Por Carlos del Frade

(APe).- La escena tiene lugar en una aristocrática gran casona inglesa en la que funciona la oficina de las colonias. Un grupo de agentes de la corona debaten sobre la necesidad de seguir explotando los recursos naturales en distintos países del mundo que consideran suyo. Exterminaron el quebracho colorado en Santa Fe, república Argentina, y ahora irán por la mimosa, en Sudáfrica. El más sonriente y experimentado de los hombres de su graciosa majestad dice entonces que el misterio de gobernar países ajenos es, por sobre todas las cosas, controlar sus puertos, sus medios de comunicación, el transporte y sus fuentes de energía. Es una notable enseñanza de la historia de cualquier pueblo del tercer mundo. Es el principio de la película “Quebracho”, de los años setenta.

Cuarenta años después, el gobierno de Mauricio Macri, a través de diferentes resoluciones publicadas en el Boletín Oficial de la República Argentina, generó el achicamiento del Servicio Nacional de Sanidad Animal y Seguridad Agroalimentaria (SENASA), el apagón estadístico de la Aduana Nacional por lo que ya no se sabe qué se importa y tomó la decisión de importar carne de Estados Unidos provocando la incertidumbre en por lo menos 40 mil trabajadores que viven de este mercado.

El retiro del estado de los controles de lo que entra y sale por las bodegas de los barcos afecta la seguridad y la salud de la población y favorece en miles de millones de pesos a las multinacionales que manejan las exportaciones con el decidido apoyo del gobierno.

Mientras eso ocurre a nivel portuario, la mayoría de las noticias alimentan el gran negocio del bipartidismo, ahora disfrazado de grieta y nacionalización de polarización, sin que haya discusiones vitales sobre lo que pasa con el patrimonio de las grandes muchedumbres argentinas.
A veces, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, repite que le están ganando la batalla al narcotráfico. Una verdadera falsedad.

Como consecuencia de esa deliberada y estudiada ausencia de los controles estatales de los puertos argentinos, la información vino de la policía de Ontario, Canadá.

“Una tonelada de cocaína oculta en un cargamento de bloques de cemento que simulaban rocas, enviado desde la Argentina, fue decomisada en Canadá. La droga fue transportada por vía marítima en varios contenedores hasta el puerto de Montreal e iba a ser distribuida en la provincia de Ontario.

Según consignó la agencia de noticias EFE, el subdirector de la Policía Provincial de Ontario (PPO), Rick Barnum, afirmó ayer durante una conferencia de prensa que aunque la droga llegó a Canadá desde la Argentina "hay, claramente, conexiones con México y los carteles mexicanos". Hace dos meses, un cargamento de 372 kilos de cocaína oculto en dos bobinas de acero había sido secuestrado en el puerto de Montreal, al que llegó desde México. Había sido enviado por la misma banda investigada por el hallazgo de dos toneladas de esa droga en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca y en Luján de Cuyo, Mendoza. En esa provincia la droga estaba en el galpón de una empresa que iba a exportar piedras a Canadá”, sostuvieron los medios de comunicación en la última semana de agosto de 2017.

Durante el año 2016, la Argentina había incautado algo más de cinco toneladas de cocaína. Ahora, en un solo cargamento, salió el veinte por ciento de esa producción.

El narcotráfico goza de muy buena salud también durante la administración del ingeniero Mauricio Macri.

Entre otras cosas porque se repite la matriz de la que hablaba aquella secuencia de la película “Quebracho”.

No hace falta mezclarse en los problemas cotidianos de administrar un país para hacerlo dependiente ni cambiarle la bandera, alcanza, simplemente, con manejarle sus puertos.

La Argentina que importa carne de cerdo de Estados Unidos, es la misma que exporta una tonelada de cocaína, mientras se amplían los beneficios políticos y económicos del negocio de la grieta a partir del voto popular.

Fuentes: Diario “La Nación”, martes 29 de agosto de 2017; Diario “La Capital”, de Rosario, viernes 1 de septiembre de 2017 y estadísticas oficiales del Ministerio de Seguridad de la Nación publicadas en su página web.

Edición: 3429

 

 

 

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