Miguel Hernández (*)

Tristes guerras
si no es amor la empresa.

Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.

Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.

Tristes. Tristes.

(*) Murió de tuberculosis con apenas 32 años en la cárcel de Alicante. Desde allí, Miguel Hernández, escribió entre 1938 y 1941 estos versos.