del FMI y la DEA que funcionaban en la casa de gobierno. Después invirtió las ganancias de las multinacionales: del 80 % al 20 %. Bolivia dejaba de ser el Potosí eterno a favor del imperio. Evo fue el regreso de Túpac Amaru y no se lo van a perdonar”. Así como sacaron la wiphala y pusieron la biblia, así como un tipo que apodan el Macho dijo que la Pacha Mama no volverá más porque ahora el que manda en el Palacio Quemado es Cristo, así echarán a las cholas y a los cholitos, a los indios como Evo, a los aymaras, a los oscuros, a los rostros de ojos como líneas de surcos, a las mujeres, a todas las mujeres, a los niños, a todos los niños, a los indios, a todos los indios. A todos –los 36 pueblos originarios que constituyeron el estado plurinacional- los que fueron puestos, incluidos, integrados, ascendidos. Como él mismo, hijo de campesinos aymaras pobres, pastorcito de llamas, vendedor de helados, ladrillero, trompetista, el niño descalzo que corría detrás de las cáscaras que tiraban los turistas para despellejar lo que quedaba de las frutas. Evo, el que a los 13 soñaba con debutar en la primera del fútbol boliviano, el cocalero de Chapare, el que nació al sindicato cuando militares borrachos quemaron a un campesino y supo que con esa injusticia habría que lidiar toda la vida. La misma, circular, que hoy lo destierra. Y le pone la biblia en los ojos para que renuncie. Como Pizarro a Atahualpa. El libro con la palabra de su dios para que la escuche. El libro para la traición. El libro para que escuche lo que no dice. Para finalmente asestarle la muerte, aquella que le había prometido que no. Cuando Atahualpa toma la biblia se la pone al oído, pero no escucha nada. Entonces la tira al piso. El huinca le miente, como siempre. Camacho miente. Evo no renuncia. Evo es destituido a punta de pistola. Por los militares, la policía, los empresarios que se la juraron cuando nacionalizó los hidrocarburos –Camacho y su familia, entre ellos- y toda la blanquitud racista santacruceña que ha soportado hasta ahora la revolución chola y aymara de los ponchos y las polleras en las calles del centro y las oficinas públicas. Edición: 3981

Testaferro
Publicado: Viernes, 08 Noviembre 2019 13:24
Testaferro

Por Alfredo Grande(APe).- “Testaferro es un sujeto jurídico, un mandatario, que presta su identidad como persona física en un contrato o para la titularidad de un negocio que en realidad le corresponde a otra persona, es decir, que actúa en nombre propio y asumirá todas las responsabilidades aunque luego transmita los negocios, bienes o beneficios que adquiera la persona que representa.” Una definición no deja de ser un corral semántico. Abramos ese corral y dejemos que “testaferro” se convierta en un concepto pegaso que vuele libre sobre diferentes territorios. Primero desalojamos “sujeto jurídico” y lo reemplazamos por sujeto político. Ahora mal: el sujeto político no necesariamente es colectivo, no necesariamente es grupal, no necesariamente es vincular. El sujeto en la matriz de la cultura represora puede ser un individuo. Y su duplicación ser apenas una “individualidad doble”. O sea: imagen espejada. Esa imagen espejada puede tener masivas repercusiones. Rating, viralización, likes, me gusta, retweet. El Uno se disfraza de Múltiple. Por eso no es lo mismo la voz que el eco amplificado de la voz. Con un buen equipo de audio todos tenemos voz de orador de barricada. Hay momentos de la historia donde el bajo o nulo perfil es una estrategia de supervivencia. En la Norteamérica de la posguerra, el ataque de pánico que el comunismo generaba obligó a políticas extremas. Todavía no se había inventado el Rivotril. Entonces recurrieron a la doctrina Mac Carthy, viralizada como “macartismo”. Algunos emigraron, como Charles Chaplin, y muchos de los artistas que se quedaron tuvieron que conseguir testaferros que pudieran firmar sus textos. Con sus nombres verdaderos, aunque elogiaran la inmaculada concepción de María, no podían publicar. Aunque la necesidad no siempre tiene cara de hereje, el nombre propio fue abandonado y entregado al testaferro. Sugiero pensar si la estrategia de la fórmula presidencial del Frente de Todos tiene elementos en común de esa lucha contra el macartismo. Primer elemento: el Alberto no tiene votos propios. O sea: a lo sumo estaría cómodo o incómodo entre Espert y Gómez Centurión. Pero encabezó la fórmula que triunfó en primera vuelta. Aunque el escrutinio definitivo termine siendo una segunda vuelta, lo que quizá desnude un cierto pacto de gobernabilidad, llamado transición, del tipo “si no somos lo mismo, que no se note demasiado”. Quizá la razón de estado, que es una razón que al corazón enferma, indique que la individual doble, conocida como “les Fernández”, sea la mayor alianza de izquierda al centro, que la gente puede tolerar. Nuevamente se repite la historia machista: “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”. Con el agravante de que no es un “gran hombre”. Y menos para la “pole position” donde quedó ubicado. Ya escucho las voces que me increpan: “es la política, estúpido”. Respondo: “es una política estúpida”. Porque no es bueno esconder el as en la manga cuando no tenés mangas. Entiendo que “la Fernández” no haya querido o podido, porque sabido lo tiene bien sabido, ser la candidata para un tercer mandato. Yo lo comprendo. Pero no fue una decisión colectiva, al menos grupal, que con un siempre efectivo análisis FODA (fortaleza, oportunidad, debilidad y amenaza), hubiera evaluado la estrategia sorprendente. Al menos, para disimular que las Paso son puro cuento. Se elige lo que ya está elegido. Ahora mal: lo que quedó marcado fue el “sorprendió a propios y extraños”. Y este es el talón de Aquiles. O sea: el punto de máxima inconsistencia. Si “el Fernández” habla por boca propia, sufre de un fenómeno de múltiple personalidad, ya que ayer nomás enunciaba diagnósticos letales sobre la segunda presidencia de la hoy vicepresidente electa. Y si habla por boca ajena, es el mejor testaferro en la historia de la política argentina. Cámpora intentó ser el testaferro del general y duró 48 días. Pero el descargo era que Perón estaba proscripto. Al contrario, para la mayoría de este país, “la Fernández” está prescripta. Es cierto: para las fotos, discursos, actos, está. Pero sin temor a equivocarme, aunque eso no signifique que no me equivoque, corremos el riesgo de que el muñeco adquiera vida propia. Y como sabemos desde Mary Shelley, el Dr. Frankestein termina mimetizado y víctima de su siniestra creación. Políticamente, el Alberto y el Sergio, estaban muertos. Sorprendentemente, resucitaron como presidente electo y como futuro presidente de la cámara de diputados. En el juego de los testaferros/espejos, puede ser imposible saber quién está detrás de quién. La política del testaferro es otra de las máscaras de la cultura represora para confundir hacia dónde dirigir nuestras críticas y orientar nuestros combates. Pero una versión aún más siniestra del testaferro llegó para quedarse. Cada niña, niño con hambre, cada jubilado con su jubilación letal e inmóvil, es un testaferro por mandato que está pagando las deudas y estafas de sus representantes. El capitalismo financiero convierte a cada ciudadano en testaferro no voluntario que paga con hambre, sudor, lágrimas, tristeza, penuria y muerte, las estafas que se hacen llamar “deuda externa”. A los pactos perversos que permiten la existencia de todo tipo de testaferros, los políticamente voluntarios y los económicamente esclavizados, seguimos llamando democracia. Sin dudarlo, esta democracia es otro testaferro de formas sofisticadas de terrorismo de estado. Y mientras admiramos las luchas de los pueblos chileno, ecuatoriano, haitiano, nosotros vamos de casa a las urnas, y de las urnas a casa. Y sin saberlo, o quizá sí, cada votante es un testaferro más. Edición: 3979  

Fusilado por la espalda
Publicado: Martes, 05 Noviembre 2019 14:37
Fusilado por la espalda

Por Claudia Rafael (APe).- ¿Qué hacía el policía santafesino Francisco Aldo Olivares, durante una custodia irregular a un camión de gaseosas, con su 9 milímetros reglamentaria en un bolsillo? Fue el martes 29 de octubre, entre las 10.30 y las 11 de una mañana tranquila en Ignacio Risso al 2200 de la ciudad de Santa Fe cuando ejecutó por la espalda y a unos 30 metros de distancia a Lautaro Saucedo, de 17 años. ¿Basta para resucitar a un pibe y sanear a toda una institución declarar como hizo que “no fue mi intención, estoy muy apenado de lo que pasó. Quise proceder como personal policial, estoy profundamente mal por lo ocurrido, no era lo que yo quería. A los familiares les pido perdón, es algo irreparable”? Exactamente un día antes, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, había planteado con firmeza que “tenemos la determinación de tener la mejor policía de la República Argentina y lo estamos logrando”. Fue, en Rosario, mientras se entregaban los diplomas a 240 policías recién egresados del Instituto de Seguridad Pública. Lo que ocurrió 24 horas más tarde desmiente de plano el rol institucional de la fuerza de seguridad. Entremezclar las dos escenas ofrece una radiografía atroz. El poder político que abre loas y promete la mejor policía del país mientras uno de sus integrantes, de cargo jerárquico, que hace unas changuitas fuera de horario con su arma reglamentaria, asesina a un pibe por la espalda. Hace un año, la misma policía le negaba a Olivares el ascenso de inspector a subcomisario porque cargaba con dos sumarios administrativos, 20 días de suspensión y algunos antecedentes que lo ligaban a hechos violentos en su rol oficial. Las históricas calesitas policiales, los sumarios que luego quedan en la desmemoria, la formación y el rol represivo fogoneado por los poderes políticos que aplauden discursivamente las muertes por gatillo fácil confluyeron para que Olivares se sintiera habilitado para fusilar a un adolescente. La escena tuvo como protagonistas a Lautaro, una mujer de algo más de 70 años y al policía Olivares. Hay registros fílmicos que revelaron la situación y que fueron incorporados a la causa que los fiscales Martín Torres y Ezequiel Hernández calificaron como “homicidio calificado por el uso de arma de fuego, agravado por alevosía y por haber abusado de su función como miembro integrante de una fuerza de seguridad”. Hay infinitos interrogantes. Algunos tienen respuesta en los mismos videos: Una mujer camina por la vereda y lleva una bolsa de papel en su mano izquierda. Desde atrás llega Lautaro corriendo, con un buzo canguro que le cubría la cabeza, una mochila en su espalda e intenta quitarle la bolsa. Primero tironean y se ve cómo la mujer le habla, lo increpa y Lautaro, probablemente asustado, da media vuelta para irse. El pibe no estaba armado. La mujer lo llama y él regresa. Ella le da algo que extrae de la bolsa. Probablemente algunos billetes. El escapa corriendo. A unos cincuenta metros, más adelante, se ve cómo desde un camión de gaseosas descargan mercadería. Casi distraído, con remera blanca, campera y gorra roja con la sigla de Coca Cola mira la situación un hombre que está saliendo del supermercado. El hombre se empieza a acercar, primero lentamente. Se ve cómo saca el arma de un bolsillo mientras sigue caminando, apunta, sostiene con las dos manos el revólver y dispara en la espalda del pibe que huía. El disparo fue certero. No hubo error alguno. Impactó en la columna de Lautaro, que murió más tarde en el Hospital Cullen. El padre de Lautaro es policía como Olivares. Y en declaraciones a la prensa dijo que cuando el asesino de su hijo “llama al 911 habla de un enfrentamiento, y en sus dos llamados nunca informó que había una persona herida de arma de fuego”. Desde el riñón de la secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe, hubo voces que plantearon a APe que hay jefes policiales que ya están intentando mover las piezas del puzzle investigativo para que la historia quede en el olvido. La misma Secretaría lanzó un comunicado público en el que directamente ubica el crimen de Lautaro como un caso de “gatillo fácil”. Un comunicado fuerte, proviniendo del poder estatal. Otra pata de la estructura institucional ofreció por estos días ante la Legislatura provincial un informe que desnuda que se registraron en todo el territorio de la provincia de Santa Fe en el período 2014-2018, 77 víctimas de homicidios cuyos victimarios fueron miembros de fuerzas de seguridad. Qué llevó a Lautaro, con sus 17 años, a intentar robar unos pesos a una mujer mayor no puede ser el centro de la crónica como buscan instalar muchas voces oficiales y mediáticas. Hay miles de razones para eso. Individuales, sociales, económicas o un abanico múltiple de muchas otras. El gran tema de discusión es cómo actúa el Estado. Desde una policía fogoneada por el viejo hábito de corromper y eliminar. Desde una policía que dispara a matar por la espalda. Desde una estructura institucional que decide quién vive y quién muere en un solo instante. Francisco Olivares puede ser reubicado, puede ser condenado, puede ir o no a la cárcel, puede ser exonerado. Pero –tal como define Foucault, el rasgo distintivo del poder consiste en que determinados hombres pueden decidir más o menos totalmente sobre la conducta de otros hombres. En este caso, el Estado armó convenientemente a Olivares y le dio licencia para matar. Lautaro, tenía 17 años. Apenas 17 años. Edición: 3977  

La mejor policía
Publicado: Lunes, 04 Noviembre 2019 13:23
La mejor policía

Por Carlos del Frade (APe).- -Tire primero, pregunte después. La frase definió medio siglo de procedimientos policiales en el segundo estado argentino, en la provincia de Santa Fe, geografía por la cual pasa el mayor flujo de dinero del país del sur porque desde sus puertos sale el 80 por ciento de las exportaciones cerealeras. El hombre se llamaba Agustín Feced. Al que alguna vez le ofrecieron la comandancia de la Triple A y que rechazó porque quería que fuera por Canal 7 y en cadena nacional. Le gustaba matar y torturar. La causa por delitos de lesa humanidad lleva su apellido. Era el jefe de la policía rosarina en los tiempos de la noche carnívora de la dictadura. -Tire primero, pregunte después. El 30 de octubre de 2019 se cumplieron 36 años de las elecciones que determinaron el triunfo del doctor Raúl Ricardo Alfonsín. El inicio de la democracia de baja intensidad. Desde entonces al presente, la frase de Feced sigue representando la brutalidad policial en los principales cinco estados de la Argentina: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán y Mendoza. Otra fenomenal deuda de la democracia. Las fuerzas policiales de las principales provincias argentinas tienen poco de democráticas. Responden a poderes mafiosos concentrados. Aquella policía de Feced, La Santafesina SA, ahora es conducida por el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, referente político de la entente que durante doce años gobernó el territorio, conformada por socialistas y radicales, entre otras fuerzas. “Tenemos la determinación de tener la mejor policía de la República Argentina y lo estamos logrando”, dijo el ministro el pasado lunes 28 de octubre de 2019. Una verdadera sorpresa. Tendrá sus motivos para decir semejante afirmación. Sin embargo la historia reciente de La Santafesina SA parece ser la continuidad de Feced por otros medios. -Hasta el año 2015 había alrededor de 130 comisarios denunciados por enriquecimiento ilícito. Nunca se explicaron razones ni consecuencias. -El Ministerio Público de la Acusación recibió 5.525 denuncias de irregularidades policiales en la URII, departamento Rosario, entre 2014 y la actualidad. -Hay más de 150 mil armas en manos de la población provincial según estimaciones del Ministerio de Seguridad. -En la provincia de Santa Fe, en forma paralela, los hechos denunciados por narcotráfico y en los que intervinieron integrantes de diferentes fuerzas de seguridad, pasaron de 99 en 2015 a 1.262 en 2017. Se multiplicaron por casi trece veces. Y la vigencia de Feced: -"Se registraron en todo el territorio de la provincia de Santa Fe en el período 2014-2018, 77 víctimas de homicidios cuyos presuntos autores fueron miembros de fuerzas de seguridad pública "En 2014 y en 2016 se produjeron 16 víctimas en cada uno; en 2017 hubo dos muertes menos. El pico más elevado de la serie se registra en 2015, con 26 víctimas, mientras que el más bajo en 2018, con 5. En la mayor parte de estos hechos participaron funcionarios de la Policía de la provincia de Santa Fe –más de ocho de cada diez. Hubo siete víctimas generadas por miembros del Servicio Penitenciario Provincial, aunque es importante tener en cuenta que cinco de ellas se produjeron en el mismo hecho. En cinco muertes en total participaron miembros de distintas fuerzas de seguridad federales", sostiene el Informe de Gestión Anual de la Fiscalía General (mayo de 2018 a agosto de 2019). La Santafesina SA está lejos de ser la mejor policía de la Argentina. Sus nichos violentos y corruptos tienen muchos más contactos con la ferocidad de Feced que con las ilusiones democráticas, más allá de las declaraciones enfáticas de un ministro que concluye su mandato. Edición: 3976  

Desde las vísceras santafesinas
Publicado: Martes, 12 Noviembre 2019 13:04
Desde las vísceras santafesinas

Por Carlos Del Frade (APe).- Mientras miles y miles de hinchas de Colón fueron noticia en toda Sudamérica por su fenomenal movilización para asistir a la final de la Copa Sudamericana nada menos que en Asunción, en la ciudad capital del segundo estado argentino caía la banda de “La Curandera”, una mujer que lideraba una estructura narcopolicial que movía cientos de kilogramos de cocaína en toda la región. En forma paralela, en las entrañas mismas de la ciudad, en el corazón del barrio Santa Rosa de Lima donde existieran distintas y épicas resistencias a las dictaduras y en cuya geografía germinaran experiencias de sacerdocio tercermundista como la del padre Lucho Quiroga, en ese punto exacto del mapa, pibas y pibes intentan encontrarle un sentido distinto a su presente a través del Servicio de Educación Popular donde también funciona la FM Popular 98.7, radio comunitaria del particular conglomerado humano. Chicas y chicos menores de veinticinco años que a través de la comunicación construyen días diferentes a los que planifican aquellos que quieren imponerles destinos de pesadillas sin salidas. Ahora editaron un fanzine, repleto de colores y de fácil lectura, dedicado a “Salud y Barrio”. Una publicación que se disfruta y que recoge las mejores experiencias de periodismo popular. Ni panfleto ni aburrido, todo lo contrario. Hasta hay espacio para una fotonovela en colores protagonizada por los pibes del Servicio en la que muestran que jugando a la pelota pueden lastimarse y que la basura que no se recoge agrava la situación. Y que por eso es fundamental, “en un acto de solidaridad” que “los vecinos ayudaron a Leo a limpiar el basural y así prevenir otro accidente”, como sostiene el pie de las dos fotos finales. Usan la x “como lenguaje inclusivo porque creemos que es importante hablarles a todos, todas y todes, para que nadie quede afuera. Esperamos que esto no sea un impedimento sino una invitación a una lectura abierta, inclusiva y respetuosa para y de cada unx”. -Si hay basura por supuesto que ayuda a que la gente se enferme, por eso hay que tratar que no haya basura porque se enferman las personas – dice Marcos. Juan, con apenas 22 años, desde el corazón de Santa Rosa de Lima, sostiene: “Para mí todo hace a la salud: el ambiente donde vivimos, el trabajo, la familia, comer bien…porque todo cae en el cuerpo de uno y en la mente. Barrios con basurales, humo, las ratas, por ahí decís que está bien pero no es cierto”, apunta con certeza y lucidez. -Para mí la salud es un estado de vida. Salud es el bienestar de las personas. Estar bien físicamente, mentalmente. El entorno, a veces, perjudica la salud. Ponele que a veces estás enojado y esto también perjudica la salud – remarca Leo en el fanzine. Estas chicas y estos chicos que hacen la radio, la publicación y nutren de vida al local del Servicio de Educación Popular gambetean, cada hora de sus vidas, la condena a la resignación que las minorías quieren desencadenar contra los y las habitantes de los barrios santafesinos. Terminan diciendo que “uno de los más grandes problemas que tenemos en los barrios de nuestra ciudad, es la acumulación de basura. Pero dentro de esta gran problemática no está solo el conflicto de la contaminación y las epidemias que causan estos amontonamientos, sino también lo es la mala costumbre de tomarlo como algo cotidiano. La costumbre de pasar por una esquina y que al mirar esa montaña de basura no nos importe realmente qué es lo que está pasando. Pero al verlo en nuestra cuadra, es cuando nos indignamos”. “¿Por qué pasa esto?. En estos últimos tiempos, el individualismo, el desinterés y el egoísmo mutuo, nos han llevado a convivir pensando sólo en nosotrxs mismxs, sin que nos importe el otrx. Tal vez si estuviéramos todxs realmente unidxs, podríamos llegar a hacer mucho más que solamente concientizar sobre la acumulación de residuos tóxicos. Juntxs podríamos llegar a reclamar todos los derechos que nos merecemos, podemos mostrarle a todo el mundo que no somos Santa Rosa, la “zona roja”, somos Santa Rosa, un barrio en (r) evolución”, terminan su reflexión las pibas y los pibes que se niegan a ser reducidos a protagonistas de noticias policiales. Fuentes: Entrevista con las chicas y los chicos del Servicio de Educación Popular del barrio Santa Rosa de Lima, el martes 5 de noviembre de 2019, por el autor de esta nota. Fanzine “Salud y barrio”, editado por esas chicas y esos chicos. Edición: 3982

APDH La Matanza
Publicado: Viernes, 08 Noviembre 2019 13:48
APDH La Matanza

Por Claudia Rafael (APe).- “El fuego pa´ calentar debe venir siempre desde abajo”, testimonia una de las hojas quemadas que sobrevivió –quién sabe cómo- al incendio que intentó acallar a la APDH La Matanza. La hoja, que muestra una protesta de trabajadores marchando con sus cascos y su lucha a cuestas, no desnuda, sin embargo, que hay otros fuegos destinados a destruir. La APDH La Matanza subsiste contra viento y marea por esa llama encallada en las convicciones de sus hacedores a pesar de la bolsa con 120 balas de FAL que les plantaron en julio de dos años atrás. A pesar de las amenazas de muerte a cada uno de sus militantes. A pesar de sus automóviles atacados. A pesar de las llamadas telefónicas y los embates de los crueles. De los que creen, convencidos, de que es posible seguir armando causas judiciales contra los desarrapados sin que nadie alce su voz. De los que piensan que el mundo es y será de los poderosos sin que desde las calles olvidadas nazcan y se sostengan voces indomables de rebeldía. Esta vez el fuego fue más lejos. Sólo cenizas quedaron de aquello que alguna vez fueron libros, archivos, muebles, herramientas, documentación. Sólo cenizas en un espacio nacido para hacer frente a las injusticias de un mundo que no conoce de equidades. Sea como fuere que nació el incendio no será el silencio lo que continúe la historia. Porque en esa barriada de arrabales con epicentro en Esnaola 3780 de San Justo, La Matanza, pegadito a las vías, con la basura que crece cerca y las paredes viejas que rodean de historia, la APDH no emerge como sinónimo de los silencios. Porque hay voces que siempre están por los Gabriel Blanco, por los Luciano Arruga, por las pibas y pibes rescatadas de la impiedad, por las madres abrazadas cuando la soledad amenaza temible. Y, porque en definitiva, la historia es circular. Porque cuando nadie se jugó por familias como la de Luciano, allá por el verano tórrido de 2009, la APDH La Matanza fue la mano hermana. Y diez años más tarde, la película “Quién mató a mi hermano” se proyectó esta semana para la reconstrucción del espacio derruido. Hay un país que inventar. Un país que no existe. Un país que intenta modelar desde hace 34 años la APDH La Matanza y que los inviernos perversos se empeñan en estragar. Tal vez, como escribía Roque Dalton hace más de cincuenta años, tenemos más muerte que ellos pero todos juntos tenemos más vida. Hay demasiado fuego serpenteando lucha para hacer frente a tanta llamarada de destrucción. Por lo pronto, mañana a partir de las 9 harán falta muchas manos compañeras en Esnaola 3780, de La Matanza, para hacer frente a la reconstrucción. Edición: 3980

Un millón de braians
Publicado: Jueves, 07 Noviembre 2019 13:55
Un millón de braians

Por Silvana Melo (APe).- Ahora que se diluyó la espuma mediática, la estigmatizante, la de instagram, la de twitter. La de los progres y la de los odiantes. La espuma en la boca de la rabia y la espuma de la pleamar en las orillas. Ahora que dejaron de publicar su foto y de llamarlo pobre, villero, morocho, marginal. Unos y otros. Y de eternizarlo en su condición. Unos y otros. Ahora que se fue de la diestra del Presidente Electo y que recuperó su gorra. Ahora que volvieron a olvidarlo. Ahora que volvió a su anonimato. A su barrio invisible, pauperizado, colgado de los apartes donde pasa el futuro, como las reses en la carnicería. Entonces ahora sí hablemos de Brian. La foto del presidente Mauricio Macri y su ministra Patricia Bullrich, con Luis Chocobar en la formalidad de un despacho oficial es un gesto. Y tiene la formidable potencia de un gesto. La foto de la ministra Patricia Bullrich de visita a un gendarme que se lastimó un dedo en la represión a los niños murgueros de la 1-11-14 -que eran un muestrario de agujeros de postas de goma- fue un gesto. Que tuvo la formidable potencia de un gesto. Estas imágenes, estos gestos, desencadenaron derivas concretas y definitivas hacia abajo: protocolos que endurecieron el accionar de las fuerzas, aval político a matar por la espalda, gatillo fácil y libre para niños y adolescentes en las barriadas de los confines, políticas de exterminio de la pequeña juventud hambrienta, sin escuela ni trabajo ni futuro, a través de las sustancias de calidad pésima que se diseminan cómplicemente entre los tentáculos del estado y el bussines narco. Estos gestos sembraron persecución, violencia y muerte de la infancia más frágil. Que va creciendo en el peor de los mundos. Y se vuelve esa juventud que ya no empatiza, que no causa ni ternura y que está lista para el exterminio. Los gestos públicos crean sentido colectivo. Los gestos públicos son representaciones simbólicas de lo que sucede debajo de la alfombra social. Debajo del escenario donde brindan el policía que dispara por la espalda, la ministra y el Presidente, la multitud de anónimos invisibles sufre el derrame de esa violencia. El gesto del Presidente Electo con Brian es una representación distinta sobre el mismo escenario. Cambia el espectro simbólico y busca, al menos en la iluminación escénica, crear otro sentido colectivo. El gesto del Presidente Electo con la gorra de Brian es una alegoría igualitaria de imposibilidad concreta: el Presidente Electo sabe que ponerse la gorra de Brian con la visera hacia atrás no lo asimila a la barriada sin calle ni número, donde no entra la ambulancia ni el bondi. No lo asimila al desprecio social de los que prefieren lejos a la otredad porque le desconfían, porque les huele mal, porque les disgusta el color, el sudor particular de los barrios, la piel curtida, la dentadura rala y el pibe que mira siempre de costado, midiendo cómo le va a robar. No por nada el meme construido con Brian en la mesa del 27 de octubre. Que le viralizó el barrio del cuerpo y lo dejó expuesto por los odiadores y por la progresía. Que publicó su foto para contraponerlo a Chocobar. El policía que dispara por la espalda es de ellos, el pibe chorro es nuestro. Brian y su iconografía intacta. Y él solo, con el Presidente Electo. Y él solo, con trabajo flamante, según circulaba en estas horas. Y entonces se le quitó una espalda a la bala de Chocobar y la patria ha vuelto a depositar un símbolo sobre su mesita de luz. El 10 de diciembre habrá llegado la hora de que los símbolos y las representaciones bajen estrepitosamente a los territorios. Y los centenares de miles de braians que crecen con hambre, olvido, falta de calcio y de hierro, contaminados por venenos de ríos, asbestos, fumigaciones, residuos industriales, mal nutridos por alimento basura, atravesados por paco, anestesiados por aspirar nafta y pegamento. Los centenares de miles de braians que caen bajo las balas policiales, que son rehenes del transa, cocinados a patadas por los gendarmes en la frontera del barrio, expulsados de la escuela, proscriptos de cualquier trabajo por identidad, por carencia de domicilio, por apariencia, condenados a una vida corta o a la cárcel temprana. Esos braians cotidianos que pasan por las organizaciones que el estado ignora, están brutalmente presentes. Desesperadamente presentes. Esos braians laterales, solos, con familias quebradas, padres y madres disciplinados por el estado con planes miserables –estado que el Presidente Electo dirigirá en apenas un mes-, amansados y sin fuerzas para transformarse el mundo. Esos braians desfasados sociales, numerosos y vivos, tantos como para organizar otra vida desde abajo, una vida con paraqués, con objetivos y sueños colectivos que integren, que incluyan, que enamoren. Un mundo abierto y enorme donde quepan todos sus mundos. Y no la fisura por donde se escape un salvataje casual. Edición: 3978

Peronismo burgués
Publicado: Viernes, 01 Noviembre 2019 13:53
Peronismo burgués

Por Alfredo Grande(APe).- En el verano setentista, una consigna respondió a las palabras del General: “en su medida y armoniosamente, vamos a armarnos, armarnos hasta los dientes”. Los combatientes que habían derrotado varias veces a los padres e hijos pródigos de la “Revolución Argentina”, que había pretendido entronizar a Onganía como un faraón implacable, no toleraban el giro a la derecha fascista que Perón toleró, propició y luego, ya no pudo controlar. Murió en las vísperas, contrario a lo que el sentido común dice. Vísperas de la masacre planificada de combatientes, de militantes, obreros, profesionales, simpatizantes, adversarios, disconformes. El tema no es si fueron 30000 o 9000, según la corrección que propone el sistema métrico criminal de la Graciela Fernández Meijide. La masacre de Ezeiza quebró, quizá para siempre, los sueños posibles de una patria socialista, de una patria liberada, de una patria que sepultara los mandatos colonialistas de los poderes de turno. Algo de esto propone nuestro Himno Nacional, cantado y traicionado por la canalla genocida. Patria Peronista y Patria Socialista fueron denominaciones de la lucha de clases. Lucha de clases negada para garantizar la perpetuidad de la casta hegemónica. Lucha de clases invocada, y casi nunca en vano, para perforar el fundante represor de la cultura. La primera expresión de las limitaciones del peronismo burgués fue escrita el 17 de diciembre de 2015. El artículo se tituló “El macrismo: etapa superior del kirchnerismo”. El macrismo fue la expresión del viraje político del kirchnerismo a la derecha. No supieron, no quisieron o no pudieron planificar una nueva esperanza para el pueblo trabajador. Daniel “el tranquilo” intentó, pero entre los ataques de los ajenos y los sabotajes de los propios, arañó el triunfo sin alcanzarlo. Sigo sosteniendo que “Macri no llegó porque lo votaron, sino que lo votaron porque llegó”. Me refiero a una llegada política. Y que fue ratificada por que varios y varias del arco supuestamente opositores, fueron copartícipes necesarios del saqueo. La desaparición forzada de salarios, jubilaciones, planes sociales, tiene el nombre piadoso de “inflación”. Cuando las PASO dieron paso a un acontecimiento, era el momento para pedir la renuncia inmediata del Presidente. Obviamente, nuevamente el arco opositor (empresarial, partidocrático, sindical organizado) sostuvo la necesidad de llegar en tiempo y en forma (lo de forma es una forma de decir, obviamente) a las elecciones. Consagrada la fórmula del Frente de Todos (los que están en el Frente ¿se entiende?) nuevamente la espera nada dulce hasta el 10 de diciembre. Lo llaman transición al derrame perpetuo, constante y criminal de los recursos para satisfacer las necesidades básicas, que siguen demasiado insatisfechas. El hambre sigue siendo un crimen y el macrismo es apenas el ejecutor actual del exterminio de la niñez. El macrismo sobrevivirá, aunque Macri haya perdido. Incluso gracias a eso. Un 40% de votos consensuado con el arco opositor, fumanchú y houdini, redujo la grieta electoral. La devaluación de la política habilita a que la denuncia más seria la haga un experto en informática. Y mientras la denuncia penal avanza, la evaluación política retrocede. Propongo que haya 364 días de la lealtad y un día de la traición. Todo sería mejor. Porque avise o no avise, la traición también está incrustada en el inconsciente político occidental y cristiano. Una denominación benévola de “traición” es “borocotismo”. La borocotización anticipó las cabriolas de Sergio “Guasón” Massa. El mismo Alberto traiciona al no votar en el balotaje a Scioli, pero lo lleva como estampita para el múltiple stand up llamado debate. Sus diatribas contra la actual vice presidenta electa cuando era presidenta, son dignas del tutorial de las traiciones edulcoradas. Como bien señala Carlos S La Rosa, el Alberto fue elegido no a pesar de su traición, sino justamente por haberlo hecho. (Opinión 9/6/2019) Hace décadas, el “Luche y Vuelve” fue traicionado por la organización de la “triple A” (alianza argentina anticomunista). Décadas después, Pichetto le presta su cara careta al ícono de otra traición más que anunciada. Estas cosas, y otras muchas, son las limitaciones del peronismo burgués. Al renegar, repudiar, descalificar la lucha de clases, fomenta el odio de clase. De lo cual la burguesía se hace cargo sin limitaciones, mientras las clases oprimidas siguen luchando para erradicar el mandato suicida de amar a los enemigos. Veo los ojos de un niño que en el subte me saluda. Mientras la mayoría está en coma electrónica grado IV, ese niño me extiende una mano. ¿Qué hice yo para que ese niño esté donde no tiene que estar, esperando de los que nada puede esperar? Nada. Al menos lo sé. Las palabras no se comen. Sergio Uñac, gobernador de San Juan, nos sermonea con un Gran Acuerdo Nacional. Maldita memoria. Vienen a mí las palabras de Agustín Lanusse: “Gran acuerdo nacional: un partido que debemos jugarlo todos”. El “todos”, incluso el “todes”, es una potente limitación. Es un ritornelo apenas camuflado de la teoría del derrame. Crecer para consumir. Consumir para crecer, o sea, endeudamiento razonable. La obsesión del crecimiento económico es otro de los delirios de la derecha. Hay defensores del consumidor, pero necesitamos fiscales de los consumidores. Los supermercadistas deben ser saqueados, porque el que saquea a un saqueador, también tiene cien años de perdón. Las limitaciones del peronismo burgués son la plusvalía que exige el capitalismo. No se trata de combatir al capital, sino de combatir a la clase capitalismo. Que no solamente no es lo mismo, sino que es lo contrario. Pertenezco al sector minoritario de la izquierda. Sea electoral o no lo sea. Pero la rebelión de Chile es también, el regreso de la heroica gesta de Salvador Allende. No traicionaremos todos los logros del peronismo. Pero tampoco queremos someternos a sus propias limitaciones. Postdata: El macrismo va a ser, ya lo está siendo, una etapa superior en la distribución de la riqueza para que haya más ricos que antes. Una etapa superior en desmantelar leyes con potencial de cambio político y social (ley de medios, ley de salud mental, ley de identidad de género). Paradojalmente, y para avalar el tema del engaño, la ley anti discriminatoria nunca fue sancionada durante la década ganada. Los lobos se han probado tantas pieles de cordero, con modernos adhesivos, que ahora es muy complejo llegar al verdadero rostro. Y en él mientras tanto, habrá cientos de miles de trabajadores precarizados, tercerizados, sin contención legal, incluso en el Estado que el kirchnerismo administró, que tendrán que morar muy al este de cualquier paraíso. (..) Si tuviéramos el fuerte deseo de responder la pregunta: “que hicimos nosotros para llegar a esto”, si decidiéramos realizar un análisis colectivo de la propia implicación, si los dioses de la política recordaran que son mortales, entonces hasta Macri podría tener algún efecto terapéutico. No es el kirchnerismo el garante de la lucha contra el macrismo. Lamentablemente, fue el garante de su triunfo. Pero todos podemos cambiar, mejorar, reconocer errores, aceptar responsabilidades. (..) Para otras y otros, la lucha continúa hasta la victoria siempre, porque no se trata de cambiar gobiernos, sino de arrasar con el modo de producción de bienes y personas que la cultura represora impone. Por eso lucharemos para que esta “etapa superior” sea derrotada. (Extractos de: “El macrismo, etapa superior del kirchnerismo”) Pintura de apertura: Jacob Lawrence Edición: 3975  

Muerte y quebranto wichi
Publicado: Jueves, 31 Octubre 2019 13:32
Muerte y quebranto wichi

Por Silvana Melo (APe).- El cuerpo de Esmeralda estaba entre los árboles y la tierra de Morillo. Ahí donde alguna vez pasó el tren. Ella tenía apenas 14 años y la única vida que conocía era la de su comunidad. La vida era su vida wichi, el monte, el camino de tierra al pueblo Coronel Juan Solá, las casitas de barro de Misión El Chañar. La vida era esa vida corta, sin mañana a mano, con la oferta criolla tan lejos pero única oferta. Inalcanzable. Esa vida olvidada, confinada ahí, en los rincones del mundo. Y ahí quedó el cuerpo de Esmeralda, muerto a golpes, mientras la ciudadanía registrada en los padrones votaba. Elegía presidente. Y ella muerta por ahí mientras la comunidad la buscaba. Desechada. Prescindida. Antes de su muerte. Esmeralda es femicidio. Esmeralda es una muerte de 14 años el día de la elección donde el gobernador quería ser vicepresidente. Con su bella familia de bella mansión y galería en la revista Hola. Mientras una de las tantas comunidades originarias de la Salta que se muestra linda –y que oculta una cara hostil y sombría- buscaba a una niña perdida que aparecía muerta en su cuerpo en los caminos polvorientos de la vecina Misión la Cortada (De donde hace cinco años desaparecía sin dejar un solo rastro María Lisandra Albornoz, de doce años). Y entonces la Fiscalía Penal colgaba en su página web que Esmeralda había sido asesinada. A golpes. Tal vez por resistirse a un ataque sexual. Acaso entre miembros de su propia comunidad. Por ahí pasaba la estación Morillo, hasta que hace más de veinte años talaron el tren con tanta saña como los bosques. Como el espíritu mismo de los montes. Como la vida de Esmeralda. De los indicios que recogieron junto al cuerpo, dijo la fiscalía, surgieron dos nombres. Dos que fueron los últimos que la vieron con vida. Jóvenes también. Muy jóvenes. Dos que comparten la comunidad con Esmeralda. Y que tal vez estaban reunidos en grupo, en una calle polvorienta de pueblo Coronel Juan Solá. Que a veces prefiere tomar el nombre de su estación muerta y abandonar el del militar. La desesperanza se encarna en los que van creciendo en las comunidades. No ven para adelante y al futuro se los arrancaron de raíz como a los árboles donde vivían los espíritus. Y no va quedando nada. Más que el agua podrida que comparten con el vecindario, el hospitalito donde no hay nada, la muerte que los encuentra siempre en el camino larguísimo que hay que hacer para salvarse, la bala del criollo, de la policía o de los que quieren echarlos para sembrar. Se juntan entonces en los caminos polvorientos de las vecindades. Toman ríos de alcohol, inhalan nafta. No hay mucha sofisticación en las sustancias que consumen. Desde la triple frontera los mercaderes y traficantes logran penetrar en los niños originarios por las fisuras del desaliento. Quebranto que comparten con la adolescencia criolla, tan perdida y olvidada como la wichi salteña. El paco y las sustancias rebajadas de pésima calidad les atraviesan el cuerpo y el alma. Los destruyen. En marzo de 2018 varios chicos de Morillo se prendieron fuego. Consumían alcohol puro, paco, nafta, pegamento. No amanecía nunca para ellos. Las 26 comunidades wichi de Rivadavia banda norte salieron a la calle a buscar futuro. No lo encontraron. Esmeralda estaba, tal vez, en medio de esa ruina. En una comunidad de la provincia sin gobernador. Mientras la gente registrada en los padrones votaba a presidente. Ella moría en algún camino polvoriento el domingo de las elecciones. Muy lejos del modelo agroexportador que ventea dólares. Muy lejos de la discusión central del 45 % de supuestos castigados que votaron a la derecha. Muy lejos del rebuzno mediático. En la frontera noroeste de esta tierra Esmeralda tenía 14 años y es un cuerpo muerto en un camino polvoriento de la comunidad Misión La Cortada. Un cuerpo golpeado, sometido, estragado. Descartado. Desechado. Prescindido. Mucho antes de su muerte. Edición: 3974

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Galería fotográfica

 

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Hechos en imágenes

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Arsénico

Es un semimetal considerado tóxico. Su concentración es muy alta en el agua que consumen en Chaco, Formosa y Santiago del Estero. 


NN

 5.329 personas fueron enterradas como NN desde el regreso de la democracia. 301 fueron identificadas. Quedan aún 160 sin pistas.


En la calle

 Más de ocho mil personas duermen en la calle en Buenos Aires. Se viven los picos de bajas temperaturas.


Precarizados

Casi el 50% de los trabajadores argentinos están fuera del circuito formal y están precarizados.


Campera

Tiene 22 años, estaba muerto de frío y robó una campera en la capital correntina. Lo llevaron a la comisaría.


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